Entrevista a la embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador

Atalayar habla con Doña Farida LOUDAYA, embajadora del Reino de Marruecos en Colombia y Ecuador, sobre la situación de su país y el papel cada vez más relevante de la mujer en la actualidad. 
Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

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No para todo el mundo es común la realidad de la cooperación y la diplomacia transatlántica en el paradigma sur-sur. Esto se llama cooperación sur-sur, un "término político y económico que se refiere al objetivo a largo plazo de lograr cambios económicos mundiales que beneficien mutuamente a los países del sur global y conduzcan a una mayor solidaridad entre los países en vías de desarrollo en el sistema mundial" 

La diplomacia mundial también se ha alzado a estos niveles de cooperación con la esperanza de que los países del sur global "se ayuden mutuamente en el desarrollo social, político y económico, alterando radicalmente el sistema mundial para reflejar sus intereses y no solo los intereses del norte global en el proceso". 

 Los países que utilizan este modelo de cooperación sur-sur, como Marruecos que ha decidido extender sus alas diplomáticas hacia países latinoamericanos, ven como una "relación mutuamente beneficiosa que difunde los conocimientos se comparten con finalidades positivas para todos los países participantes ”. 

Con esta nueva concepción de las relaciones internacionales, se han creado nuevas sinergias, que en este caso concreto están abanderadas por el lado marroquí en Bogotá por la señora Farida Loudaya, embajadora del Reino de Marruecos en Colombia. 

Para muchos es una novedad ver de representante a una mujer marroquí tan lejos de su país en calidad de embajadora; sin embargo, esto muestra un fuerte desarrollo en el acceso de las mujeres a numerosos puestos y carreras profesionales, en los que el poder no está discutido por el género de la persona que lo merece. 

Es un atisbo de esperanza importante, conocer a mujeres que se han podido empoderar en carreras como la diplomática , dado que no sólo es una invitación al desarrollo de la emancipación y educación en poder de las mujeres, sino una revolución social silenciosa que marca una línea de la inserción de las mujeres en sectores en los que se les ha privado mucho tiempo, en todo el mundo, estar, o bien porque ser “mujer”, era un impedimento para creer en la cualificación completa en calidad de profesional de la misma. 

Ser mujer en el ámbito de la diplomacia marroquí empieza a parecerse a una posibilidad importante que deberían barajar muchas mujeres marroquíes cuya ambición son las relaciones internacionales y el ámbito exterior en representación de su país, dado que son varias las referentes en este sentido. 

Es por ello por lo que creo que mujeres como la Señora Farida Loudaya y otras de sus compañeras representantes del Reino de Marruecos, merecen voz, porque son pioneras en el camino que otras quieren recorrer, así como es imprescindible recalcar la labor sur-sur, lejos del eurocentrismo típico en el que se suele ejemplificar a las mujeres provenientes de países musulmanes. 

El diálogo sur-sur, que estrecha sus lazos, es imprescindible para la unión de países en pleno auge y desarrollo como Marruecos-Colombia/Ecuador, y desarrolla un diálogo sincero para hablar de puntos a implementar, en origen y en exterior, así como puede servir de escudo y ejemplo para aprender mutuamente sobre circunstancias sociales parecidas. 

Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

No estamos acostumbrados a ver embajadoras de países musulmanes como usted. ¿Qué supone para usted este papel que tiene en la diplomacia marroquí? 

Gracias a las Altas Instrucciones de Su Majestad el rey Mohamed VI, quien siempre ha sido y sigue siendo el principal defensor de los derechos de las mujeres en Marruecos, paulatinamente, la mujer marroquí ha venido desempeñando un papel cada vez más importante en la vida política y en el desarrollo socioeconómico de mi país. 

Como usted bien sabe, hoy en día, este proceso de empoderamiento de las mujeres las ha impulsado a lograr una mayor participación en campos tan diversos como la política, el mundo empresarial, la investigación, la ciencia, entre otros, convirtiéndolas en las mejores embajadoras de Marruecos en múltiples y diversos sectores. 

