El rastreo por GPS y los test, piezas fundamentales en la estrategia contra la COVID-19 de Bahréin

El país ha aprovechado las soluciones digitales para poner en práctica una sólida respuesta médica a la pandemia
Aplicación "Be Aware", lanzada por las autoridades sanitarias de Bahrein para contener la enfermedad coronavirus (COVID-19)

REUTERS/HAMAD MOHAMMED  -   Aplicación "Be Aware", lanzada por las autoridades sanitarias de Bahrein para contener la enfermedad coronavirus (COVID-19)

Se han aplicado rigurosos procedimientos de detección y prueba desde que se informó del primer caso local el 21 de febrero, al que siguió el cierre de todas las instituciones educativas cuatro días después y de todos los negocios no esenciales el 26 de marzo

Dado que una gran proporción de los primeros casos de COVID-19 en Bahréin eran ciudadanos que regresaban a casa de peregrinaciones religiosas en el Irán, las autoridades sanitarias establecieron una denominada sala de guerra a finales de febrero para limitar la transmisión del virus en la comunidad: la iniciativa incluye la detección y el análisis de quienes entran en el país desde el extranjero, así como el rastreo de personas o grupos sospechosos de estar en contacto con el virus

Para ayudar a los que se considera que tienen un alto riesgo de exposición a la COVID-19, las autoridades sanitarias han establecido campamentos especializados para tratar a las personas que llegan de países con un número significativo de casos confirmados

Este enfoque también se ha complementado con extensas pruebas a la población general. Hasta el 20 de abril, unas 89.225 personas de una población de aproximadamente 1,5 millones de habitantes se habían sometido a pruebas de detección del virus, según las estadísticas oficiales. Para la misma fecha el país tenía 1907 casos confirmados y siete muertes, de un total global de 2,48 millones de infecciones y 170.000 muertes. 

La vigilancia a través de aplicación es fundamental para la contención 

La clave de los esfuerzos para contener la propagación del virus ha sido una serie de soluciones de cibersalud diseñadas para rastrear los casos. Una de ellas es la aplicación BeAware Bahrein, lanzada el 31 de marzo por la Autoridad de Información y Gobierno Electrónico (iGA). La aplicación, disponible gratuitamente en Android e iOS, contiene estadísticas y actualizaciones locales e internacionales en tiempo real, así como una serie de servicios de salud e instrucciones de las autoridades competentes. 

Además, como parte de un intento de evitar la transmisión a la comunidad, la aplicación utiliza datos de localización para alertar a los usuarios si se acercan a un portador de la COVID-19, o a una zona que hayan visitado personas con casos confirmados. Mediante notificaciones push y SMS, la aplicación informa a los usuarios que pueden haber entrado en contacto con casos activos, y les pide que se esfuercen por someterse a pruebas. La aplicación ha tenido una gran aceptación y registro: el 17 de abril la iGA informó de que BeAware Bahrein había sido descargada 294.516 veces

En otra iniciativa, el 4 de abril, el Gobierno anunció que las personas en cuarentena tendrían que llevar pulseras electrónicas para garantizar el cumplimiento de los métodos de control de virus. Utilizando la tecnología GPS y el rastreo en tiempo real, los brazaletes informan a los funcionarios de salud cuando los que están en cuarentena -ya sea en casa o en centros de salud especializados- se alejan más de 15 metros de su zona de aislamiento designada. La aplicación de esos métodos de rastreo ha sido fundamental para contener el virus en Bahréin, país que tiene la tercera tasa de densidad de población más alta del mundo. 

Repatriación de ciudadanos 

Como el brote de la pandemia cerró muchas rutas de transporte y logística en todo el mundo, la repatriación de ciudadanos al extranjero ha planteado otro desafío a las autoridades de Bahréin. El 7 de abril, el Gobierno anunció que más de 1.200 ciudadanos varados en el extranjero habían regresado a casa. Debido a los cierres de fronteras y a las sensibilidades políticas, en algunos casos el Gobierno de Bahréin organizó vuelos especiales para los ciudadanos en el extranjero, como una serie de conexiones chárter desde Mashhad, en Irán, a la capital de Bahréin, Manama.