Estados Unidos devuelve a Egipto un sarcófago robado que estuvo expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York

La reliquia ha sido devuelta después de descubrirse que fue robada durante la revolución egipcia contra el presidente Hosni Mubarak
El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry, y el fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr., se saludan durante una conferencia de prensa para anunciar la devolución del ataúd de oro de Nedjemankh al pueblo egipcio, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 25 de septiembre de 2019

REUTERS/BRENDAN MCDERMID  -   El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry, y el fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr., se saludan durante una conferencia de prensa para anunciar la devolución del ataúd de oro de Nedjemankh al pueblo egipcio, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 25 de septiembre de 2019

Las autoridades de Estados Unidos han devuelto a Egipto el pasado miércoles un sarcófago comprado por el Metropolitan Museum (Met) de Nueva York en 2017, después de que se descubriera que el ataúd, de 1,8 metros de largo y bañado en oro, había sido robado en 2011 durante la revolución contra el entonces presidente del país árabe Hosni Mubarak. La reliquia, que cuenta con 2.100 años de antigüedad y que está valorada en 4 millones de dólares, fue construida para albergar la momia de Nedjemankh, un sacerdote de alto rango del dios egipcio con cabeza de carnero, Heryshef. 

Tras ser sustraída ilícitamente en la región de Minya, la pieza fue traficada hasta Emiratos Árabes Unidos y desde allí se trasladó a Alemania, donde se produjo su restauración. De este país pasaría a Francia y fue en París donde se vendió al Met en julio de 2017. En este museo norteamericano constituyó la pieza central de toda una exposición realizada en su nombre. La exhibición al público de la reliquia fue suspendida inesperadamente el pasado mes de febrero, ya que el museo neoyorquino tuvo que entregar la pieza a la fiscalía del distrito de Manhattan por orden de Cyrus Vance Jr., actual fiscal de distrito del condado de Nueva York. 

La decisión se tomó al término de una investigación que realizaron conjuntamente autoridades de EEUU, Egipto, Alemania y Francia y que concluyó esclareciendo que el sarcófago fue robado en el país norafricano, así lo han comunicado las autoridades durante una rueda de prensa realizada junto con el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Hassan Shoukry. El fiscal Vance Jr. ha explicado que se encontraron “incoherencias flagrantes ligadas a la venta” de la reliquia y que su aparición un día después de la caída del presidente Mubarak “tendría que haber sido una señal de alerta”. Otras de las claves de la investigación ha sido el descubrimiento de que los documentos que probaban la autenticidad de la pieza y la legitimidad de su origen “fueron claramente falsificados”. 

El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry, y el fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr., examinan el ataúd de oro de Nedjemankh
REUTERS/BRENDAN MCDERMID - El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry, y el fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr., examinan el ataúd de oro de Nedjemankh 

El ministro Shoukry ha aplaudido la cooperación entre los dos países que ha permitido la repatriación de uno de los “tesoros nacionales” de Egipto. “No es la protección de nuestra herencia, sino la herencia de la humanidad. No es solo para egipcios”, expresaba. Del mismo modo, el Museo Metropolitano se ha disculpado con las autoridades egipcias por el desconocimiento sobre la ilegalidad de la procedencia del sarcófago. 

Por su parte, el jefe de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de EEUU, Peter Fitzhugh, remarcó que “el negocio altamente rentable del robo y el tráfico de antigüedades ha estado presente durante décadas”, y que “esta actividad es una de las que utilizan grupos terroristas como Daesh para su financiación”. La Unidad de Tráfico de Antigüedades de la Fiscalía de Manhattan ha recuperado durante estos años miles de piezas arqueológicas robadas con un valor conjunto de 150 millones de dólares que han podido ser devueltas a sus legítimos dueños mediante esta institución. 

El ataúd de oro de Nedjemankh se exhibe durante una conferencia de prensa para anunciar su regreso al pueblo de Egipto, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 25 de septiembre de 2019
REUTERS/BRENDAN MCDERMID - El ataúd de oro de Nedjemankh se exhibe durante una conferencia de prensa para anunciar su regreso al pueblo de Egipto, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 25 de septiembre de 2019 

Sin embargo, hay otros casos en los que el tráfico ilícito de bienes arqueológicos no se resuelve tan fácilmente. El embajador de México en Francia, Juan Manuel Gómez Robledo, acudió la semana pasada a la casa de subastas Drout en París para exigir la suspensión de una subasta de piezas arqueológicas precolombinas llevada a cabo por la empresa Millon. El diplomático mexicano ha reclamado que se verifiquen la legalidad de estas piezas y sean devueltas a México. “Nos hemos topado con la negativa absoluta de la casa de subastas de suspender esta venta, que lo planteábamos como un primer paso para entablar a partir de ahí un diálogo que permitiera la restitución de las piezas a su legítimo propietario que no es otro que México”, comentaba a la prensa. Y según un comunicado emitido por la embajada mexicana en  Francia, la Fiscalía General de la República ya ha solicitado al Ministerio de Justicia francés una solicitud de cooperación en materia penal para solucionar el litigio, aunque la subasta no ha sido cancelada. 

El diplomático mexicano ha destacado que el peritaje de las piezas anunciadas en la subasta ha esclarecido que proceden en un 95% del patrimonio cultural de México, mientras que otras están atribuidas a Colombia o Guatemala. Entre estas piezas destacan máscaras y pequeñas estatuas que pueden tener un precio de hasta 90.000 euros. El diplomático ha lamentado que la comercialización de bienes arqueológicos “desafortunadamente es frecuente en Francia y en otros lugares de Europa” y que “México lucha en contra del tráfico de patrimonio histórico” del país. 

Una figura de piedra arrodillada de la diosa azteca del agua Chalchiuhtlicue, objeto precolombino, es presentada a la prensa en la casa de subastas Drouot en París, Francia, el 18 de septiembre de 2019
REUTERS/BENOIT TESSIER - Una figura de piedra arrodillada de la diosa azteca del agua Chalchiuhtlicue, objeto precolombino, es presentada a la prensa en la casa de subastas Drouot en París, Francia, el 18 de septiembre de 2019

El fenómeno del tráfico ilícito de piezas arqueológicas también afecta a España. El pasado mes de marzo, la Guardia Civil detuvo a diez personas dedicadas al expolio, falsificación y venta de bienes arqueológicos procedentes de yacimientos terrestres de Cádiz, Granada, Sevilla y Cáceres. En el marco de la operación ‘Norba’, las autoridades españolas han intervenido 30.000 bienes de interés arqueológico que tenía prevista su venta por Internet. 

Una figura de piedra arrodillada de la diosa de la fertilidad y la tierra Coatlicue, objeto precolombino, se presenta a la prensa en la casa de subastas Drouot en París, Francia, el 18 de septiembre de 2019
REUTERS/BENOIT TESSIER - Una figura de piedra arrodillada de la diosa de la fertilidad y la tierra Coatlicue, objeto precolombino, se presenta a la prensa en la casa de subastas Drouot en París, Francia, el 18 de septiembre de 2019

Recientemente, en el marco del Plan para la Defensa del Patrimonio Histórico cuatro personas han sido detenidas y se han incautado 3.700 piezas tales como una escultura togada sedente de la época romana perteneciente al Teatro Romano de Mérida. Las autoridades ya han declarado que esperan que siga desarrollándose un gran mercado ilícito de bienes arqueológicos del patrimonio español.