El Sahel: el polvorín de Europa y un desafío para la seguridad nacional

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Alex Erquicia

Hay quién considera el Sahel el patio trasero de España. Pese a no ser una región claramente definida, es una zona vital para los intereses de los países vecinos, incluido España y, por ende, Europa. Sus fronteras porosas hacen que el tráfico ilícito sea la principal vía de financiación para los terroristas que allí encuentran, cada vez más, un habitat cómodo desde el que operar. Los yihadistas utilizan el dinero que obtienen de ese tráfico como reclamo para alistar en sus filas a los locales (para muchos la única opción de vida frente a la amenaza o la ejecución por parte de los terroristas).

En los últimos años el problema yihadista se ha convertido en una de las principales amenazas para los países que conforman lo que se conoce como la región del Sahel. "Especialmente dado que su campo de batalla se ha extendido al mundo cibernético, creando lo que se podría llamar un cibercalifato. Está en la línea de la seducción de Daesh que captan a nuevos yihadistas a través de redes sociales", explicó Pilar Rangel, profesora de derecho internacional público y relaciones internacionales en la Universidad de Málaga.

La experta en terrorismo yihadista aclaró que el Sahel "es la parte del territorio africano que incluye el desierto del Sahara - Mauritania, Senegal, Mali, Burkina Faso, Níger, Sudan y Etiopía", entre otras zonas colindantes.  Los grupos terroristas que operan en el Sahel "surgen de la fusión de grupos franquicias de Daesh y franquicias de Al Qaeda - AQMI, AnsarDine, Amir de Aqrri en el Sahara, Muyao, entre otros", dijo la profesora durante su presentación.

Con Daesh derrotado desde el punto de vista militar la comunidad internacional observa "como el Sahel se convierte en el campo de batalla donde está centrado el terrorismo yihadista actual", explicó Rangel. "Pero no se detiene en el continente africano ya que se mueven rápido y pese a que no sabíamos a donde iban a ir después de la derrota en Siria, hoy se encuentran en el Cáucaso y el Sudeste asiático, donde su presencia ha sido más fuerte de lo que esperábamos", explicó Pilar Rangel durante su presentación 'Riesgos y amenazas en el Sahel, un desafío para nuestra seguridad nacional', un seminario dentro del marco del curso de verano 'Magreb, Oriente Medio y Europa. Entendimiento entre culturas. Relaciones y desafíos'. Incluso ya hay inidicios de que también están en el continente americano, como en Nicaragua.

España mira atentamente al desarrollo de la situación y toman buena nota de los distintos eventos que se producen en la zona. "España no se puede permitir tener un Magreb desestabilizado por el yihadismo ya que nos pueden saltar a nuestro país en cualquier momento", dijo la profesora de la Universidad de Málaga que aseguró viaja con cierta asiduidad a la zona, no solo por trabajo sino haciendo labores de voluntaria. "Hay que tener mucho cuidado con lo que está pasando en el Sahel ya que se está extendiendo y se están haciendo dueños de media África," explicó Rangel con rotundidad.

"Estos países están entre los más pobres del mundo, es un área completamente desértica en el que las familia se dedican a la agricultura y la ganadería. Además la media de hijos por familia se sitúa en siete y las mujeres se convierten en madres a partir de los 13 y 14 años", sintetizó Rangel en su aproximación a la realidad sobre el terreno. "El sueldo medio en Mali al mes es de cincuenta euros", añadió lo cual da una imagen de la pobreza a la que están expuestos y lo duro que supone para la sociedad prosperar.

El hecho de que haya Estados fallidos hace que los terroristas se aprovechen para infiltrarse y tomar distintas áreas. "Así se crean las rutas del terrorismo y lugares en los que campean los yihadistas que se financian a través del tráfico ilícito de  armas, drogas y seres humanos por igual", dijo Pilar Rangel alertando del masivo movimiento de dinero que se produce a través de los tráficos ilícitos por el que se financian.

Todo ello afecta de manera directa en la seguridad nacional española. Eso es algo evidente por la referencia que tiene la mas reciente Estrategia de Seguridad Nacional 2017 a la zona: " En el Sahel, la fragilidad de los Estados y el déficit de gobernanza han contribuido a la proliferación de grupos armados y redes terroristas yihadistas y de crimen organizado. Además, los efectos del cambio climático y la desertización multiplican desafíos estructurales como la economía y la gobernanza y tienen como consecuencia el incremento de conflictos violentos, movimientos migratorios masivos, tráficos ilícitos y radicalización violenta".

Aqui ocurre de todo, hablamos de mercenarios. La respuesta militar no es suficiente."Nos encontramos con caos. Y dado que allí prima la ley de la supervivencia los locales se van con el primero que le paga y, sobre todo, el que paga más. Dado que los yihadistas se abastecen del comercio ilícito, pagan más", dijo Pilar.

Por todo, Pilar Rangel ahondó en la necesidad de actuar en el país de origen como forma de atajar la migración (una respuesta que tiene que ser coordinada y ordenada). Burkina Faso está actualmente peor que Mali. Existe seguridad pero con un armamento y preparación del ejercito es ínfima. "No se puede viajar ni a Burkina ni a Mali, por donde pasan todas las rutas migratorias". En esa línea, y a modo de cierre, la profesora destacó que las amenazas se combaten en los lugares de origen y que la seguridad es la prioridad de la respuesta de España como jugador importante sobre el terreno para la comunidad internacional.