El primer ministro de Jordania niega el intento golpe de Estado del príncipe Hamza

Bisher al-Khasawneh ha declarado que el antiguo heredero a la Corona no será juzgado y que su caso “se ha resuelto dentro de Casa Real”
Atalayar_El  rey jordano Abdullah II

AFP PHOTO / JORDANIAN ROYAL PALACE  -   El rey jordano Abdullah II (C), al príncipe heredero Hussein (R) y al príncipe Hamzah (2do-L) leyendo la Fatiha, o la oración de los muertos, sobre la tumba del difunto rey Hussein en el Palacio de Raghadan en la capital de Jordania

El primer ministro de Jordania, Bisher al-Khasawneh, negó que se hubiera producido un intento de golpe de Estado y afirmó que no se incoará un procedimiento judicial contra el antiguo príncipe heredero, Hamza bin Husein, en una sesión a puerta cerrada en el Parlamento. Los diputados Saleh al-Armouti, Mohammad al-Alaqma y Omar Ayasrah informaron de las palabras del primer ministro en declaraciones a Roya News TV. 

Por su parte, el diputado independiente Khalil Attiyeh aseguró en declaraciones a la agencia AFP que Al-Khasawneh “no usó los términos conspiración o golpe de Estado”. Sin embargo, Attiyeh sostiene que el primer ministro sí habló “de un intento de desestabilizar la seguridad y la estabilidad” en Jordania.

El antiguo príncipe heredero de Jordania, Hamza bin Husein, compareció este domingo tras ser acusado por su hermanastro y actual monarca, Abdalá II, de instigar un supuesto golpe de Estado. El príncipe Hamza acompañó al monarca y a otros integrantes de la familia al palacio Raghadan en la capital, Ammán, para celebrar el centenario de la creación del Emirato de Transjordania, el protectorado británico que precedió al actual Reino de Jordania. 

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AFP PHOTO / JORDANIAN ROYAL PALACE - El rey Abdullah de Jordania apareció en público junto a su medio hermano, el príncipe Hamzah, según mostró la televisión estatal, su primera aparición conjunta desde que una crisis de palacio que involucra al príncipe sacudió el reino

La Casa Real hachemí publicó unas imágenes a través de su cuenta de Twitter en las que se puede ver a la familia al completo mientras recitan la Fatiha, el capítulo inicial del Corán, delante del sepulcro de su padre, el rey Hussein, y del rey Talal, su abuelo. Se trata de la primera aparición pública del príncipe Hamza desde que fue puesto bajo arresto domiciliario el pasado 3 de abril, en un intento manifiesto de aparentar unidad. 

El viceprimer ministro jordano, Ayman Safadi, declaró en rueda de prensa la semana pasada que el antiguo heredero había estado en contacto con entidades foráneas con el objetivo de organizar un golpe que desestabilizara el país. El propio Safadi agregó que sus movimientos habían sido vigilados por las autoridades. Según esta versión, estas habrían interceptado las comunicaciones entre el príncipe Hamza y sus socios extranjeros en las que trataban la hoja de ruta a seguir. 

Safadi aseguró la existencia de pruebas encontradas por la investigación. El viceprimer ministro reveló que la esposa del príncipe se había puesto en contacto con un representante de un país extranjero para asegurar la huida. “Estaba claro que habían pasado del diseño y la planificación a la acción”, añadió.

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PHOTO/Palacio Real de Jordania/Handout via Reuters - El recién nombrado primer ministro de Jordania, Bisher al Khasawneh, presta juramento durante una ceremonia de toma de posesión del nuevo gobierno en Ammán, Jordania, el 12 de octubre de 2020

El príncipe Hamza negó en todo momento las acusaciones de conspiración, y denunció la corrupción y la incompetencia del Gobierno. El antiguo heredero a la Corona manifestó públicamente que sus acciones son por amor a Jordania, sin embargo, su animadversión hacia la autoridad política, así como su reciente acercamiento a poderosos líderes tribales también críticos con el Ejecutivo, han sido consideradas como amenazas al actual monarca. 

No obstante, el antiguo heredero al trono juró lealtad al rey Abdalá II dos días después de que el Ejército le advirtiera sobre acciones que estaban “socavando la seguridad y la estabilidad de Jordania”. Durante su reaparición en el palacio Raghadan no realizó ninguna declaración y, además, no se ha remitido su paradero una vez finalizada la ceremonia. 

Entre los 18 detenidos el pasado domingo se encuentra el exministro de Finanzas, Bassem Awadallah, acusado de formar parte del complot para derrocar al actual jefe de Estado. El propio Awadallah habría estado en contacto con el príncipe Hamza durante los últimos meses, según apuntan fuentes policiales. Sin embargo, y a diferencia de Hamza, Awadallah aún no ha sido puesto en libertad pese a los rumores que le señalan fuera de Jordania.

A efectos de la investigación, el actual jefe del Estado ha explicado que el resultado de las pesquisas será dado a conocer de acuerdo con la ley y cuando finalice el proceso legal. El fiscal general, Hassan Abdallat, anunció el martes la imposición de la censura sobre todo tipo de publicación informativa, también imágenes y vídeos, relacionados con Hamza bin Husein, tras matizar que esta solo se extiende a “cuestiones relativas a la investigación, su confidencialidad, seguridad, pruebas y personas implicadas”. Por lo que las autoridades han vetado la cobertura mediática sobre la disputa real. 

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PHOTO/REUTERS - El Ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Safadi

Tampoco existen indicios que apunten hacia la liberación del resto de los detenidos. Entre ellos se encuentran miembros de las tribus de las que históricamente ha dependido la monarquía. Estas son la base del poder en Jordania, y la familia hachemita siempre ha encontrado apoyo entre sus líderes, que ahora se sienten disconformes. 

El Estado jordano, reivindicado el pasado domingo durante el centenario, se fundó sobre la lealtad de las tribus al rey. Sin embargo, Abdalá II ha perdido la confianza por la adversa situación económica, social y sanitaria. La pandemia se ha encargado de ahondar en la crisis. Las últimas cifras arrojan una tasa de desempleo cercana al 25%, y las antiguas quejas sobre la corrupción y el desgobierno han sido el caldo de cultivo perfecto para el estallido de varias protestas durante los últimos meses. 

Inmerso en este ecosistema, Hamza bin Husein ha tratado de arrogarse el rol de representante del descontento social y ganar para sí la lealtad de las tribus. La división en el seno de la Casa Real puede servirle, además, como una gran oportunidad para fortalecer su popularidad y ganar seguidores para su causa.