PUBLICIDAD

Iberdrola

Estados Unidos aprueba una ley que permite rastrear los drones armados turcos

El proyecto de ley afirma que “las ventas de drones en Turquía son peligrosas y desestabilizadoras y amenazan la paz y los derechos humanos”
drones-turquia

AFP/ADEM ALTAN  -   El dron Anka, de 8,6 metros de largo y 17,6 metros de envergadura, fabricado en las enormes y ultraseguras instalaciones de Turkish Aerospace en Ankara, que abarcan 4 millones de metros cuadrados de hangares donde trabajan 10.000 personas, entre ellas 3.000 ingenieros AFP/ADEM ALTAN

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha firmado un proyecto de ley de defensa que permitiría al gobierno de Estados Unidos rastrear y evaluar las implicaciones de seguridad nacional de la expansión del programa de aviones no tripulados de Turquía. Desde Estados Unidos se considera que estos drones “contribuyen a la inestabilidad regional e internacional”.

Este proyecto de ley viene respaldado por el aumento de la demanda de drones turcos armados, después de haber demostrado su eficacia en varias zonas de conflicto o áreas de tensión como Azerbaiyán, Libia y Etiopía. Además, existe una demanda sin precedentes de drones turcos de países como Polonia, Ucrania, Angola, Níger, Nigeria y Ruanda. Sin embargo, las intenciones expansionistas de Turquía plantean problemas internacionales por el temor a que aumente la inestabilidad regional e internacional por los aviones no tripulados. 

drones-turquia
Dron Bayraktar TB2 de fabricación turca aparece en la base aérea militar de Gecitkale, cerca de Famagusta, en la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (TRNC) AFP/BIROL BEBEK

La ley permite al Departamento de Estados Unidos informar sobre las exportaciones drones turcos y si esos drones contienen piezas o tecnología fabricada por empresas estadounidenses. Además, la ley también permite determinar si las exportaciones de Turquía constituyen una violación de la Ley de Control de Exportación de Armas.

Miembros de la Cámara piden al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, una sesión informativa sobre el programa de aviones no tripulados de Turquía. “Hace mucho que le hemos dado a Turquía acceso a los más altos niveles de tecnología militar. Es imperativo que la tecnología estadounidense se utilice de acuerdo a los intereses, valores y alianzas estadounidenses”. Con ello, los congresistas piden al secretario Blinken que investigue si el programa de aviones no tripulados de Turquía viola la ley estadounidense o desestabiliza áreas donde Estados Unidos tiene intereses de seguridad nacional.

drones-turquia
Países en los que se utilizaron drones turcos sobre el terreno, países que compraron drones a Turquía y países que mostraron interés en comprar drones turcos AFP/AFP

Especialmente el caso de Etiopía es el que más ha preocupado a Estados Unidos. El primer ministro ha adquirido drones armados para utilizarlo contra los combatientes rebeldes del TPLF. Washington expresaba tenía “graves preocupaciones humanitarias” por las ventas, que podrían entrar en conflicto con las restricciones estadounidense sobre las exportaciones de armas con Addis Abeba, en un conflicto que ha dejado a miles de víctimas y personas al borde de la hambruna extrema. En septiembre, la Casa Blanca ya acordó imponer sanciones a quienes participen en políticas que amenace o impidan la asistencia humanitaria allí, como es el caso de Turquía que, por el momento, no ha registrado ninguna sanción. La firma de este proyecto de defensa también incluye acelerar la imposición de estas sanciones.

drones-turquia
Un dron Bayraktar en el desfile militar del Día de la Independencia en el centro de Kyiv, Ucrania 18 de agosto de 2021
REUTERS/GLEB GARANICH

Ya en el pasado año miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se dirigieron a Blinken, para expresar su preocupación por el programa de aviones no tripulados armados de Turquía, “que ha desestabilizado a múltiples regiones del mundo, incluidas las amenazas a los intereses de los Estados Unidos, sus aliados y sus socios”. Por su parte, el gobierno de Erdogan respondió comprando los sistemas de defensa aérea rusos S-400, lo que obligó al Congreso a expulsar a Turquía del programa de producción del F-35 e imponerle sanciones.