El Parlamento Europeo condena las acciones de Turquía

Una abrumadora mayoría de eurodiputados insta al Consejo Europeo a llevar a cabo sanciones al país turco
Vista de los edificios desiertos de la zona turística de Varosha

AFP/BIROL BEBEK  -   Vista de los edificios desiertos de la zona turística de Varosha, en la zona vallada de Famagusta, en el norte ocupado por los turcos de la dividida isla chipriota del Mediterráneo oriental

El Parlamento Europeo votó ayer a favor de condenar la decisión del Gobierno turcochipriota, alentado por Ankara, de reabrir parte de los suburbios de Varosha, en la ciudad de Famagusta, al este de la isla. La condena parte de una resolución conjunta de la mayoría de los grupos de la Cámara, incluyendo las cuatro grandes familias: populares, socialdemócratas, liberales y verdes. Desde muchos ámbitos, esta votación se ha visto como una forma de presionar a las capitales de cara al próximo Consejo Europeo de diciembre, donde Turquía va a tener un papel predominante en el debate y donde algunos países, como Francia o Grecia, buscarán una dura imposición de sanciones tras la deriva del presidente Erdogan.

Chipre
AFP/AFP - Mapa de Chipre localizando Famagusta

Tras el golpe de Estado pro-griego de 1974, la isla de Chipre se encuentra dividida en dos, aunque la denominada República Turca del Norte de Chipre es solamente reconocida por Turquía. A raíz del golpe militar, Ankara vio peligrar la situación de la población turcochipriota e inició la operación Atila, con la que invadió la isla e instauró la citada república. Algunos de los enclaves habitados por grecochipriotas que se encontraban en el territorio con presencia de fuerzas turcas, fueron abandonados. Varosha, una importantísima zona turística al este de la isla de Chipre, fue uno de ellos. La zona permanece desde entonces bloqueada por fuerzas turcas, imposibilitando la vuelta de sus habitantes originales. La Resolución 550 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ampara el hecho de que sólo sus habitantes originales puedan asentarse en la zona. Sin embargo, ahora se plantea la apertura y el asentamiento de población turcochipriota, lo que ha conllevado la alarma y la condena desde el Parlamento Europeo.

varhosa
AFP/BIROL BEBEK - Varosha, un antiguo centro turístico de lujo convertido en ciudad fantasma a lo largo de la zona de amortiguación de las Naciones Unidas que ha dividido la isla desde la invasión del norte por parte de Turquía en 1974, fue reabierta parcialmente por las tropas turcas el 8 de octubre, lo que provocó críticas internacionales

La votación salió adelante con el voto a favor de 631 eurodiputados, una amplísima mayoría, y en ella no sólo se condena la decisión, sino que se exige la devolución de Varosha a sus legítimos habitantes. También se insta al Consejo Europeo de mediados de diciembre, a aplicar sanciones ejemplares, para las que esta nueva actuación turca es sólo un motivo más. Otra de los aspectos que contempla la resolución del Parlamento Europeo, es la de plantear que las Naciones Unidas, que mantienen en Chipre una misión para el mantenimiento de la paz, la UNFICYP, vigile los movimientos de población que se puedan producir en Varosha. Esta misión lleva vigente desde principios de los años 60 y está formada por más de 1.000 efectivos, entre civiles, militares y fuerzas policiales.

Chipre Erdogan
AP/NEDIM ENGINSOY - Un agente de policía revisa el coche antes de que el Presidente turco Recep Tayyip Erdogan inspeccione el recién inaugurado paseo marítimo de Varosha en el Chipre dividido por la guerra' en la zona ocupada por los turcos en el norte turcochipriota escindido el domingo 15 de noviembre de 2020

La decisión de reabrir Varosha, es una más de las injerencias con las que Turquía sigue presionando a Grecia y Chipre, y alterando la estabilidad de la región del Mediterráneo oriental. La aprobación de la resolución legitima también las decisiones que puedan tomarse en el próximo Consejo Europeo, al que Francia ya anunció que llevaría la petición de duras sanciones tras las últimas palabras de Erdogan hacia Macron y las continuas agresiones y confrontaciones a países miembro de la Unión Europea. La situación dentro de la Unión Europea es más complicada de lo que parece, Ankara tiene un comodín que no ha dudado en utilizar en otras ocasiones, y es el bloqueo de la ruta migratoria del este del Mediterráneo, aligerando la presión migratoria que ha sufrido Grecia durante los últimos años. Turquía, a cambio de una cuantiosa ayuda económica – vital, dada la situación del país – se encarga de gestionar parte de esa llegada de migrantes, evitando que lleguen a suelo comunitario y que se repitan duras discusiones políticas en el seno de las instituciones. 

Soldado Chipre
AFP/IAKOVOS HATZISTAVROU - Soldados chipriotas de la Guardia Nacional con máscaras hacen guardia en un puesto de seguridad cerca de la calle Ledra, una vía clave en la última capital dividida del mundo, Nicosia, el 26 de noviembre de 2020

Francia ya vio como la OTAN pasó por encima de su petición de revisión de las agresiones turcas a otros miembros de la Alianza Atlántica, y ni siquiera su salida de la operación naval que mantiene la OTAN en el Mediterráneo fue suficiente para llevar a su favor el debate. La citada política migratoria no es la única cuestión con la que Ankara tiene en jaque a la Unión Europea. Alemania cuenta con casi tres millones de personas de origen turco, por lo que la relación entre Berlín y Ankara tiene también cierta connotación doméstica que impide que el país se maneje con libertad en cuestiones como la aplicación de sanciones. Sin embargo, la intercepción de un barco turco por parte de efectivos alemanes bajo el paraguas de la operación Irini recientemente, ha elevado el tono del discurso entre Alemania y Turquía. En cualquier caso, no será hasta el 10 y el 11 de diciembre cuando sabremos las consecuencias reales de toda esta escalada en el Mediterráneo oriental, si Francia, Grecia y Chipre son abandonadas a su suerte o si, por el contrario, Bruselas actúa con firmeza ante las injerencias turcas.