En lo que concierne a la diplomacia marroquí, cabe destacar que la participación femenina en este ámbito ha logrado un gran avance que se ha traducido en el nombramiento de 17 embajadoras en el continente africano, el continente americano y en Europa. 

¿Qué fue lo que más la empoderó a usted para acabar ejerciendo esta labor? 

Ahora bien, hablando de la diplomacia, para mí siempre ha sido, a la vez, apasionante, llena de retos y exigencias y considero que es un honor, un motivo de orgullo y una gran responsabilidad representar a mi país en diversos escenarios. 

¿Qué les recomendaría a las mujeres marroquíes que se quieren dedicar a la diplomacia? 

Les diría, entre otras cosas, que crean en sí mismas y en sus capacidades y luchen por lograr sus objetivos. 

Sin embargo, siempre me he preguntado por qué, cuando se trata de una mujer en un alto cargo, se tiende a cuestionar el cómo, mientras que en un hombre se da por sentado.  Es por ello por lo que, definitivamente, yo creo que el día en que el género no sea relevante para ocupar puestos de responsabilidad, ese día lograremos una verdadera igualdad, sin discriminación entre mujeres y hombres y, antes que todo, valorando las capacidades reales de cada uno y los méritos para ocupar dichos cargos. 

Antes de llegar a ocupar este cargo, usted fue la  directora de las Américas en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación de Marruecos, así como en diferentes misiones diplomáticas del Reino 

Efectivamente, mi trayectoria profesional, me ha llevado a ocupar varios puestos de responsabilidad, tanto a nivel interno en la Cancillería de mi país, como en el extranjero, la cual me ha permitido escalar, uno a uno, todos los peldaños. 

Desde 1995, año en el que empecé la carrera diplomática, he desempeñado durante mucho tiempo numerosos cargos orientados hacia los países europeos, en la Dirección de Asuntos Europeos del Ministerio como encargada de las relaciones de Marruecos con la Unión Europea, y responsable del servicio de las organizaciones regionales europeas, entre otras. 

Posteriormente, tuve la oportunidad de servir en nuestras misiones diplomáticas en importantes capitales europeas, donde ejercí como consejera encargada de Asuntos Económicos en la Embajada de Marruecos en Países Bajos de 2000 a 2003, y del 2004 al 2008, estuve como jefa del Departamento Político en la Embajada de Marruecos en Paris. 

A partir del 2004, con la gira realizada por su Su Majestad el rey Mohamed VI a varios países de América Latina, se le dio un nuevo impulso a las relaciones diplomáticas y a los vínculos de cooperación con varios países de la región. Fue dentro de este contexto que a mi regreso de Francia, y después de haber pasado un año como jefa de Servicio de Europa del Sur y del Este, mi carrera se orientó hacia el continente americano, primero como jefa de División de América Latina, de 2009 al 2011, antes de ser ascendida a directora de las Américas, lo que incluye los Estados Unidos, Canadá, América del Sur y el Caribe, cargo que ocupé desde 2011 hasta octubre de 2016, cuando tuve el gran honor de ser nombrada por Su Majestad el rey Mohamed VI como embajadora en Colombia y Ecuador. Esta orientación me ha permitido conocer profundamente los desafíos de esta importante región, al visitar la mayor parte de sus países, con los que tenemos muchas afinidades y compartimos inmensos retos. 

Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

A veces el foco en las relaciones exteriores está muy centrado en Europa, pero ¿qué cree que Colombia y Ecuador y sus relaciones con Marruecos aportan de diferente a ambos países?   

Pienso que nuestras relaciones con Europa son ciertamente muy importantes, pero no exclusivas, ya que Marruecos siempre ha tenido vínculos muy estrechos con casi todos los países del mundo, empezando con África, el mundo árabe, Asia y todo el continente americano, desde los Estados Unidos y Canadá hasta la Tierra del Fuego en Argentina. Nuestras relaciones se han diversificado y ampliado, de conformidad con las altas instrucciones de Su Majestad el rey Mohamed VI, quien, como usted sabe, define la política exterior de Marruecos. 

