El rol de las ciudades en el Futuro de Europa

La innovación en el Viejo Continente pasa por la figura de las ciudades
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REUTERS/YVES HERMAN  -   La bandera de la Unión Europea ondea frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica).

En un contexto tan complejo como el que ha dejado la pandemia de la COVID-19, el mundo debe dar un paso al frente y, a la vez que se recupera de las devastadoras consecuencias, conseguir avanzar en lo que ya se venía trabajando desde hace años. Europa es una de las que debe asumir el liderazgo de la innovación, la vanguardia del progreso en una época de una enorme dificultad. Y para ello, desde diferentes órganos europeos se señala a las ciudades como la figura que debe ganar protagonismo e impulsar la nueva etapa que se abre tras la pandemia.

No es sencillo, pero sí vital. Como señalaba Juan González-Barba, secretario de Estado para la Unión Europea, en el evento “El rol de las Ciudades en el Futuro de Europa”, “la ciudad ha sido históricamente un reducto de libertad, un foco de avance”. Las ciudades son el lugar y el medio, donde nace la innovación y las que lo hacen posible. Los desafíos a los que se enfrenta el mundo en general y Europa en particular, hace que todas las herramientas disponibles sean necesarias para hacerles frente. El cambio climático, la digitalización, la innovación… Factores que tienen un peso cada vez más importante, pero que no deben acabar con lo que ha llevado a ser al Viejo Continente lo que es hoy en día.evento-futuro-de-eruopa-editado

Hacer convivir la tradición y el patrimonio histórico con la modernización es uno de los retos a los que se quiere hacer frente y que ha ocupado gran parte del evento presentado por el presidente de la Asociación Ideas y Debate, Miguel Ángel Benedicto. Fátima Guadamillas Gómez, coordinadora académica de Universidad de Castilla-La Mancha Milagros Tolón y alcaldesa de Toledo, hacía hincapié en el hecho de hacer convivir la innovación y la tradición, explicando cómo pueden ser los propios avances tecnológicos los que den un nuevo impulso al patrimonio histórico. Y para ello, utilizar los fondos de la Unión Europea que, decía, debe ser aquello que haga posible dar el paso necesario para las ciudades europeas de cara al futuro.

“El rol de las Ciudades en el Futuro de Europa” contó con la presencia de numerosos expertos en materia europea, como Doménec Ruiz Devesa eurodiputado y coordinador de la Comisión Constitucional. Él también quiso hacer referencia al plan de recuperación que, como la mayoría de los participantes, consideraban pilar fundamental de cara al futuro más próximo de la Unión Europea. Además, consideraba que el Tratado de Lisboa es una pieza importante que cuenta con grandes ventajas para los europeos, pero que debe actualizarse ya que existen ciertos problemas.secretario-de-estado-ue-editado

El eurodiputado hablaba de la capacidad de utilización del veto como la gran traba de este tratado. Lo ejemplificaba con el caso de Chipre que, a pesar de estar de acuerdo con la propuesta, bloqueaba la imposición de sanciones a Lukashenko por intereses propios. En este apartado participaban también Javier Fernández Arribas, director de la Revista Atalayar, Hannah Abdullah, investigadora principal del Programa Ciudades Globales de CIDOB o Anna Lisa Boni, secretaria general de Eurocities. Esta última recalcaba la posición de las ciudades a la hora de innovar diciendo que “necesitamos dar a las ciudades un papel central en las negociaciones de innovación” y, además, “las ciudades tienen que ser la referencia para afrontar los desafíos del futuro”.

Al final del encuentro, Raquel Jorge Ricart. gulbright fellow en la Elliott School of International Affairs (Estados Unidos) y especialista en políticas públicas tecnológicas y digitales, analizó importantes iniciativas que ya están puestas en marcha dentro de la Unión Europea y otras que vendrán próximamente. La Brújula 2030 o la estrategia industrial eran algunas de las más destacadas. En lo que se refiere a industria, estos proyectos van a impulsar nuevos mercados para que exista una comunicación efectiva entre todas las empresas que lo compongan. Gracias a lo que denominaba como “market place”, se van a crear nuevas economías de escala, reducir plazos y mejorar la competitividad económica, lo que supondrá un impulso diferencial en la industria europea.