Elecciones legislativas y presidenciales en Níger 

El país africano atraviesa por una situación de inestabilidad y de crispación política 
Un soldado hace guardia al atardecer en Níger 

AFP/LUDOVIC MARIN   -   Un soldado hace guardia al atardecer en Níger 

Este 27 de diciembre tendrán lugar la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Níger y las elecciones legislativas. La segunda vuelta para las presidenciales se celebraría en febrero de 2021. El pasado 4 de diciembre, 17 ministros pidieron la dimisión para poder ser candidatos elegibles a la Asamblea Nacional ya que el código electoral les hace inelegibles mientras estén en el Gobierno. Junto con los ministros, otros cargos públicos también renunciaron a sus funciones para poder presentarse a las elecciones. Este hecho demuestra la gran polarización entre los funcionarios y cargos del Gobierno.   

En cuanto a las elecciones presidenciales, que también se celebran este 27 de diciembre, el presidente Mahamadou Issoufou no se presenta como candidato a las elecciones, respetando la norma constitucional de dos mandatos. El candidato de su partido, Mohamed Bazoum, es el favorito de acuerdo con la mayoría de las encuestas. La campaña electoral ha estado marcada por las decisiones de la Corte Constitucional, que el mes pasado rechazó la candidatura del principal líder de la oposición y validó la candidatura del partido en el poder. Ambas decisiones han sido cuestionadas. Con respecto al líder de la oposición, Hama Amadou, de 70 años, el motivo para rechazar su candidatura fue una condena a 12 meses de prisión en 2017, lo que le declara inelegible, de acuerdo con el artículo octavo del código electoral nigerino. El delito supuestamente cometido fue su implicación en un caso de tráfico de recién nacidos. La oposición siempre ha considerado que el verdadero motivo de la condena es político, ya que, en su opinión no había suficientes pruebas para que fuese condenado. De hecho, recibió un indulto presidencial mientras cumplía sus doce meses condena. Esta decisión de la Corte Constitucional ha supuesto una contestación generalizada por parte de la oposición. En las dos últimas elecciones, Hama Amodou quedó segundo en las elecciones de 2016 y tercero en las elecciones de 2011. 

Sin embargo, la candidatura de la opción del partido del Gobierno también fue puesta en duda por la oposición y la Corte Constitucional, a diferencia de la del líder opositor, la dio por válida. El cuestionamiento de la validez de su candidatura se debe a las dudas sobre su nacionalidad. El artículo 47 de la Constitución establece que para ser presidente se necesita la nacionalidad nigerina. La Corte Constitucional dictaminó que las dudas sobre la nacionalidad de Bazoum eran infundadas y, por lo tanto, no había ningún problema con su elegibilidad. Mohamed Bazoum nació el 1 de enero de 1960 en la región de Diffa, cercana a la frontera de Chad y Nigeria. El candidato a la presidencia, que fue ministro del Interior de Níger hasta junio de 2020, es árabe, de la tribu minoritaria de Ouled Slimane (del sur de Libia, norte de Chad y noreste de Níger).  

Unas personas se encuentran entre los escombros de una casa dañada, en Níger  AFP/BOUREIMA HAMA 
AFP/BOUREIMA HAMA-Unas personas se encuentran entre los escombros de una casa dañada, en Níger

Al igual que hicieron en 2016, 18 partidos de la oposición han decidido aliarse en una coalición llamada Cap21 en la que prometen apoyar al candidato que tenga el mejor resultado en la primera ronda para la segunda ronda que, de celebrarse, sería entre el candidato del partido del Gobierno, Bazoum, y un candidato de esta coalición. La historia política reciente de Níger está marcada por cuatro golpes de Estado, habiendo sido el último en 2010. De los otros candidatos que también se presentan destacan el general Salou Djibo que fue el jefe de la Junta Militar y que estuvo en el poder tras el golpe de Estado de 2010 y hasta las elecciones en las que ganó el actual presidente; Mahamane Ousmane, que fue el presidente de Níger de 1993 a 1996, y Seïni Oumarou, dirigente del Movimiento Nacional por la Sociedad de Desarrollo (MNSD), que quedó tercero en las elecciones de 2016, entre otros. 

Las elecciones en Níger se van a desarrollar en un ambiente de inseguridad, sobre todo en las regiones fronterizas con Mali y Nigeria en las que Boko Haram, ISWAP (Estado Islámico del África Occidental) y ISGS (Estado Islámico del Gran Sáhara) son los culpables de constantes ataques terroristas a lo largo de las fronteras. El último ataque ha ocurrido tan sólo a dos semanas de las elecciones presidenciales, cuando Boko Haram atacó un poblado en la región de Diffa, al sudeste del país, de la que proviene el candidato a la Presidencia, asesinando a 27 personas y destruyendo la mayoría del poblado. La violencia en las regiones fronterizas, combinadas con los estragos económicos de la pandemia y las inundaciones que ha sufrido este año el país ha provocado una situación de catástrofe humanitaria en uno de los países más pobres del mundo, con 257.000 desplazados internos, según los cálculos de ACNUR, que, junto con los que se encuentran en el extranjero, no podrán votar en estas elecciones.