El Movimiento de los No Alineados traza un plan contra la COVID-19

Con fondo de polémica argelino-marroquí
El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune

PHOTO/REUTERS  -   El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune

44 dirigentes, presidentes, jefes de gobierno y ministros de Exteriores del Movimiento de los No-Alineados se han reunido por videoconferencia convocados por el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev. Esta “Cumbre virtual” ha culminado con una Declaración en la que el Movimiento apoya a las Naciones Unidas y a la Organización Mundial de la Salud en su lucha contra la pandemia de la COVID-19, tanto en lo que se refiere a la hecatombe de pérdidas humanas como a los efectos devastadores en la economía y en la sociedad de todos los países del planeta, en particular los más desprotegidos. 

Los No Alineados han decidido crear un Task Force encargado de confeccionar una base de datos común sobre las necesidades sanitarias, sociales y humanitarias de los Estados miembros para someterlo a las organizaciones internacionales y a las instituciones financieras de ayuda al desarrollo.

En su intervención, en nombre del rey Mohamed VI de Marruecos, el ministro de Exteriores Nasser Bourita, reiteró la propuesta marroquí de crear mecanismos de reflexión y coordinación para hacer frente a “los desafíos derivados de las guerras, de los conflictos internos, de la pobreza, de las pandemias y las amenazas terroristas”. Una propuesta que va en la dirección de los objetivos planteados por el Movimiento de No Alineados. Mohamed VI se basa para ello en 5 principios: la solidaridad, la anticipación, la prevención, el tratamiento holístico y la prioridad a los ciudadanos en particular los más vulnerables. Nasser Bourita señaló tres consecuencias a las que hacer frente en esta pandemia:

  • La primera es que la crisis sanitaria durará aún un tiempo. Marruecos está seguro de que se conseguirá una vacuna, y espera que tenga acceso universal a la misma y a precios abordables.
  • En segundo lugar, se trata de paliar las repercusiones socioeconómicas con la paralización de sectores enteros de la economía y las decenas de millones de personas que quedan sin trabajo, lo que exige preservar los progresos realizados en la batalla contra la precariedad y la pobreza. 
  • En tercer lugar, cabe señalar que estos desafíos son cruciales en un continente como el africano, donde el 85% de la gente que trabaja lo hace en el sector informal. En este punto, Nasser Bourita señaló que la Unión Africana ha llamado a anular o aligerar el peso de la deuda; y recordó la propuesta del jefe de Estado marroquí para crear un marco operativo de trabajo con los países africanos en lucha contra la pandemia.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita
AFP/FADEL SENNA - El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita

La intervención del presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, que coincidía con las líneas generales de la Declaración hecha por el Movimiento e incluso con las propuestas formuladas por su vecino Marruecos, sorprendió sin embargo por el hecho de introducir en su discurso un elemento de división de los No Alineados, al referirse a la necesidad de “no olvidarse de los territorios ocupados en Palestina y en el Sáhara Occidental”, una mención esta que arroja un jarro de agua fría en los esfuerzos internacionales para resolver estas crisis en base al diálogo y al beneficio común de los pueblos. 

La mención del jefe de Estado argelino sorprendió a sus homólogos, pues países como Cuba, representado por su presidente Miguel Díaz Canel, Madagascar, Angola, Egipto, China o India, e incluso Moussa Mahamat, jefe de la Comisión de la Unión Africana, a su cabeza el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, no hicieron ninguna mención al conflicto del Sáhara. 

El jefe de la diplomacia marroquí se limitó a señalar al respecto que “un país vecino (refiriéndose a Argelia) continúa alimentando el separatismo y los actos de desestabilización regional, en lugar de dedicar sus medios a la lucha contra la pandemia en el país”.

En esta reunión cumbre de los No Alineados no hubo ninguna representación del Frente Polisario, a diferencia de anteriores cumbres en las que fue “invitado” e introducido en las reuniones por algunos miembros como Venezuela, Sudáfrica o Argelia. La invitación hecha por el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, fue esta vez a los miembros del Movimiento, que es el más importante y numeroso agrupamiento de países, 120, más de la mitad del planeta y en población las tres cuartas partes. El Polisario no se cuenta entre ellos, aunque sí Palestina, que a través de la OLP (Organización de Liberación de la Palestina) de Yasser Arafat, fue uno de sus fundadores.