En cuanto a las relaciones entre Marruecos y Colombia, cabe señalar que se ha alcanzado un gran nivel de madurez, a través de un diálogo político fluido, con un mejor intercambio económico y comercial, así como cultural y académico. Compartimos los mismos valores de democracia, libertad y respeto por los derechos humanos y seguimos trabajando para reforzar nuestra cooperación en otros sectores, tanto a nivel bilateral como multilateral y particularmente en el marco de la cooperación sur-sur. 

Asimismo, entre Rabat y Bogotá existe una dinámica positiva en pro de una gran alianza multifacética. 

Ambos países, cada uno en su región, hacen frente a desafíos mundiales similares como la seguridad global, la migración, el desarrollo humano, la seguridad alimentaria, el cambio climático, entre otros, y comparten la misma perspectiva, de que enfrentar estos desafíos requiere de los esfuerzos concertados de los Estados y las organizaciones internacionales para superarlos colectivamente. 

De igual manera, con Ecuador hemos reforzado el diálogo constructivo para la consolidación de nuestras relaciones bilaterales, profundizado por la histórica visita, en el año 2019, de una delegación ecuatoriana de alto nivel a Marruecos, durante la cual se plasmó la voluntad mutua de estrechar vínculos de índole económica, comercial cultural y turística, entre otras. 

Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

¿Qué es lo que más destacaría de su labor en América Latina en nombre del reino de Marruecos? 

Como usted sabe, llevo más de cuatro años como embajadora en Colombia y Ecuador y me complace decir que, en el transcurso de este tiempo, nuestras relaciones han tenido una evolución muy positiva. 

En este aspecto, la relación bilateral con Colombia es de suma relevancia, ya que ante todo es una relación de Estado. Su Majestad el rey Mohamed VI y el Excelentísimo señor presidente Iván Duque Márquez se tienen gran estima y consideración. Entre nuestros dos países existe una fuerte amistad, caracterizada por la confianza mutua, fortalecida por un dialogo político constante y de larga data y una convergencia de puntos de vista sobre numerosos asuntos de interés común. 

Dentro de este marco, se han realizado varias visitas oficiales y reuniones entre ministros y altos funcionarios de los dos países, tanto de forma bilateral como al margen de foros internacionales, lo que demuestra la fortaleza y el carácter estratégico de esta relación. 

Igualmente, nuestro diálogo político, que es muy importante, se reforzó indiscutiblemente en el transcurso de estos últimos años. Dentro de este marco, el importante encuentro entre mi canciller, el señor Nasser Bourita, y el excanciller colombiano el señor Carlos Holmes Trujillo, durante su visita realizada a Marruecos en junio de 2019, la primera y única visita bilateral que realizó a un país africano, permitió dar un gran impulso a nuestra cooperación con Colombia. Precisamente, hay que recordar que durante esta visita se reiteró la posición del Gobierno colombiano en cuanto al Sáhara marroquí. 

A este respecto, efectivamente el excanciller ratificó “su pleno respaldo a los esfuerzos desplegados por el secretario general de las Naciones Unidas para alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptada, saludando la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007, con miras a alcanzar una solución política, realista y duradera basada en el compromiso de todas las partes para poner fin a esta disputa regional que es de fundamental importancia para Marruecos en lo que tiene que ver con su soberanía y su integridad territorial”. De hecho, este apoyo fue reiterado el 20 de noviembre del 2020, a través de la publicación de un comunicado de la Cancillería colombiana, apoyando a Marruecos, su soberanía y su seguridad. 

