El PIB crece en España un 0,9% en el primer trimestre de 2015

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Natalia González Velázquez

Pie de foto: Parte superior de la sede del Banco de España en Madrid.

La economía española ha acelerado su crecimiento en el primer trimestre de 2015 logrando el avance más significativo desde que comenzó la crisis en 2007. Según ha confirmado este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE), el producto interior bruto (PIB) ha aumentado un 0,9% respecto al trimestre de 2014, encadenando así dos años de expansión de la economía.

De esta manera, la economía española ha crecido a un ritmo anual del 2,6%, seis décimas más que en el inicio del año pasado. Estos datos y las buenas expectativas sobre la evolución hasta el verano, han llevado al Gobierno a revisar su proyección de crecimiento para 2015 del 2% al 2,9%. De hecho, hoy mismo presentará el nuevo cuadro macroeconómico que enviará a Bruselas junto con la actualización del programa de estabilidad.  Las previsiones del Ejecutivo de Rajoy se colocan entre las más optimistas, superando a las vaticinadas por Bruselas (2,3%) y el Fondo Monetario Internacional (2,5%).

El INE no detalla cuales han sido los factores que han provocado este ligero crecimiento pero datos recogidos en el boletín de marzo del  Banco de España señalaban que el consumo privado, apoyado por la mejora de las expectativas y condiciones financieras, ha supuesto el motor básico de la recuperación.  

En cuanto al empleo, el Banco de España ha asegurado que esta variable podría crecer un 0,7% en tasa intertrimestral, ritmo similar al del trimestre pasado. De hecho, en todas las ramas, a excepción de la agricultura, ha observado una aceleración en el ritmo de creación de empleo.

Además, los primeros datos referidos a las cuentas de las Administraciones en 2015 muestran un aumento del gasto corriente, contrastando con el ajuste del año pasado (-1%). También señalan que el consumo público equivale al 20% del PIB.

En el sector exterior contrasta el prudente comportamiento de las exportaciones de mercancías en el primer trimestre del año, pese a la rebaja de la factura energética, la depreciación del euro y las buenas cifras del turismo. 

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Previsiones del Gobierno

El Gobierno estima que el PIB crecerá el 2,9% este año y el que viene y subirá hasta el 3% en 2017 y 2018, impulsado por un aumento de la demanda nacional y un repunte mayor de la inversión. El nuevo cuadro macroeconómico que ha aprobado este jueves el Consejo de Ministros y que acompaña al Programa de Estabilidad Presupuestaria 2015-2018 que se ha remitido a Bruselas, señala que la demanda nacional contribuirá en 3,2 puntos al PIB este año y 2,9 puntos en 2016.

El Ejecutivo estima un alza del consumo privado del 3,3% este año y del 2,9% el que viene, al tiempo que la inversión aumentará el 6,3% y del 5,8% en 2015 y 2016. La inversión en construcción repuntará hasta el 5,3% este año.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha señalado que son previsiones sustentadas en la realidad y que se mantendrá en los años siguientes. "El cambio de ciclo de la economía española es una realidad y ahora toca consolidarla", ha asegurado tras recordar que España es la economía con mayor crecimiento de las principales del área euro. "Podemos confiar en que estas previsiones se van a cumplir e incluso se pueden mejorar", ha dicho Sáenz de Santamaría. El nuevo cuadro macroeconómico también prevé que el sector exterior contribuya al PIB el 0,1% en 2016, mientras que este año la contribución será negativa. Las exportaciones de bienes crecerán el 5,4% este año y el 6% en 2016, mientras que las importaciones repuntarán más y aumentarán el 6,7% y el 6,4% este año y el que viene.

Déficit

Respecto al déficit, el Gobierno mantiene su previsión de déficit público para este año en el 4,2% del PIB y confía en salir del procedimiento de déficit excesivo en 2016 al augurar un saldo negativo de las administraciones públicas del 2,8% del PIB. Para 2017 y 2018, el déficit se fija en el 1,4 % y en el 0,3 % del PIB, respectivamente. El déficit de 2015 es consecuencia de los saldos negativos del 2,9% del PIB para la administración central; del 0,6% para la Seguridad Social; del 0,7% para las comunidades autónomas; y del equilibrio (0,0%) de las corporaciones locales.

Para 2016, el Gobierno augura déficit en la administración central (2,2% del PIB), en la Seguridad Social (0,3%) y en las comunidades autónomas (0,3%) y equilibrio en las corporaciones locales. En 2017 y 2018, prevé saldos negativos en la administración central (1,1% y 0,2% del PIB respectivamente) y en la Seguridad Social (0,2% y 0,1%). En cuanto a las comunidades autónomas, pronostica un déficit del 0,1% para 2017 y equilibrio en 2018, situación esta última (0,0%) que se repetiría para las corporaciones locales en los dos ejercicios mencionados.

Deuda pública

Por otro lado, el Gobierno ha reducido su previsión de deuda pública para este año, que ahora sitúa en el 98,9% del PIB, frente al 100,3% inicialmente previsto y estima que la senda de disminución continúe en 2016. Según el Programa de Estabilidad 2015-2018 que ha aprobado, la deuda pública española bajará hasta el 93,2% en 2018 gracias, entre otros factores, al impulso económico, a la caída del gasto en intereses y a la mejora del saldo primario, que registrará superávit en 2016.

El Programa de Estabilidad refleja que los ingresos y gastos públicos convergerán conforme avance la legislatura hasta llegar al entorno del 38% del PIB dentro de tres años. Esta evolución estará marcada por la reforma fiscal, la mejora de la demanda interna y una mayor creación de empleo y supondrá la vuelta a los niveles de gasto público de 2007, anteriores a la crisis, medido en términos reales per cápita.

El Ejecutivo hace hincapié en que habrá un mayor volumen de ingresos procedentes de la lucha contra el fraude, tanto nacional como internacional.

Previsiones de empleo

Por último, el Gobierno prevé que el paro baje este año en 589.000 personas y se creen 600.000 empleos, pero también augura que entre 2015 y 2018 el ritmo de creación de empleo superará el medio millón al año, de forma que la economía española pueda recuperar los 20 millones de ocupados en 2018. Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado que al cierre de 2015 habrá más empleados que a finales de la legislatura pasada. La vicepresidenta ha añadido que la intensa creación de empleo permitirá una reducción sustancial del paro y la tasa bajará por debajo del 22% hacia finales de 2015. "A finales de 2015, la tasa se encontrará muy por debajo de la cifra que nos encontramos al llegar al Gobierno" ha dicho al tiempo que ha vaticinado un descenso continuó en los años siguientes hasta en el entorno del 15 % en 2018.