Etiopía: hambre, saqueos y violencia

Los misioneros salesianos en Etiopía atienden, ayudan y acompañan a más de 5.000 niños, niñas y jóvenes y a sus familias
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PHOTO/ OLIVIER JOBARD/MYOP  -   Conflicto Tigray

“Hay escasez de alimentos, los bancos están cerrados, los hospitales y otros edificios públicos están inservibles, no hay gasolina, los precios suben cada día”, explican los misioneros salesianos desde Etiopía. “En Adwa, el único hospital que funciona es el de las hermanas salesianas y muchas fábricas han sido saqueadas”, añaden. “Se puede decir que estamos ante una crisis humanitaria”, afirman los misioneros.

El conflicto que vive la región de Tigray, en el norte de Etiopía está dejando miles de muertos y más de 50.000 personas desplazadas y sin hogar desde el pasado 4 de noviembre. El corte de las comunicaciones, la falta de luz eléctrica, el cierre de los bancos y de los mercados ha dejado la zona desabastecida. La búsqueda de comida y agua se une a los saqueos y a los hospitales inutilizados por los bombardeos.

Los misioneros salesianos de Mekelle y Adwa se encuentran en buenas condiciones, pero Adigrat y Shire siguen sin comunicación. “Conseguimos hablar con ellos hace unos días, pero las comunicaciones siguen cortadas en Adigrat y Shire, donde hay 14 misioneros más”, advierten los misioneros desde Addis Abeba.

“Confiamos en que los misioneros con los que aún no se ha contactado estén bien y estamos seguros de que estamos ayudando a las personas más vulnerables”, explica Eusebio Muñoz, director de Misiones Salesianas. Los misioneros salesianos en Etiopía atienden, ayudan y acompañan a más de 5.000 niños, niñas y jóvenes y a sus familias. Dos misioneros salesianos españoles trabajan desde hace décadas en Etiopía: Alfredo Roca, de 87 años, que está en Adigrat, una de las zonas incomunicadas aún, y Gabriel Larreta, de 94 años y que se encuentra en la capital, Addis Abeba.

Desde Misiones Salesianas solicitan que se abra un acceso para hacer llegar la ayuda de emergencia y poder atender a las personas más vulnerables. Piden diálogo a los actores del conflicto para poder superar la crisis.