Estados Unidos reconoce su esperanza de que Armenia se defienda ante los azeríes y critica la intromisión de Turquía

El conflicto de Nagorno-Karabaj está haciendo retroceder a las tropas armenias de las zonas ocupadas en Azerbaiyán
Mike Pompeo

REUTERS/Jim Young/Poolar  -   El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en rueda de prensa

Lo que en principio era un conflicto regional puede llegar a convertirse, una vez más, en un conflicto con actores internacionales implicados. Los combates en Nagorno-Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán ya cuentan con la intervención de Turquía en el bando azerí. Tras las declaraciones del secretario de Estados Unidos, Mike Pompeo, surgen las dudas sobre hasta qué punto están dispuestos a llegar los norteamericanos para mantener el alto el fuego.

Pompeo expresó su esperanza ayer jueves de que Armenia se "defendiera" contra Azerbaiyán. Por un momento pareció mostrar simpatía por una de las partes beligerantes en el conflicto de Nagorno-Karabaj. "Tenemos la esperanza de que los armenios puedan defenderse de lo que están haciendo los azerbaiyanos", dijo Pompeo en una entrevista con la radio WBS en Atlanta.

Estados Unidos es uno de los copresidentes del Grupo de Minsk desde 1992, organismo internacional encargado de encontrar una solución pacífica al conflicto. Por ello, después de estas declaraciones partidistas, añadió inmediatamente que Armenia y Azerbaiyán deberían "lograr el alto el fuego correctamente, y luego sentarse a la mesa y tratar de resolver esto".

Desde que estalló el conflicto el pasado 26 de septiembre ya ha habido más países implicados directamente en el enfrentamiento, por ejemplo Turquía. El máximo diplomático estadounidense también criticó al país otomano por su participación en el conflicto con milicianos turcos y armamento de gran impacto.

"Ahora tenemos a los turcos interviniendo y proporcionado recursos a Azerbaiyán. Esto aumenta el riesgo y la potencia de fuego que está teniendo lugar en esta lucha histórica por este lugar llamado Nagorno-Karabaj", dijo Pompeo.

Por ello llamó a cumplir los compromisos internacionales del Grupo de Minsk. “La resolución de ese conflicto debe hacerse a través de negociaciones y discusiones pacíficas, no a través de un conflicto armado, y, ciertamente, no con terceros países que vengan a prestar su poder de fuego a lo que ya es un polvorín de una situación”, agregó.

En respuesta a las críticas de los aliados de la OTAN, Turquía acusó a Armenia de ocupar territorio azerí y prometió su pleno apoyo a Azerbaiyán. Armenia, por su parte, dijo el lunes que las acciones de Turquía de armar a Azerbaiyán y suministrar combatientes extranjeros mostraban las "ambiciones expansionistas" de Ankara en la región del Cáucaso.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña, confirmó el 28 de septiembre que Ankara había enviado a Bakú al menos 300 milicianos del norte de Siria. Así fue como se confirmó la noticia anunciada por Twitter del traslado de estos milicianos desde el norte de África, Libia, y Siria hasta el Cáucaso.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también había dicho que los informes de inteligencia habían establecido que 300 combatientes sirios de la ciudad siria de Alepo habían pasado por la ciudad turca de Gaziantep en ruta hacia Azerbaiyán. "Estos combatientes son conocidos, rastreados e identificados", alegó, y agregó que llamaría al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en los próximos días para hablar del asunto. Turquía ha dicho que "hará lo que sea necesario" para apoyar a Azerbaiyán, pero ha negado haber enviado mercenarios.

Ejército Armenio
AFP / Ministerio de Defensa de Armenia  -   Un militar del Ejército de Defensa de Karabakh dispara una pieza de artillería hacia las posiciones azeríes durante los combates sobre la región escindida de Nagorno-Karabakh el 28 de septiembre de 2020
El alto el fuego se anuló desde el primer momento

Desde el pasado fin de semana, cuando la Cruz Roja Internacional intentó proclamar un alto el fuego humanitario, la guerra ha continuado mientras Azerbaiyán y Armenia se han acusado mutuamente de violar el acuerdo de no atacarse. "La mañana del 12 de octubre las Fuerzas Armadas de Armenia bombardearon la región de Agdam", se afirma en un comunicado del Ministerio de Defensa de Azerbaiyán. Según el parte azerí, las tropas armenias intentaron recuperar posiciones al sur de Nagorno-Karabaj, pero fueron repelidas. 

Los enfrentamientos del pasado fin de semana se han concentrado en el sur de la autoproclamada República de Artsaj. La portavoz del Ministerio de Defensa de Armenia, Shushán Stepanián, denunció que las fuerzas azerbaiyanas atacaron con fuego de artillería en el sur de Nagorno-Karabaj. "La noche en la zona del conflicto fue tensa. Ahora el enemigo castiga con intenso fuego de artillería el sector sur", escribió en Facebook Stepanián.

También se ha atacado Stepanakert, la capital karabají, escenario de varios bombardeos nocturnos durante el fin de semana, aunque parece que la vida pareció volver a la normalidad durante el día. Por otro lado,  Azerbaiyán denunció que la artillería armenia atacó esta noche la segunda ciudad del país, Ganja, donde habrían muerto nueve personas, en el ataque más grave contra la población civil desde el inicio de las hostilidades.

Entre la población local hay grandes deseos de que el alto el fuego que entró en vigor el sábado se afiance. Algunos establecimientos y tiendas reabrieron sus puertas con mucha inseguridad. Pese al alto fuego humanitario que entró en vigor el mediodía del sábado pasado, las acciones militares no han cesado. El pasado 26 de septiembre en Nagorno-Karabaj se reanudó una guerra que se ha cobrado ya la vida centenares de civiles y soldados.

Azerbaiyán sostiene que la solución al conflicto con Armenia pasa necesariamente por la liberación de los territorios ocupados, demanda que ha sido respaldada por varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Armenia, sin embargo, apoya el derecho a la autodeterminación de Nagorno-Karabaj y aboga por la participación de los representantes del territorio separatista en las negociaciones sobre el arreglo del conflicto.