Hay que recordar que, siete meses después de esta importante visita, la viceministra de Asuntos Multilaterales, Adriana Mejía, copresidió en Rabat,  en febrero de 2020, los trabajos de la segunda sesión de la Comisión Mixta Marruecos-Colombia, que permitió consolidar esta dinámica positiva, con la adopción de un ambicioso programa de cooperación para los próximos dos años, en el cual, nuevos sectores de interés común, tales como la agricultura, el turismo, la artesanía, la seguridad, la cultura y el deporte, refuerzan el importante abanico de nuestra asociación estratégica. 

Por su parte, la cooperación parlamentaria también se ha consolidado con la ampliación del Grupo Interparlamentario de Amistad en la Cámara de Representantes de Colombia, así como la firma, en 2019, de un Memorando de Entendimiento entre las Cámaras de Representantes de nuestros dos países. De igual manera, es importante señalar que en 2018 se creó el primer grupo de amistad colombiano-marroquí en el seno del Senado colombiano. Asimismo, cabe destacar que en estos últimos tres años el Congreso colombiano ha reiterado en varias ocasiones su apoyo a Marruecos en lo que se refiere a la cuestión del Sáhara marroquí, a través de la adopción de cuatro resoluciones históricas, en 2017 y 2018, en las cuales, la mayoría de los parlamentarios colombianos, de varias tendencias políticas, expresaron claramente su pleno respaldo al respeto y a la preservación de la soberanía y la integridad territorial del reino de Marruecos, y acogieron, unánimemente, los esfuerzos realizados por nuestro país para poner fin al conflicto artificial en torno al Sáhara marroquí, considerando así la iniciativa marroquí para la negociación de un Estatuto de Autonomía de la región del Sáhara, como la solución política idónea para poner fin a este diferendo regional. 

Por otra parte, nuestra cooperación cultural y académica, también ha tenido un importante desarrollo, mediante la firma de varios acuerdos entre universidades marroquíes y colombianas, así como la participación de Marruecos en eventos e importantes ferias regionales e internacionales organizados en Colombia. 

En definitiva, durante estos últimos años hemos realizado un gran número de acciones que han dado, sin duda alguna, un nuevo impulso a nuestra cooperación bilateral.  Sin embargo, uno de los aspectos que más debemos trabajar es el de los intercambios económicos que están en mora de desarrollarse aún más. Para ello, es importante diversificar y ampliar los productos susceptibles de intercambio, así como aprovechar las fortalezas de cada uno de los países para compartir experiencias exitosas a través de asociaciones entre sectores e intercambio de visitas de empresarios con el fin de adquirir un mayor conocimiento de los mercados, permitiendo así mayores oportunidades de inversión, comercio, e intercambios, entre otros. 

Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

¿Cuáles son los aspectos que usted consideraría importantes para implementar con miras a mejorar la relación a ambos lados del Atlántico? 

El perímetro geográfico atlántico, siempre ha sido extremadamente importante y estratégico para la política exterior de Marruecos. Al igual que las relaciones euro mediterráneas, pienso que la cooperación transatlántica-sur también merece ser aún más desarrollada. Existe un potencial real de cooperación dentro de este espacio que debe ser aprovechado y Marruecos, que con el paso de los años se ha convertido en un actor imprescindible y un socio importante en el continente africano, dispone de todos los atributos para contribuir con el desarrollo de esta cooperación con los países latinoamericanos. 

Este fortalecimiento se podría lograr a través de dos aspectos importantes; el primero, seguir reforzando la cooperación política y los intercambios comerciales, ya que es de suma importancia diversificar los aliados comerciales en esta zona; y el segundo a través de los intercambios académicos y culturales. 

Marruecos representa, hoy en día, la puerta de entrada a África para América Latina y dispone de muchas ventajas que pueden exhortar a los países de la región a interesarse aún más por el comercio entre nuestras dos regiones, tales como la posición geográfica, la estabilidad política, la infraestructura y la logística. Al disponer de plataformas portuarias y zonas francas que cumplen con los estándares internacionales, así como la conectividad, Marruecos se ha convertido, durante las dos últimas décadas, en un hub portuario y aeroportuario en la región.  Asimismo, cabe señalar que Marruecos goza de un tejido industrial muy amplio y diverso con sectores con un fuerte valor añadido como el del automóvil; la aeronáutica; off-shoring; y textil, entre otros. 

