Estados Unidos designa a Emiratos y Bahréin “principales socios de seguridad”

Esta nominación es "un estatus único" que reconoce la "excepcional asociación en materia de seguridad"
El ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, Abdullatif al-Zayani, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed al-Nahyan, sostienen documentos mientras participaban en la firma de los Acuerdos de Abraham, en Washington, DC, el 15 de septiembre de 2020

AFP/SAUL LOEB  -   El ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, Abdullatif al-Zayani, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed al-Nahyan, sostienen documentos mientras participaban en la firma de los Acuerdos de Abraham, en Washington, DC, el 15 de septiembre de 2020

Estados Unidos catalogó este sábado a Bahréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU) "principales socios de seguridad" en lo que significa una designación excepcional y poco habitual para los dos países del Golfo que cooperan con destacadas operaciones militares norteamericanas.

Tal designación fue anunciada en un comunicado oficial de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca estadounidense, que relacionaba esta catalogación de Bahréin y EAU con que estas naciones establecieron vínculos diplomáticos con Israel, algo que “refleja su extraordinario coraje, determinación y liderazgo". También señaló que los dos países han participado durante mucho tiempo en ejercicios militares estadounidenses.

Según un comunicado difundido por la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca, esta designación es "un estatus único" que reconoce la "excepcional asociación en materia de seguridad" con Washington, "ejemplificada por la acogida de miles de soldados, marineros, aviadores e infantes de marina de EEUU" y el "compromiso de cada país de contrarrestar el extremismo violento en toda la región".

"Ambos países han participado en numerosas coaliciones dirigidas por Estados Unidos durante los últimos 30 años", agrega la declaración, según la cual esta decisión "demuestra un nuevo nivel de asociación" y "representa un compromiso duradero con la cooperación económica y de seguridad".

Ambas naciones árabes son grandes aliados del gigante norteamericano. Bahréin acoge a la Quinta Flota de la Marina de EEUU. Mientras que el puerto Jebel Ali de EAU es el puerto de escala más activo para los buques de guerra estadounidenses fuera de territorio norteamericano. Bahréin alberga a unas 5.000 tropas estadounidenses, mientras que Emiratos Árabes Unidos acoge a 3.500, muchos en la Base Aérea de Al-Dhafra.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, Abdullatif al-Zayani, y el ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed al-Nahyan saludan desde el Balcón Truman de la Casa Blanca después de haber participado en la firma de los Acuerdos de Abraham, en Washington, D.C., el 15 de septiembre de 2020
AFP/SAUL LOEB - El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, Abdullatif al-Zayani, y el ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed al-Nahyan saludan desde el Balcón Truman de la Casa Blanca después de haber participado en la firma de los Acuerdos de Abraham, en Washington, D.C., el 15 de septiembre de 2020

Estados Unidos ya utiliza la designación de "aliado importante no perteneciente a la OTAN" para describir su relación con Kuwait, que alberga el Mando Central del Ejército de Estados Unidos. Esa designación otorga a un país consideraciones financieras y militares especiales para naciones que no forman parte de la Alianza del Atlántico Norte. Bahréin también es un aliado no perteneciente a la OTAN.

La designación de la Casa Blanca se produce en los últimos días de la Administración del presidente Donald Trump. El líder republicano estableció una fuerte relación con los países del Golfo frente a un enemigo común como es la República Islámica de Irán, a la cual ha presionado bastante el Gobierno de Donald Trump, sobre todo tras la salida norteamericana en 2018 del pacto nuclear suscrito con las autoridades iraníes tras lanzar acusaciones de incumplimientos de términos de parte de este por parte de Teherán. Precisamente, el régimen de los ayatolás es señalado por su política beligerante y por estar detrás de diversos incidentes en aguas del Golfo, muchos de ellos relacionados con petroleros y con ofensivas contra infraestructuras de Arabia Saudí, gran aliado de EEUU en la región de Oriente Medio y principal representante de la rama suní del islam contrapuesta a la chií patrocinada por Irán. 

Esto labor diplomática condujo a la firma de los Acuerdos de Abraham, por los que países como Emiratos y Bahréin establecieron relaciones con Israel (gran rival también de Irán) bajo el auspicio estadounidense. Un Gobierno de Donald Trump que también logró que Sudán y Marruecos creasen vínculos diplomáticos con el Estado israelí después de mucho tiempo de alejamiento de Israel de los países árabes por problemas enquistados como la cuestión palestina; en el caso marroquí reflejando también EEUU su apoyo total a la soberanía del reino alauí sobre el Sáhara Occidental bajo la fórmula de autonomía dentro del territorio marroquí. Un escenario global que sirve para profundizar en el camino hacia la pacificación de la región de Oriente Medio y el norte de África. 

Todo esto se une al reciente acercamiento de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) con Qatar, país al que se había impuesto en 2017 un bloqueo político y económico tras ser acusado de apoyar el terrorismo transfronterizo y de vínculos con entidades calificadas de terroristas como los Hermanos Musulmanes, organización relacionada también con Turquía e Irán, ambos países señalados por desestabilizar Oriente Medio y el norte de África con sus políticas intervencionistas y expansionistas.