Empresas mineras de oro, objetivo de fondos especializados, se disparan en Bolsa este año

La demanda del metal precioso crece para inversión pero se hunde para joyería
Lingotes de oro de diferentes tamaños

PHOTO/SVEN HOPPE  -   Lingotes de oro de diferentes tamaños

El oro es uno de los refugios preferidos por los inversores para guardar su dinero en tiempos inciertos. Ahora, cuando hay más vías para optar por este mineral precioso que hace pocas décadas, también. Desde la compra física y directa de lingotes a fondos, incluidos los ETF, a empresas mineras que cuentan con concesiones para su explotación en diversos países del mundo. Y la cotización de estas compañías refleja que la pandemia del coronavirus, que está arrasando las perspectivas económicas y las Bolsas, la ha convertido en un objetivo de gestores e inversores.

El líder mundial, la canadiense Barrick Gold, que cuenta con 23 minas operativas, se ha revalorizado en Bolsa un 48% en el año, si bien se ha visto afectada por una no desdeñable volatilidad, más en marzo cuando marcó el mínimo de 2020.

La segunda empresa minera productora de oro del mundo, Newmont Mining, se apunta un aumento de su valor en Bolsa un 47% en 2020, desde 43,75 dólares por acción a 64,55 dólares, alcanzando una capitalización bursátil de 51.800 millones de dólares. Tiene minas en Estados Unidos, Australia, Indonesia, Nueva Zelanda y Perú. El comportamiento se repite en AngloGold (más del 55%), GoldFields (un 24%) o la canadiense Kinross Gold.

Mientras, la demanda de oro creció un 1% en el primer trimestre en el conjunto del mundo, alcanzando un total de 1.083,8 toneladas, impulsado por su atractivo como valor refugio para los inversores.

Un orfebre evalúa el oro dentro de una tienda a medida que la demanda de efectivo aumenta después del cierre parcial causado por el brote de la enfermedad COVID-19
PHOTO/REUTERS - Un orfebre evalúa el oro dentro de una tienda a medida que la demanda de efectivo aumenta después del cierre parcial causado por el brote de la enfermedad COVID-19

La evolución es casi plana, pero el tirón procede de la demanda de este metal como inversión, que ha compensado el recorte producido en las áreas del mercado centradas en los consumidores como la joyería, cuya demanda cayó un 39% en el primer trimestre, hasta el mínimo histórico de 325,8 toneladas. La demanda de los ETF, que están respaldados por el oro, registró entradas de 298 toneladas del metal en los tres primeros meses del año, hasta alcanzar el récord de 3.185 toneladas.