Por otra parte, Marruecos representa, desde los últimos años, un socio predilecto para numerosos países y en ámbitos tales como el de las energías renovables y precisamente ante el cambio climático y sus efectos, estamos prestos a compartir esta experiencia con muchos países amigos en América Latina. 

En el aspecto cultural y académico, es necesario conjugar nuestros esfuerzos y multiplicar los encuentros que son para mí, fundamentales en el fortalecimiento de estas relaciones. Entre más nos conozcamos más avanzaremos en fomentar los intercambios culturales, universitarios y científicos para reafirmar el acercamiento, la comunicación y la unidad de los pueblos. 

No hay que olvidar que Marruecos comparte lazos culturales e históricos muy fuertes con los países de la región, ya que tiene más de seis millones de hispanohablantes, lo que lo distingue de los otros países africanos y árabes y por eso estoy segura de que es el más indicado para desempeñar este papel de enlace entre los dos continentes, al mismo tiempo que podría acentuar la singularidad de sus relaciones con América Latina a todos los niveles. 

Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

¿Cómo ha sido vivir la pandemia en Colombia con todas las complicaciones que implica la COVID-19 para el correcto desarrollo de las actividades que coordinaba desde la Embajada? 

Bueno, después de más de ocho meses del desencadenamiento de esta pandemia totalmente inesperada, el mundo entero ha debido adaptarse a lo que llamamos la “nueva normalidad”. En la Embajada hemos mantenido el mismo ritmo, cumpliendo con nuestras actividades cotidianas, acatando los protocolos de bioseguridad decretados por el Gobierno colombiano, implementando el teletrabajo y reduciendo al máximo el personal presencial en las instalaciones de nuestra misión diplomática. Asimismo, hemos aprovechado al máximo la virtualidad para seguir desarrollando nuestra agenda de trabajo.   

En Colombia, desde comienzos de septiembre el Gobierno decretó un asilamiento selectivo, abriendo prácticamente todos los sectores productivos para reforzar la economía, que se ha visto sumamente afectada por esta pandemia, dejando en manos de los ciudadanos el autocuidado y el respeto de las medidas de bioseguridad para contener y mitigar la pandemia. En el país, aunque se presentan numerosos casos diarios de nuevos contagios, el porcentaje de recuperados es de más del 90%, lo cual constituye un avance muy positivo en este aspecto. 

En este momento, y después de lo que se está viviendo en Europa, la región se está preparando para enfrentar un posible rebrote de la enfermedad, permaneciendo vigilantes a las medidas de bioseguridad para minimizar los riesgos de contagio, pero, al mismo tiempo, tratando de retomar, de la mejor manera posible, las actividades cotidianas. Infortunadamente, la realidad es que la COVID-19 sigue presente y debemos aprender a vivir con ella. 

¿Cómo cree que Marruecos ha actuado frente a una situación tan dramática a nivel mundial? 

Para enfrentar esta crisis sanitaria, Marruecos fue uno de los primeros países en reaccionar, anticipando así a muchos de sus vecinos. Desde el principio de la pandemia de la COVID-19, mi país tomó medidas drásticas para tratar de contener la propagación del virus. 

La estrategia implementada como respuesta a esta situación fue basada en cinco principios, definidos por Su Majestad el rey Mohamed VI, a saber, la solidaridad; la anticipación; la prevención; el enfoque holístico y la priorización de los ciudadanos, especialmente de los más vulnerables. 

Durante este periodo, especialmente difícil, nuestro soberano ha priorizado la salud y la seguridad de los marroquíes, antes que todo, dando sus altas instrucciones a todos los sectores para acompañar a la población particularmente en situación delicada y precaria, apoyando la economía y garantizando el suministro de alimentos y productos farmacéuticos. 

