El ministro del Interior libio pidió enviar a Turquía 169 millones de euros

Esto se conoce un día después de que saliera a la luz que Sarraj ha pagado a Erdogan 12.000 millones de dólares para mantenerse en el poder
Banco Central de Libia

PHOTO/REUTERS  -   Vista del Banco Central de Libia en el centro de Trípoli

El Banco Central de Libia, controlado por el Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), liderado por el primer ministro Fayez Sarraj, recibió la orden de transferir aproximadamente 169 millones de euros a la cuenta de una compañía turca denominada SSTEK Defense Industry Technologies Inc, establecida en 2016 como una subsidiaria de la industria de defensa de la nación euroasiática, según ha desvelado el medio local Libya Review. De acuerdo con dicha publicación, que cita documentos filtrados, el ministro del Interior del GNA, Fathi Bashaga, le pidió al gobernador del Banco Central, Al Sadeeq Al-Kabeer que depositase esa cantidad en la cuenta de SSTEK, no como un crédito, sino como una transferencia directa. Según ha explicado el jefe de la Oficina de Auditoría, Khaled Shakshak, “debido al estado de emergencia del país, se otorgarán excepciones y las importaciones de SSTEK estarán exentas de los procedimientos normales”, lo que explicaría este movimiento de la entidad financiera tan inusual. 

Sin embargo, la polémica ha surgido al tener en cuenta que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dirige el Comité Ejecutivo de la Industria de Defensa de Turquía -BMC Turkish Industry and Trade- que posee el 55% de las acciones de SSTEK, por lo que podría establecerse algún tipo de vinculación entre el montante de dinero y la Presidencia de la nación eurasiática.

Cabe recordar, en este punto, que el flujo de dinero entre el Gobierno de Sarraj y el Gobierno de Ankara ha sido una tónica habitual en los últimos tiempos, sobre todo, a raíz de que Turquía incrementara su presencia militar en Libia con el envío de equipamiento y mercenarios sirios para apoyar la contienda del GNA, enfrentado con el Ejército de Liberación Nacional libio (LNA, por sus siglas en inglés), comandado por el mariscal Jalifa Haftar. 

De hecho, la publicación de esta información tiene lugar tan solo un día después de que se conociera que Sarraj ha pagado a Erdogan unos 12.000 millones de dólares para “mantenerse en el poder”. Según informó este domingo Libya Review, el Gobierno del primer ministro libio depositó 4.000 millones de dólares en el Banco Central de Turquía, junto con otros 8.000 millones para pagar el coste de la intervención militar turca, con diversas unidades turcas y sistemas de armas, mercenarios y terroristas sirios. Cada miliciano -se calcula que más de 13.000 han pasado ya por territorio libio- cobra unos 1.500 dólares al mes; y Ankara ha desplegado más de 70 drones en el país, con un precio de 5 millones de dólares por cada avión no tripulado, según recoge el analista Daniel Abascal en Atalayar.

Hace tres semanas, Erdogan y Sarraj anunciaban la victoria total sobre la capital, Trípoli, asediada por las fuerzas del LNA desde hacía 14 meses. En estos 20 días, se han ido conociendo los detalles del nuevo acuerdo suscrito entre las dos administraciones para la reconstrucción de Libia, entre los que se incluyen la cesión a Turquía de dos bases militares en el país -todavía en negociación-, la explotación de plantas para los recursos energéticos libios, sobre todo, de petróleo y gas, la construcción de infraestructuras, como carreteras, y la reactivación del sistema bancario. En total, de acuerdo con Arab News, la acumulación de contratos turcos en Libia asciende a 16.000 millones de dólares, incluidos 400-500 millones de dólares para proyectos que todavía no han comenzado.