Emiratos exhibe su prestigio nuclear en la conferencia anual del OIEA

El Estado del Golfo estrena el congreso anual del Organismo Internacional de Energía Atómica tras convertirse en el primer país árabe en producir energía nuclear
El exdirector general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Cornel Feruta, en la apertura de la conferencia general en Viena, el lunes 16 de septiembre

AP/RONALD ZAK  -   El exdirector general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Cornel Feruta, en la apertura de la conferencia general en Viena, el lunes 16 de septiembre

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) celebra esta semana en Viena su congreso anual. La capital austríaca acoge el evento de una organización cuya relevancia global es clave, entre otros asuntos, por su influencia en las negociaciones para la reanudación del acuerdo nuclear. Conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), el pacto firmado en 2015 entre Irán y el P5+1, un grupo de seis potencias mundiales liderado por Estados Unido, limitó hasta 2018 el programa nuclear persa.

Quien no ha querido perderse la cita han sido los Emiratos Árabes Unidos. Una comitiva encabezada por el representante emiratí ante la OIEA, el embajador Hamad al-Kaabi, y compuesta por los integrantes de la Autoridad Federal de Regulación Nuclear y la Corporación de Energía Nuclear de Emiratos ha viajado hasta Viena para participar en una conferencia donde se aprobará el programa y presupuesto del organismo de cara al próximo curso.

La cita sirve, además, para decidir de forma conjunta sobre los temas presentados por la junta de gobernadores, el director general de la institución, Rafael Grossi, y los 173 Estados miembros. Habitual cada mes de septiembre, el encuentro trata de promover junto a sus socios el uso “seguro y pacífico” de las tecnologías nucleares. Una actividad para la que Abu Dhabi ha demostrado estar comprometido.

Hamad al-Kaabi
PHOTO/WAM vía AP  -  Hamad al-Kaabi, embajador y representante permanente de Emiratos Árabes Unidos ante el Organismo Internacional de Energía Atómica, OIEA

El propio Al-Kaabi fue el encargado de abrir la sesión con un discurso en el que destacó la sólida relación existente entre el organismo y los Emiratos Árabes Unidos, cimentada sobre una década de colaboración. La OIEA ha vigilado de cerca el programa nuclear emiratí para velar por su correcto desarrollo y evitar posibles amenazas de seguridad para la región. Una vigilancia que el embajador reconoció y agradeció durante su alocución.

La conferencia es un perfecto escaparate internacional. La delegación emiratí aprovechará el evento para mantener una serie de reuniones con otros miembros del organismo y negociar acuerdos en materia de cooperación energética. Otro de los alicientes del evento pasa por intercambiar conocimientos en la materia y puntos de vista sobre políticas regulatorias, así como estrategias comerciales. Al margen del congreso, Emiratos participará en el Foro de Cooperación Reglamentaria. 

Pionero nuclear

La primera unidad de la planta nuclear emiratí de Barakah dio comienzo a las operaciones comerciales el pasado mes de abril, y la segunda hizo lo propio en agosto después de recibir luz verde por parte de la OIEA. La histórica aprobación del organismo, concedida tras una exhaustiva vigilancia, convirtió a Emiratos en el primer país árabe en producir energía atómica. La central aportará cerca del 25% de la electricidad del país cuando funcione a pleno rendimiento.

Central nuclear emiratí de Barakah
PHOTO/WAM vía AP  -   El primer reactor de la central nuclear de Barakah

Hasta la fecha, la tasa de construcción de Barakah se aproxima al 96%. El complejo cuenta con cuatro reactores nucleares de los que el tercero y el cuarto cuentan con un desarrollo superior al 95%. En cuanto finalice el proyecto, la planta nuclear generará 5.600 megavatios de electricidad libre de carbono y respaldará a su vez al plan de diversificación económica puesto en marcha por Emiratos, al tiempo que crea miles de puestos de trabajo.

Ubicada en la región de Al Dhafra, a 280 km del centro de Abu Dhabi, y explotada por la compañía energética de Nawah, la central tiene la capacidad de abastecer a más de medio millón de hogares durante todo un año, y su impacto medioambiental será positivo. La FANR, el organismo regulador emiratí, es a su vez responsable de regular el diseño, el emplazamiento, la construcción, la explotación y el desmantelamiento de la planta.