Estados Unidos apoya la resistencia kurda lanzando armas a los defensores de Kobane

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Por Samira Maaluf
Foto: Unos combatientes kurdos en Kobane.
 
Estados Unidos, que lidera la coalición de países occidentales y musulmanes que bombardean posiciones del Estado Islámico (EI) en Irak y Siria, no piensa enviar tropas terrestres a territorio sirio para acabar con los yihadistas, pero decidió ayudar a la resistencia kurda de Kobane lanzando armas desde el aire. La ciudad siria de Kobane, de mayoría kurda y situada cerca de la frontera con Turquía, fue asediada por los yihadistas hace un mes Tras numerosos y sangrientos combates, las milicias kurdas están recuperando poco a poco la ciudad a los yihadistas. El Comando Central de Estados Unidos anunció el lanzamiento desde aviones, el pasado domingo por la noche, de “múltiples” paquetes con “armas, munición y material médico proporcionados por las autoridades kurdas de Irak”. La ayuda llegó un día después de que Turquía reiterara su decisión de no permitir el acceso de armamento a Kobane a través de su territorio. Además,  los representantes de los kurdos de Siria y las autoridades estadounidenses  mantuvieron unos contactos oficiales en Washington recientemente. Este lanzamiento, según la resistencia kurda, permitirá que los ‘peshmerga’ (combatiente kurdos iraquíes) lleguen a Kobane desde territorio turco. El mando militar estadounidense detalló que la entrega de material militar y médico, realizada con aviones Hércules C-130, fue para “permitir una resistencia continuada contra los intentos del Estado Islámico  de tomar Kobane”. La primera operación de este tipo se llevó a cabo sin ningún tipo de incidentes.  El mando militar estadounidense aseguró que sus fuerzas de combate aéreas  ya han realizado más de 135 bombardeos contra el EI en Kobane y “mataron cientos de sus combatientes y destruyeron o dañaron numerosas piezas de combate y posiciones de ataque del EI”. “Sin embargo”, agregó el organismo militar, “la situación de seguridad en Kobane permanece frágil, el EI sigue amenazando la ciudad y las fuerzas kurdas continúan resistiendo. Tal y como el comandante del Comando Central ha señalado, Kobane todavía podría caer”. 
 
Optimismo combatiente
Las fuerzas kurdas de las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG) no ocultaban este lunes cierto optimismo sobre la evolución de los acontecimientos en Kobane. Entre los ataques de la resistencia kurda, que cuenta con el apoyo directo de los experimentados combatientes kurdos del PKK de Turquía, y los bombardeos de la coalición internacional, los yihadistas están sufriendo muchas bajas y ya no pueden alardear de que son invencibles porque tienen la ayuda de Dios. Son humanos, aunque criminales y fanáticos, y se les puede derrotar. Finalmente, tras varias semanas de reiteradas llamadas para recibir armamento a través de la cercana frontera turca, petición que cuenta incluso con el visto bueno de la ONU, los resistentes  de Kobane se han salido parcialmente con la suya. Hasta  Ankara abrió el territorio turco a centenares de milicianos de las YPG heridos  para que se sometieran a cuidados médicos y se restablecieran. Pero algunos fueron detenidos. Para un sector del poder turco, los resistentes kurdos de Kobane son parecidos a los guerrilleros del PKK, un grupo al que el Gobierno de Ankara  considera  “terrorista”. Durante tres décadas el PKK combatió al Estado turco. El conflicto causó unos 40.000 muertos. Hace unos años, los dirigentes turcos y el PKK iniciaron un proceso de negociación para acabar con la violencia. El artífice de esta negociación fue el ahora presidente del país, Recep Tayyip Erdogan. El proceso no está acabado y Turquía bombardeó recientemente varias bases del PKK  en la frontera turca con Irak. Estados Unidos y algunos de  sus aliados valoran positivamente los esfuerzos de los kurdos en la lucha contra el yihadismo en Irak y Siria y presionan a Ankara para que suavice su postura respecto al PKK.