Etiopía, Egipto y Sudán siguen explorando un posible acuerdo sobre la Gran Presa del Renacimiento Etíope

La Unión Africana propició un encuentro entre las partes implicadas para poder arreglar el contencioso existente ante la GERD y parece que puede haber entendimiento en las próximas dos semanas
Vista general del río Nilo Azul a su paso por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), cerca de Guba, en Etiopía, el 26 de diciembre de 2019

AFP/EDUARDO SOTERAS  -   Vista general del río Nilo Azul a su paso por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), cerca de Guba, en Etiopía, el 26 de diciembre de 2019

El último encuentro de la Asamblea de la Unión Africana (UA), celebrado virtualmente por las medidas de protección ante la crisis sanitaria de la enfermedad COVID-19, sirvió para que reactivar las negociaciones entre Etiopía, Sudán y Egipto de cara al primer relleno y la operativa anual de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD, por sus siglas en inglés), que afecta al cauce del Nilo Azul. 

El cónclave fue coordinado por Cyril Ramaphosa, presidente de la UA y de Sudáfrica, con la participación de los jefes de Estado de Etiopía, Sudán y Egipto y miembros de la Asamblea del organismo supranacional africano. 

Los dirigentes presentes señalaron durante el encuentro que el Nilo Azul y la GERD son asuntos continentales de calado a los que se debe dar solución pronto. Los implicados decidieron otorgar un estatus de negociación oficial para continuar el diálogo sobre la presa, con el objetivo de avanzar favorablemente hacia un acuerdo final. Etiopía, Egipto y Sudán acordaron concluir las negociaciones e intentar por todos los medios llegar a un entendimiento conjunto en las próximas dos semanas, como reconoció recientemente una declaración oficial de la Oficina del Primer Ministro de Etiopía. 

Este país del África oriental tiene programado empezar a rellenar la presa a través del caudal del río Nilo Azul en las próximas dos semanas, durante las cuales se continuará con los trabajos de construcción de la infraestructura, según lo establecido por las autoridades etíopes. Precisamente, en este mismo periodo que se ha anunciado en torno al compromiso de rubricar un pacto. 

El encuentro auspiciado por la UA también sirvió para notificar al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que la entidad africana está al tanto de lo tratado sobre la GERD y también para solicitar a los miembros de la propia UA a proporcionar apoyo técnico de cara a las negociaciones sobre la infraestructura; instando a Etiopía, Sudán y Egipto a cesar la última escalada de enfrentamientos que se había dado a nivel diplomático y en los medios de comunicación sobre el asunto en cuestión. 

Etiopía, Egipto y Sudán buscarán de esta forma consumar el acuerdo acerca de la Gran Presa del Renacimiento Etíope, proceso interrumpido en múltiples ocasiones por desavenencias ante la iniciativa de Etiopía de aprovechar para su beneficio el caudal del Nilo Azul, considerado básico, sobre todo para Egipto.

El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, participa en una cumbre virtual de la mesa de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana para debatir la cuestión de la Gran Presa del Renacimiento Etíope
PHOTO/PRESIDENCIA DE EGIPTO - El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, participa en una cumbre virtual de la mesa de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana para debatir la cuestión de la Gran Presa del Renacimiento Etíope

Políticos, medios de comunicación y la población etíope permanecen a la espera de cuáles serán los próximos pasos a dar por estas naciones en el próximo par de semanas, con respecto a una disputa que, en sus últimos compases, trajo tensión al costado este del continente africano.

Egipto ya había apelado hasta en dos ocasiones al Consejo de Seguridad de la ONU como parte de una escalada diplomática para difundir su dispar postura y se espera que el Consejo trate la cuestión en las próximas horas. El anuncio de El Cairo llega después del fracaso de la iniciativa de Sudán, que consiguió relanzar las negociaciones a principios de junio a nivel de ministros de Recursos Hídricos de los tres países, aunque las conversaciones concluyeron sin un acuerdo y con muchas diferencias. El país sudanés, que se ha inclinado recientemente hacia la postura egipcia, solicitó recientemente que las cuestiones más polémicas sean tratadas a nivel de primeros ministros para lograr acuerdos sobre los aspectos legales. Algo que se ha materializado recientemente con la última cumbre que se llevó a cabo en el seno de la UA.

La cumbre entre etíopes, egipcios y sudaneses supuso un avance hacia la solución de cuestiones pendientes, pero todavía puede haber discrepancias entre Etiopía y Egipto de cara a encontrar una solución pactada y sin intervención foránea. 

En cualquier caso, Etiopía ha señalado en diversas ocasiones que, aunque no concretaran un convenio, cumplirá la fase de llenado del embalse prevista para su comienzo el próximo mes de julio, mientras continúan los trabajos de edificación de la estructura. 

Por su parte, el Estado egipcio indicó que Etiopía no llenará la presa de manera unilateral, sin cristalizar un acuerdo previo, al cual están convocados expertos de la UA en calidad de observadores.

Mientras, el presidente de la Comisión de la UA, Moussa Faki Mahamat, reafirmó que más del 90% de los temas están resueltos y declaró tener confianza en las partes para llevar las conversaciones a buen puerto.

Sobre el Nilo Azul, principal afluente del Nilo radicado a unos 15 kilómetros de la frontera con Sudán, Etiopía inició la construcción del dique en 2011 y en 2014 comenzaron negociaciones oficiales para regular su llenado y operación.

Varios detalles provocan disensiones, sobre todo entre egipcios y etíopes, pero el principal es el tiempo de llenado del embalse. Egipto aspira a que dure de 12 a 21 años, con el propósito de proteger sus suministros de agua, y Etiopía quiere lograrlo en siete o menos.

Para El Cairo, la GERD puede afectar a su derecho histórico sobre el Nilo y limitar el acceso a esa fuente fluvial, que le proporciona aproximadamente el 90% del agua dulce.

Para Etiopía representa el derecho a utilizar los recursos propios con el objetivo de garantizar servicio eléctrico y abastecimiento de agua a más de 50 millones de personas, y promover, además, el desarrollo integral del país.

La presa hidroeléctrica debería terminarse en 2023 y, según fuentes oficiales, generará tal producción energética que la convertirá en la más potente de África; lo que posibilitará a Etiopía exportar energía a países vecinos.