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El Real Madrid resucita en Copa con otra gran remontada

Ancelotti abroncó a los jugadores al descanso por el 2-0 y el mal juego, y funcionó
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PHOTO/AFP  -   Dani Ceballos

“A mi me saludas”. No es la primera vez que Carlo Ancelotti utiliza esa frase con algún joven jugador del Real Madrid. Además de jóvenes, campeones de Europa y mundialistas, por no hablar de su capacidad económica. 

Rodrygo perdió ese punto de humildad cuando fue sustituido en el estadio de la Cerámica con un 2-0 que complicaba mucho el pase del Real Madrid a cuartos de final de Copa del Rey. Entonces Ancelotti fue a ponerle los pies en el suelo igual que a Tchouameni hace meses cuando el francés apenas rozó con su mano la del técnico italiano en un cambio. Ancelotti le pidió intensidad en el saludo. Respeto. 

Tchouameni estaba en París mientras el Real Madrid sudaba sangre para remontar al Villarreal. Un partido de la NBA y unas fotos indiscretas dejaron en mal lugar al jugador que, por otra parte, contaba con el permiso del club y, quién sabe, si con el del propio entrenador que siempre utiliza bien la mano izquierda. 

El partido ante el Villarreal era la tabla de salvación para el Real Madrid después de perder la Supercopa contra el Barça con una imagen bastante pobre. Pero el partido no empezó bien y la defensa dio síntomas de desconcierto. Un saque de banda dentro del área blanca que Gerard Moreno tocó para Capoue y un zapatazo del francés al fondo de la portería de Courtois a los cinco minutos. 

El Real Madrid no dio una en la primera parte. Fallos importantes en defensa y Camavinga de vuelta al centro del campo para cubrir huecos junto a Kroos y Valverde que no están en su mejor momento. El uruguayo tuvo el empate tras una galopada de Mendy, pero mandó el balón por encima de la portería de Jorgensen. 

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REUTERS/JAVIER BARBANCHO - El entrenador del Real Madrid Carlo Ancelotti

Chukwueze anotó el segundo gol con una gran definición justo antes del descanso y sacó la peor cara de Ancelotti que reconoció tras el partido que se había enfadado mucho con sus jugadores en el vestuario, pero les dijo que “todavía hay tiempo para remontar”. 

Ceballos y Asensio cambiaron la cara al Real Madrid. El Villarreal intentó sacar de sus casillas a Vinicius, primero fue una conversación aparentemente normal con Quique Setién y luego una algo más tensa con un veterano como Pepe Reina. Fue un momento clave para el brasileño que no se sabe controlar en estos casos y suele irse del partido. 

En el 57 el propio Vinicius encontró el pase perfecto de Ceballos y marcó el 2-1. Eso le hizo volver mentalmente al partido y en el 69 el Real Madrid empató con un gol de Militao aunque el remate de cabeza previo fue de Benzema. 

El Real Madrid se reencontraba con su mejor fútbol, trenzaba jugadas peligrosas. Asensio sí que fue útil y Ceballos tuvo el balón muchos minutos lo que le permitió al equipo atacar mejor. Entre los dos jugadores españoles fabricaron el gol en el 86 para que Ceballos le pegase con el interior y dejara al Real Madrid en cuartos de final. 

El equipo resucitó y Ancelotti preguntó a la prensa tras el partido algo así como que habían tenido que cambiar las crónicas por la remontada y el 2-3 en el 86. Una factura por las críticas al equipo tras los últimos malos partidos. 

Ahora llega el Athletic, la Copa, la Real Sociedad, el Mundial de Clubes y no mucho más lejos el Liverpool. Si el físico vuelve y la suerte acompaña, el Real Madrid tiene por delante otro final de temporada apasionante que Ancelotti debe afrontar dando minutos a más de 11 jugadores.