Marruecos ha demostrado una gestión de la crisis reconocida a nivel mundial, agilizando y adaptando rápidamente el sector industrial, lo que le ha permitido la producción de equipos médicos y sanitarios conformes con los estándares internacionales, tales como tapabocas, geles hidroalcohólicos, respiradores de alta tecnología, camas especializadas para las UCI, túneles de descontaminación ..., con precios a menudo hasta cuatro veces más económicos que el precio de importación. El país también se ha esforzado permanentemente por mejorar su sistema de salud y por mitigar el impacto socioeconómico de la crisis. 

Al mismo tiempo, el Rey dio sus altas instrucciones para crear el "Fondo especial para la gestión de la pandemia del coronavirus COVID-19", inicialmente, dotado de recursos y complementado con contribuciones del sector público y privado con el fin de sostener la economía nacional, a través de una serie de medidas para apoyar a los sectores vulnerables y proteger y generar empleo, con miras a mitigar las repercusiones sociales de esta crisis. 

Últimamente, S.M. el rey Mohamed VI dio sus altas orientaciones para llevar a cabo una campaña masiva de vacunación contra la COVID-19, en las próximas semanas, entre otras medidas emprendidas para frenar la propagación de la pandemia en el país. 

Embajadora de Marruecos en Colombia y Ecuador: “A las mujeres marroquíes que quieren dedicarse a la diplomacia les diría que crean en sí mismas y luchen por sus objetivos”

¿Existe actualmente un protocolo para las Embajadas y misiones externas al que su Embajada se haya visto sometida? 

En cuanto a su pregunta sobre los protocolos que existen para las Embajadas y misiones diplomáticas, pues fundamentalmente todos acatamos las directrices del Gobierno colombiano en cuanto a las restricciones que existen para llevar a cabo recepciones o reuniones presenciales, manejando nuestras agendas básicamente en el ámbito de lo virtual y siguiendo las recomendaciones de los especialistas en el tema. 

¿Considera que estar en un país del sur global de embajadora proviniendo de otro país de la misma zona hace más amena su tarea y el hermanamiento de ambos países? 

Con Colombia compartimos un mismo denominador común en favor del fortalecimiento de la cooperación sur-sur, que para la política exterior de los dos países es una prioridad, para promover la generación de agendas positivas. Esta cooperación nos permite un intercambio de conocimientos y experiencias enriquecedoras para ambos países dentro del enfoque “ganador-ganador” que redunda en beneficio de nuestros pueblos. Somos dos países con un alto potencial, que ofrecemos todas las condiciones para una cooperación sostenible y complementaria y nos hemos empeñado en reforzar nuestros lazos de cooperación y amistad con los países de la región, con miras a elevarlos al nivel de una alianza multidimensional y cada vez más ambiciosa. 

Marruecos es un país que hace soñar, no solo por sus paisajes espectaculares, su cultura, su gastronomía, su gente, su mezcla entre tradición y modernidad, su tolerancia y apertura, sino más que todo por la dinámica real de desarrollo en la que se ha comprometido bajo el reinado de Su Majestad el rey Mohamed VI, y a través de la puesta en marcha de importantes iniciativas políticas y profundas reformas económicas y sociales. 

Por otra parte, cabe resaltar que Marruecos y Colombia comparten muchas similitudes y afinidades culturales y además son varias las cuestiones y las prioridades que tenemos en común. 

En mi opinión, Marruecos, que representa uno de los países africanos y árabes más presentes en esta región del mundo, ha sabido consolidar una presencia reconocida y activa, tanto a nivel bilateral como a nivel multilateral y regional. 

En definitiva, Colombia y Ecuador son países que llevo en mi corazón por su gente emprendedora, luchadora, alegre y optimista, por su inmensa diversidad e infinita riqueza y, sobre todo, por ese espíritu acogedor que siempre me hace sentir que estoy en mi tierra.