Estados Unidos anuncia la liberación de parte de sus reservas de petróleo

En un esfuerzo conjunto por reducir los precios del petróleo, la Casa Blanca y otros grandes consumidores de crudo liberarán parte de sus reservas estratégicas a lo largo de diciembre
Planta petróleo Texas

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El Departamento de Energía de los Estados Unidos ha hecho pública la liberación de 50 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo del país. Con esta medida, la Administración Biden pretende hacer frente a la escasez de suministro que afronta todo el mundo, y conseguir así reducir los altos precios para los estadounidenses. 

Las reservas estadounidenses se encuentran localizadas en almacenes subterráneos en Texas y Luisiana, y constituyen los suministros petroleros de emergencia más grandes del mundo. Los depósitos recogen cerca de 600 millones de barriles de crudo.    

El retiro de parte de estas reservas supone la mayor liberación de petróleo de toda la historia de EEUU, y se llevará a cabo en coordinación con otros países consumidores. Así, a partir de diciembre el gobierno norteamericano liberará 32 millones de barriles que espera recuperar a lo largo de los próximos años; y se sumarán a estos los 18 millones que el Congreso estadounidense ya ha autorizado.

Planta petrolera

“El presidente está dispuesto a adoptar medidas adicionales si es necesario, y está decidido para utilizar todos sus poderes, trabajando en cooperación con el resto del mundo, para mantener suministros adecuados ahora que estamos comenzando a salir de la epidemia”, ha afirmado la Administración estadounidense.  

En cooperación con EEUU, los principales países consumidores que se han sumado estas medidas han sido China, India, Japón, Corea del Sur y Gran Bretaña. De este modo, un comunicado del gobierno indio –que se sitúa como tercera potencia consumidora de crudo del mundo– ha expresado su “preocupación por que los países productores de petróleo estén ajustando artificialmente el suministro por debajo de los niveles de demanda, lo que conduce a precios más altos”

En concordancia, la potencia india se ha comprometido a liberar 5 millones de barriles, al mismo tiempo que Japón ha puesto un límite máximo de otros 5 millones, Reino Unido no aportará más de 1.5 millones –en aportaciones procedentes del sector privado–, y Corea del Sur continúa concretando su contribución.

OPEP

La potencia norteamericana ya manifestó, en su momento, que considera que se está reteniendo los suministros de forma deliberada, pero enfrentó reiteradamente la negativa por parte de los países miembros de la OPEP+ (Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados) de aumentar las provisiones. El grupo de productores defendió su postura advirtiendo que la demanda todavía se ve comprometida por la evolución de la pandemia, y que, por el momento, la oferta mundial de petróleo debe ser controlada.   

¿Qué pasará a partir de ahora? 

A la luz de estas acciones, la organización de productores podría percibir esta situación como una “medida hostil” por parte de las potencias importadoras. Los países de la OPEP+ han sostenido que esta es una contribución no deseada para el aumento de la oferta, y que la medida pone en peligro el equilibrio de mercado que se perseguía desde el desplome de los precios en abril del 2020.

OPEP

Ahora los analistas advierten de que estas medidas pueden tener unas consecuencias opuestas a las esperadas. Mientras que las reservas estratégicas tienen una importancia muy limitada dentro del mercado global del petróleo –por lo que su impacto en el precio será modesto tanto en duración como en cantidad–, la OPEP+ puede considerarlo como una amenaza y plantear una estrategia que “castigue” a los consumidores. En este escenario, el precio del crudo podría dispararse, confiriendo a los estados productores más poder que antes.   

“Existe una creciente evidencia que sugiere que la caída de los precios del petróleo y otros costos de los insumos de la gasolina no se traducen en menores precios en los surtidores”, sostenían ya algunos funcionarios de la Administración estadounidense. En este sentido se ha experimentado ya la subida de más de un 2% en el precio del crudo. Y, aunque a la espera del anuncio de la Casa Blanca, el barril West Texas Intermediate cayese un 1,8% hasta los 75 dólares por barril, el precio ha alcanzado ya los 77,7 dólares, una cifra superior a la de hace unas jornadas.