El turismo europeo cambia de orilla en el Mediterráneo

La mejora de la seguridad y precios más asequibles impulsan los destinos de sol y playa de Turquía, Túnez y Egipto
Imagen de Túnez

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Son destinos cercanos y con precios asequibles para los europeos. Ofrecen sol, playa y otras culturas. El turismo en países como Egipto, Turquía o Túnez se está recuperando de la grave crisis de inseguridad que desde 2015 ha lastrado al sector. “En Egipto se nota que han pasado unos años con menos turistas por el miedo a los atentados, aunque ahora la situación es distinta. Un guía nos contó que la bajada de viajeros fue impresionante y que será difícil volver a los niveles de antes de 2014”, explica la española Marta Cuesta, que visitó el país de los faraones el pasado marzo. Cuesta decidió hacer un crucero por el Nilo durante cuatro días. “Fui con un viaje organizado por una agencia, ir por libre es complicado, y el coste fue muy razonable”, afirma. 

La inestabilidad política y la inseguridad en el Mediterráneo oriental había provocado que muchos europeos abandonasen estos destinos. España se ha beneficiado de esta situación durante algún tiempo y ha conseguido atraer a sus costas a viajeros en busca de unas vacaciones a buen precio de sol y playa. “Hemos batido récord de visitantes durante tres años seguidos por la complicada situación de los competidores del Magreb”, explica Rafael Gallego, presidente de la Confederación Española Agencias de Viaje (CEAV). Pero ahora las tornas vuelven a cambiar y, aunque poco a poco, los europeos cruzan de nuevo a la otra orilla del Mediterráneo gracias a la ausencia de atentados terroristas. “Hemos notado una tendencia al alza en el interés para viajar a estos países entre nuestros usuarios. Con respecto a hace tres años las búsquedas para Egipto se han incrementado un 143%, un 91% para Turquía y un 55% para Túnez”, constata Miguel Miranda, que trabaja en el equipo de marketing del buscador de viajes Liligo. 

El sector turístico de Egipto lleva desde la Revolución de 2011 tratando de recobrar la normalidad. Pero golpes de Estado o atentados lo han impedido. El suceso más traumático se produjo en el otoño de 2015, con el derribo de un avión civil ruso en el Sinaí en el que fallecieron los 225 pasajeros y que el Daesh reivindicó. En Túnez, los efectos de la primavera árabe no tuvieron un impacto tan grande como en Egipto, ya que este proceso político fue más pacífico. Pero los ataques registrados en 2015, uno en el Museo del Bardo y otro contra un hotel en una playa de Susa, ambos reivindicados por Daesh, dejaron más de 50 turistas muertos.

La llegada de turistas a Turquía ha aumentado un 11,3% (el 20% de ellos eran de origen europeo) desde el inicio de año hasta mayo. En el caso de Egipto se han incrementado hasta un 45,7%, según los datos incluidos en el último informe de perspectivas turísticas de Exceltur. A pesar de la fuerte recuperación de estos destinos, iniciada en 2018, la demanda de turistas de países del centro y el norte de Europa en Turquía está a casi un millón de personas de alcanzar los niveles previos a la inestabilidad geopolítica sufrida a partir de octubre de 2015. El estudio de Exceltur destaca que estos destinos tienen capacidad para captar las ventas de último minuto, rebajando los precios, y advierten que por ello es esperable que sigan quitando flujos turísticos a España en el verano de 2019. 

“Se ha producido una notable recuperación del turismo en países competidores de España, como Turquía, Túnez o Egipto, y todavía hay un considerable margen de aumento respecto a los volúmenes de turistas que recibían en 2014”, expone el último informe de perspectivas turísticas de Exceltur, organización de empresarios turísticos de España. El documento también explica que los turoperadores extranjeros han reducido la conectividad aérea al litoral español. Entre enero y mayo, la distribución de viajeros a los destinos de la costa española cayó un 5,4%. Alemanes, centroeuropeos y nórdicos son los que más abandonado las playas españolas, según los datos que maneja Exceltur. 

Gallego, de CEAV, confirma que han notado una caída de las reservas por parte de los turistas europeos en los destinos de la costa española y un aumento de los viajeros españoles que deciden viajar a Egipto. “Pero no van a la playa, el visitante español se decanta por ir al interior del país y programar visitas culturales”, afirma. 

Para Gallego, la recuperación de estos destinos es una buena noticia. “Era lógico y deseable que estos lugares se recuperaran. En España hemos tenido tres años de ‘overbooking’ por la debilidad del turismo en estos países. Han venido tantos europeos que a los españoles les salía por un precio similar veranear en la costa que irse al Caribe”, concluye.