Estados Unidos construirá una nueva base militar en Irak para defenderse de Irán

Estos informes se producen después de que se comunicara la reagrupación de los soldados estadounidenses en el país de Oriente Medio
Un miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos observa cerca de una batería de misiles Patriot en la base aérea del Príncipe Sultán en Al-Kharj, en el centro de Arabia Saudí, el 20 de febrero de 2020

AFP/ANDREW CABALLERO-REYNOLDS  -   Un miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos observa cerca de una batería de misiles Patriot en la base aérea del Príncipe Sultán en Al-Kharj, en el centro de Arabia Saudí, el 20 de febrero de 2020

El Ejército estadounidense está planeando construir una nueva base militar en el oeste de Irak, concretamente al norte del distrito de al-Baghdadi, en la ciudad de Hit, en el área de Umm Samij (provincia de Al-Anbar), cerca de la frontera con Siria. Así lo ha desvelado este lunes una fuente de seguridad en el medio local Al-Ahad, publicación que también asegura que, en la instalación, una vez levantada, se desplegarán sistemas de defensa antiaérea del modelo Patriot, el buque insignia de la defensa estadounidense. 

El objetivo, según ha informado la fuente, es el de proteger la base de Al-Asad y otros intereses del gigante norteamericano en territorio iraquí frente a posibles nuevos ataques procedentes de Irán o de sus milicias iraquíes, las Fuerzas de Movilización Popular (PMF, por sus siglas en inglés). Cabe recordar, en este punto, que el pasado 8 de enero -cinco días después de que el Pentágono lanzara un bombardeo contra el comandante iraní de las Fuerzas Quds, Qassem Soleimani, y el vicepresidente de las PMF, Abu Mahdi al-Muhandis- la base de Al-Asad fue atacada con dos decenas de proyectiles que causaron heridas en más de un centenar de soldados estadounidenses.

Desde entonces, las ofensivas y las contraofensivas se han sucedido, provocando innumerables daños materiales y provocando, en ocasiones, daños personales. Solo durante la semana pasada, se contabilizaron tres ataques contra las fuerzas extranjeras, entre las que se integran el contingente de la OTAN y efectivos de la Coalición Internacional que combate contra la organización terrorista Daesh, liderada por EEUU.

Mientras, la fuente ha asegurado al respecto que “la identificación de una ubicación para el despliegue del sistema de misiles Patriot es la primera de su tipo en Irak. Dichas medidas son indicativas de la intención de las fuerzas estadounidenses de permanecer en sus bases occidentales de Irak durante un largo periodo de tiempo”. Estos informes han coincidido en el tiempo con los últimos movimientos de las tropas estadounidenses en el país. Al-Monitor revelaba hace una semana que la Coalición Internacional había comenzado a reagrupar a algunos de sus efectivos en bases militares más grandes, en coordinación con el Gobierno iraquí. Las instalaciones afectadas serían Al-Qaim, cerca de la frontera con Siria; Qayyard Airfield West, próxima a Mosul y, con mucha probabilidad, también la base aérea K-1 en Kirkuk, de acuerdo con la publicación.

Otro factor a tener en cuenta es la crisis del coronavirus, que también está afectando a la presencia de tropas extranjeras en Irak. Al-Monitor revelaba este lunes que la Coalición Internacional estaba trabajando en “ajustes temporales” sobre la misión contra el grupo yihadista. En la práctica, esto se ha traducido en que “se devolverán temporalmente algunas de sus fuerzas centradas en el entramiento a sus propios países en los próximos días y semanas”. Estas labores, que fueron suspendidas el pasado viernes, serán retomadas “cuando la situación lo permita”, según ha informado el Departamento de Estado estadounidense. 

De hecho, España dio la orden el pasado sábado de retirar a 200 miembros de su personal de la base de Besmaya, localizada a unos 50 kilómetros al sur de la capital iraquí, Bagdad, al suspenderse las misiones de entrenamiento para las que estaban destinados. Otros 523 militares españoles, en cambio, sí permanecerán en las instalaciones.

De acuerdo con Worldometers, el sitio web que registra en directo la propagación del COVID-19, Irak contabiliza al mediodía de este martes 266 contagios y 23 muertes.

: Soldados estadounidenses esperan al lado de un sistema de misiles Patriot
AFP/BULENT KILIC - Soldados estadounidenses esperan al lado de un sistema de misiles Patriot
El rechazo de Bagdad

El posible despliegue de sistemas de defensa antiaérea Patriot no ha sido bien recibido por las autoridades iraquíes, quienes, cabe recordar, presentaron la semana pasada una queja ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por los sucesivos contraataques estadounidenses en el país. En esta oleada, tres soldados de la División 19 y dos miembros del regimiento de emergencia iraquí murieron, y otrs 11 combatientes resultaron heridos. 

“El intento de las tropas [estadounidenses] de desplegar sistemas de misiles Patriot en sus bases para reforzar sus capacidades es rechazo y considerado una violación de nuestra soberanía”, denunció el pasado 23 de enero el legislador iraquí Karim Alawi, miembro del Comité de Seguridad y Defensa de la Cámara, cuando comenzaban a aflorar los rumores sobre los planes estadounidenses.

“La presencia de las fuerzas estadounidenses en Irak es ilegal. La reciente decisión parlamentaria es clara. La pelota ahora está en la cancha del gobierno para sacar a esas fuerzas. Si no se implementa, habrá una reacción de todos los frentes”, advirtió entonces, en referencia a la moción que había aprobado el Parlamento días antes para expulsar a las tropas extranjeras del país, incluidas las estadounidenses.

Desde entonces, no se han producido movimientos significativos al respecto, más allá de unas informaciones que se hicieron públicas a mediados de febrero en las que se aseguraba que los soldados del Ejército estadounidense habían comenzado a retirarse de 15 bases militares ubicadas en Irak, de acuerdo con el parlamentario Ali Al-Ghami. Sin embargo, no se pudo verificar.

Ahora, la estrategia que parece haber adoptado Washington, con la militarización del oeste del país de Oriente Medio en el horizonte, acabaría con las ambiciones de la clase política iraquí, y también del pueblo, que también ha pedido la salida de las tropas extranjeras en sendas manifestaciones. Como se ha mencionado anteriormente, “dichas medidas son indicativas de la intención de las fuerzas estadounidenses de permanecer en sus bases occidentales de Irak durante un largo periodo de tiempo”.