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El presidente de Corea del Sur planta a Pelosi en su visita oficial a Seúl

El exfiscal conservador Yoon Suk-yeol, elegido en mayo por el margen más reducido de la historia del país, alega estar de vacaciones para no reunirse con la presidenta del Congreso estadounidense y contener la escalada de las tensiones
Nancy Pelosi

PHOTO/@SpeakerPelosi  -   La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, se reúne en Seúl con el presidente de la Asamblea Nacional de Corea del Sur, Kim Jin Pyo

Todas las miradas siguen puestas en Nancy Pelosi. La sonada gira por Asia de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., cuya agenda marca distancias con las directrices esbozadas desde la Casa Blanca, ha propiciado una escalada de las tensiones sin precedentes entre Washington y Pekín, protagonistas de una enconada rivalidad por la hegemonía global. El no anunciado pero a todas luces esperado aterrizaje en Taipéi, el corazón de Taiwán, levantó ampollas en el seno del Partido Comunista chino (PCCh), que respondió convocando al embajador estadounidense en Pekín y poniendo en marcha las mayores maniobras militares de su historia alrededor de la isla de Formosa. Con fuego real. 

La combativa ‘speaker’ del Congreso abandonó el miércoles Taiwán, menos de 24 horas después de pisar la isla. Antes, Pelosi había mantenido un encuentro con Tsai Ing-wen, la duodécima presidenta de la denominada República de China, con quien había cerrado filas en la defensa de “la vibrante democracia” del enclave ante las presiones del gigante asiático. Pero el viaje oficial de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., interpretado en clave regional como un pulso a China, no acababa ahí. Tras visitar Singapur y Malasia, más allá de Taiwán, el siguiente destino señalado en el mapa era Corea del Sur. 

Pelosi, que venía de reunirse con presidentes y primeros ministros en cada parada de su ruta, esperaba encontrarse a su llegada a Seúl con el inquilino de la Casa Azul, la residencia presidencial surcoreana, Yoon Suk-yeol. Sin embargo, el exfiscal conservador, un novato en política elegido para el cargo en mayo por el margen más estrecho de la historia del país, ha declinado el ofrecimiento alegando que estaba de vacaciones. Tampoco estuvo disponible para una recepción el titular de Exteriores, Park Jin, desplazado a Camboya en el marco de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. La única toma de contacto entre ambos fue una llamada telefónica. 

Nancy Pelosi
PHOTO/@SpeakerPelosi  -   La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, en Seúl

El desplante de Yoon a la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., negado por su entorno, ha generado un alud de críticas a nivel interno y, sobre todo, a nivel externo. Interpretado como un movimiento para no recrudecer sus relaciones con China, el líder del Partido del Poder Popular ha descolocado a los analistas, que veían en él un perfil más agresivo con respecto de los postulados de Pekín. La presencia en la Cumbre de la OTAN en Madrid de Corea del Sur hacía pensar que Seúl adoptaría una postura más decidida en favor de Estados Unidos, pero el peso estratégico de China, principal socio comercial del país, dificulta los planes. 

En un giro de los acontecimientos, el Partido Democrático de Corea (DPK, por sus siglas en inglés), la plataforma del expresidente Moon Jae-in y líder de la oposición, alabó la incomparecencia de Yoon. “[Para el presidente], reunirse con Pelosi en medio de los crecientes conflictos entre Estados Unidos y China es como saltar al fuego llevando un barril de pólvora en la espalda”, declaró el diputado Kim Eui-gyeom. En su última visita oficial a Seúl de 2015 como líder de la minoría en la Cámara baja, Pelosi sí pudo reunirse con la entonces presidenta, la conservadora Park Geun-hye, y con su ministro de Exteriores. 

En esta ocasión, la octogenaria ‘speaker’ ha sido recibida por su homólogo, el presidente de la Asamblea Nacional de Corea del Sur, Kim Jin Pyo, y otros altos cargos del Parlamento, con quienes mantuvo una reunión de aproximadamente una hora de duración. Pelosi subrayó después la férrea alianza construida entre ambos países a partir de las cenizas de la Guerra de Corea (1950-1953), uno de los primeros compases de la Guerra Fría que acabó con la partición de la Península. Sin embargo, en el comunicado conjunto, emitido al término del encuentro, ni siquiera se hace alusión a su visita a Taiwán y las reacciones de las últimas horas por parte de China. 

Nancy Pelosi
PHOTO/@SpeakerPelosi  -   La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, acompañada en Seúl por la legación diplomática estadounidense en Corea del Sur

Porque los problemas en esa parte de la región van más allá. En el punto de mira de Seúl está el programa nuclear norcoreano, la fuente principal de sus preocupaciones en materia de seguridad nacional. El vecino Pionyang viene realizando pruebas de misiles a un ritmo nunca antes visto y los observadores creen que el régimen de Kim Jong-un está preparando su séptimo ensayo nuclear, el primero desde 2017, lo que supone una amenaza existencial directa para la parte inferior del Paralelo 38. Cualquier pronunciamiento de Pelosi es susceptible de ser utilizado por Corea del Norte. Su mera visita incitó la reacción del Ministerio de Exteriores norcoreano: “La situación actual muestra claramente la insolente interferencia de Estados Unidos en los asuntos internos de otros países”. 

En el comunicado conjunto emitido por Pelosi y Kim Jin Pyo, las partes expresan su preocupación “por la creciente amenaza” de Pionyang. “Acordamos apoyar los esfuerzos de los dos Gobiernos para lograr la desnuclearización práctica y la paz a través de la cooperación internacional y el diálogo diplomático, basado en la disuasión fuerte y extendida contra el Norte”, concluye la nota. Apenas se menciona a China ni a Taiwán, una señal de que Seúl apuesta por un enfoque contemporizador, continuista con la línea trazada por el expresidente Moon Jae-in a pesar de las promesas con las que ganó por la mínima en mayo Yoon Suk-yeol. 

Pelosi pretende dar otro golpe de efecto en su gira regional pasando revista a los 28.500 soldados estadounidenses estacionados en Panmunjom, el área desmilitarizada que comprende cuatro kilómetros de ancho y 238 de largo en la frontera entre las dos Coreas. Conocido como “el sitio más tenso del mundo”, este emplazamiento fue testigo de la firma del armisticio que puso fin a la guerra fratricida casi siete décadas atrás. En caso de producirse, esta visita sería la primera de un alto funcionario de Estados Unidos a la zona desde que el expresidente Trump acudiera en compañía del dictador norcoreano Kim Jong-un en 2019. 

Coordinador de América: José Antonio Sierra.