Etiopía, señalada por el inicio del segundo llenado de la Presa del Renacimiento Etíope 

Los dos primeros llenados suponen casi el 25% de su capacidad total
AFP/ EDUARDO SOTERAS  -   Vista general del río Nilo Azul a su paso por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), cerca de Guba en Etiopía

AFP/ EDUARDO SOTERAS  -   Vista general del río Nilo Azul a su paso por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), cerca de Guba en Etiopía

El segundo llenado de la Presa del Gran Renacimiento Etíope (PGRE) estaba previsto para verano, en julio y agosto, coincidiendo con la temporada de lluvias. Este segundo llenado de la presa, según Etiopía, se producirá con o sin un acuerdo entre los países en disputa: Egipto y Sudán. En abril hubo una serie de negociaciones que se estancaron, desde entonces las tensiones han ido en aumento. 

Según declaró un alto funcionario sudanés, Etiopía comenzó con el segundo llenado a principios de mayo, alegación a la que las autoridades etíopes no respondieron inmediatamente. Esto alarmó a los países situados aguas abajo, Sudán y Egipto, que buscaban un acuerdo jurídicamente vinculante sobre el funcionamiento de la presa y han intensificado sus esfuerzos para conseguirlo antes de la segunda fase de llenado.

Etiopía niega los informes de que un segundo llenado comenzó a principios de mayo. Hanly Raslan, experto en África del centro Al-Ahram de Estudios Políticos y Estratégicos de Egipto, dice que los informes pueden haberse inspirado en el almacenamiento de una cantidad “insignificante” de agua detrás de la presa debido a lluvias más intensas de lo habitual. 

REUTERS/TIKSA NEGERI - El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed
REUTERS/TIKSA NEGERI - El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed

En abril Sudán advirtió de que emprendería acciones legales contra Etiopía si sigue adelante con sus planes de llenar una mega presa en el Nilo Azul sin llegar antes a un acuerdo con Jartum y El Cairo. La PGRE, o GERD por sus siglas en inglés, ha sido una fuente de tensión en la cuenca del río Nilo desde que comenzó a construirse en 2011, las negociaciones han sido múltiples veces suspendidas y reanudadas desde entonces. 

El ministro del Agua etíope, Seleshi Bekele, declaró a la agencia de noticias Reuters que Addis Abeba no creía que las negociaciones entre los tres países hubieran terminado o fracasado, y añadió que el siguiente paso sería que los jefes de Estado se reunieran bajo los auspicios de la Unión Africana.

Cuando se comenzó a construir la presa, Egipto junto con otros países árabes, estaba sumido en la Primavera Árabe. Desde el inicio de su construcción trataron de frenarlo, las tensiones llegaron incluso a la amenaza de un conflicto militar. El árido Egipto depende del Nilo para el 90% de su agua dulce y ve la presa como una amenaza potencial. A Sudán, aliado político estratégico de Egipto, le preocupa el funcionamiento de sus propias presas y estaciones hidráulicas del Nilo, aunque sí podría verse beneficiado de la importación de energía generada por la Gran Presa. 

AFP/MICHAEL TEWELDE - El ministro de Agua, Riego y Electricidad de Etiopía, Seleshi Bekele
AFP/MICHAEL TEWELDE - El ministro de Agua, Riego y Electricidad de Etiopía, Seleshi Bekele

En 2019, el primer ministro etíope Abiy Ahmed, dijo que “ninguna fuerza puede evitar que se construya la presa”. Las obras de la Presa comenzaron el 2 de abril de 2011 con un coste estimado de 4.800 millones de dólares. Situada en el Nilo Azul, con una capacidad de 74.000 millones de metros cúbicos y un tamaño de 1.700 km cuadrados, se espera que genere hasta 6.000 megavatios de energía.

Actualmente el país sólo es capaz de generar 4.000 megavatios, por lo que este proyecto supone un aumento significativo de su capacidad energética. Permitirá no sólo que un mayor porcentaje de la población tenga acceso a electricidad sino también un superávit energético que podría exportarse a otros países. Por este motivo no sólo es una gran oportunidad de desarrollo para Etiopía, sino que también puede ser una fuente de energía barata para sus países vecinos, por ejemplo, Sudán. 

Etiopía pretende llenar el embalse en tres años, mientras que Egipto quiere que la duración sea de siete años. Desde mayo de 2011, El Cairo ha expresado su preocupación por la forma en que la presa puede reducir las cuotas anuales del país de 55.500 millones de metros cúbicos de agua del Nilo. Según la Agencia Central de Movilización Pública y Estadísticas (CAPMAS) en 2014, se espera que la media de agua per cápita de Egipto disminuya de 663 metros cúbicos al año a 582 metros cúbicos en 2025. Sin embargo, Addis Abeba afirmó que la presa es necesaria para su desarrollo y no perjudicará a los países situados aguas abajo.

PHOTO/GIOIA FORSTER  -   Construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope en el noroeste de Etiopía
PHOTO/GIOIA FORSTER  -   Construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope en el noroeste de Etiopía

En una entrevista con DW News, la periodista etíope Tsedale Lemma cuenta que, durante los próximos meses de lluvia, se espera que la presa retenga 13,5 mil millones de metros cúbicos de agua. También se probará su capacidad para generar energía. Junto con el primer llenado sumarían 18,4 mil millones de metros cúbicos de agua, lo cual supone casi un 25% de su capacidad estimada total. 

El hecho de que los llenados se produzcan durante las temporadas de lluvia es beneficioso también para Sudán, ya que de esta forma se evitan las graves inundaciones que se suelen producir durante esa época del año. Este proyecto es muy importante para Etiopía ya que el 65% de su población no tiene acceso a electricidad por lo que es un importante proyecto de desarrollo. Además, Tsedale Lemma recalca que el 80% del agua del Nilo viene de Etiopía, según el punto de vista etíope, es su derecho natural poder explotar este recurso.

 Construction of the Grand Ethiopian Renaissance Dam in north-western Ethiopia

Hasta ahora Egipto controlaba la mayoría de las aguas del Nilo, según su tratado con el antiguo Imperio Británico en 1929, el país africano tenía poder de veto sobre cualquier construcción o proyecto en el río. Por ello mantiene junto con Sudán que se respete el acuerdo colonial. Etiopía recalca que ellos no firmaron ese acuerdo y que por lo tanto no están obligados a cumplirlo, pero si se remiten a la Declaración de Principios sobre la PGRE firmada el 23 de marzo de 2015 por Egipto, Etiopía y Sudán en Jartum. 

La declaración consta de 10 principios: de cooperación, de desarrollo, integración regional y sostenibilidad, de no causar daño significativo, de uso imparcial y adecuado, de cooperación en el primer llenado y manejo de la presa, de fomento de la confianza, de circulación de información y datos, de seguridad de la presa, de soberanía y unidad y de solución pacífica de conflictos.