El sistema sanitario de Turquía se desborda por el auge de casos de la COVID-19

La Asociación de Médicos de Ankara ha indicado que varios hospitales turcos están al límite de su capacidad por la incidencia del coronavirus
Las personas que llevan máscaras faciales para protegerse contra la propagación del coronavirus caminan en la plaza principal de Kizilay, en Ankara, Turquía

PHOTO/AP  -   Las personas que llevan máscaras faciales para protegerse contra la propagación del coronavirus caminan en la plaza principal de Kizilay, en Ankara, Turquía

En diversos centros hospitalarios de Turquía los médicos se ven obligados a elegir entre pacientes debido a la aproximación que hay al colapso de los hospitales turcos ante el excesivo crecimiento de los casos de contagio por la COVID-19.

Varios hospitales turcos están al borde del máximo de su capacidad y los médicos se ven obligados a "elegir a los pacientes", según denunció este sábado el presidente de la Asociación de Médicos de Ankara (ATA), Alí Karakoç.

"Los trabajadores del sistema de salud están preocupados por la intensidad en los centros hospitalarios, estamos obligados a elegir a los pacientes. Hace unos días perdimos a un empleado del Parlamento que recibió tratamiento en su casa. Nos preocupan estos casos", manifestó Alí Karakoç en declaraciones realizadas al diario turco Cumhuriyet.

La situación es especialmente preocupante en Ankara, la capital administrativa del país euroasiático, debido a la escasez de medicamentos. Ante esta situación, Karakoç denunció que a los pacientes que dieron positivo por coronavirus “se les da medicación con entre tres y cuatro días de retraso".

Por su parte, la Cámara de Farmacéuticos de Ankara alertó de la falta de vacunas contra la gripe y la neumonía, lo que amenaza con empeorar aún más el escenario en los próximos meses. En la misma línea, el Sindicato de Trabajadores de la Salud (SES) avisó sobre el riesgo de "caos" durante la temporada de otoño que está por llegar. 

El número oficial de nuevos casos diarios se situó en 1.671 este viernes, cuando se contabilizaron 56 muertes por la COVID-19 en 24 horas. Desde el primer brote de la pandemia, el Ministerio de Salud turco ha informado de 288.126 personas contagiadas por coronavirus, de las cuales 256.524 se recuperaron y 6.951 murieron.

Sin embargo, el Colegio de Médicos de Turquía y expertos cercanos a la oposición estiman que el número real de infecciones es diez veces superior en el país otomano, que cuenta con 80 millones de habitantes.

Incluso, según una reciente encuesta, el 58,9% de los turcos cree que el Gobierno no es transparente a la hora de informar públicamente sobre la evolución de la enfermedad. Ese escepticismo lo expresan incluso cerca de un tercio de los votantes del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) del presidente, Recep Tayyip Erdogan, en el poder desde 2002. En esta misma línea, la oposición al régimen de Erdogan ha venido criticando durante los últimos meses la respuesta del Ejecutivo turco ante la pandemia. 

El ministro de Salud, Fahrettin Koca, admitió los problemas causados por la "preocupante" propagación del coronavirus, dando a entender que se está perdiendo el control de la pandemia. "En este momento hay más de 100.000 personas que deberían estar aisladas en casa, pero están viajando entre las ciudades", declaró el ministro al diario turco Sabah. "El número de pacientes registrados el 11 de septiembre fue el doble que el del mes anterior. En el último mes ha habido un aumento del 42% en la cifra de enfermos graves en Estambul", añadió.

El ministro de Salud de Turquía, Fahrettin Koca
AP/TUMAY BERKIN - El ministro de Salud de Turquía, Fahrettin Koca

Diversos dirigentes turcos achacan la actual crisis al comportamiento poco acertado de gran parte de la ciudadanía. Para enfrentar esta situación, las autoridades otomanas dispusieron este viernes medidas drásticas contra quienes no sigan las condiciones de cuarentena de la COVID-19, según anunció el propio Ministerio del Interior otomano en una comunicación oficial. "A pesar de las inspecciones, se determinó que algunos ciudadanos que han sido aislados en sus hogares abandonaron sus residencias actuando en contra de las precauciones, poniendo en riesgo la salud pública y provocando la transmisión de la enfermedad a otras personas", resaltó el Ministerio de Salud turco, como recogió la agencia china de noticias Xinhua. 

De ahora en adelante, los pacientes con coronavirus y aquellos en riesgo de contraer la enfermedad que violen las condiciones de aislamiento serán situados en dormitorios y albergues designados por los gobernadores locales, según la nota oficial ministerial. 

También se asignará personal de salud para supervisar las condiciones de salud de las personas en cuarentena en estos lugares; además, el Ministerio señaló que todo tipo de servicios de limpieza y otras necesidades logísticas serán satisfechas por la Autoridad de Manejo de Desastres y Emergencias.

El número total de casos en la capital de Ankara es dos veces mayor que el número de casos en la gran urbe de Estambul, según explicó el ministro de Salud.

Turquía reabrió la economía en la mayoría de sus sectores a principios de junio. Desde entonces, el número de casos ha ido creciendo hasta alcanzar su nivel más alto desde mayo, cuando se establecieron cierres en el país. La Asociación Turca de Médicos hizo saltar todas las alarmas hace un mes cuando advirtió de que, según las pruebas de anticuerpos, hay diez veces más pacientes activos con coronavirus que lo que muestran las cifras oficiales.