PUBLICIDAD

Iberdrola

Etiopía y Sudán acuerdan impulsar el diálogo para resolver las tensiones fronterizas sobre Al-Fashaga

Abiy Ahmed y Abdel Fattah al-Burhan se citaron en Nairobi tras una reunión de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo
abiy-ahmed-abdel-fattah-al-burhan

PHOTO/TWITTER/ABIY AHMED/@AbiyAhmedAli  -   Abiy Ahmed junto a Abdel Fattah al-Burhan

El fin de las tensiones en las fronteras entre Sudán y Etiopía parece ver la luz después de años de disputa por Al-Fashaga. Este martes el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, y el jefe del Consejo Soberano de Sudán, Abdel Fattah al-Burhan, han mantenido un encuentro para abordar las recientes tensiones en la frontera abogando por el diálogo.

Ambos mandatarios se reunieron en la capital keniata, Nairobi, aprovechando la reunión de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), el bloque económico de África oriental. La propia reunión fue un motivo importante para avanzar en el diálogo, ya que el bloque entre los países del Cuerno de África y los Estados vecinos acordaron hacer frente a problemas como la sequía, los conflictos armados y el terrorismo. 

abiy-ahmed-abdel-fattah-al-burhan
PHOTO/TWITTER/ABIY AHMED/@AbiyAhmedAli – Abiy Ahmed junto a Abdel Fattah al-Burhan

“Ambos coincidimos en que nuestros dos países tienen muchos elementos de colaboración para trabajar pacíficamente. Nuestros lazos comunes superan cualquier división. Ambos nos comprometimos con el diálogo y la resolución pacífica de los problemas pendientes”, ha publicado el primer ministro etíope en su cuenta de red social Twitter. Por su parte, el Consejo de Gobierno de Sudán emitió después una declaración similar, afirmando que la reunión había sido “fructífera y extremadamente exitosa”. 

Estas declaraciones se producen días después de un recrudecimiento de las tensiones en la región de Al-Fashaga, cuando las fuerzas de Jartum anunciaron el lanzamiento de una nueva ofensiva contra el Ejército etíope por la ejecución de siete militares y un civil sudaneses capturados, según denunció Sudán. Por su parte, Etiopía atribuyó a esta actuación como respuesta de que los soldados sudaneses entraron en Etiopía con la colaboración del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF), enfrentado también con el Gobierno de Abiy Ahmed. 

etiopia-sudan
AFP/ASHRAF SHAZLY - Un niño junto a un burro cargado de bidones en la región agrícola de Al-Fashaga al-Sughra, en el estado oriental de Gedaref, en Sudán

Después de lo que se consideró como la amenaza de una nueva guerra entre Sudán y Etiopía, la Unión Africana mostraba su “profunda preocupación por las tensiones militares”.

Sin embargo, los últimos enfrentamientos por la región fronteriza de Al-Fashaga que se intensificaron durante el mes pasado son sólo el último ápice en una historia de rivalidad que cuenta ya con varias décadas. El área en disputa, rica en recursos agrícolas, se encuentra entre el noroeste de la región etíope de Amhara y la zona sudanesa de Gedaref, considerada el granero del país árabe. Y aunque la región de Al-Fashaga se ha establecido hacia el este según los tratados coloniales, los etíopes se asentaron y cultivaron la zona, con el consentimiento de Sudán. Una situación que se reafirmó en las negociaciones 2008, y hasta que Etiopía reclamó la región diez años más tarde. 

al-fashaga-sudan-etiopia
PHOTO/OBSERVATORIO DE PAZ DE ETIOPÍA - Mapa de la región Al-Fashaga, en la frontera entre Etiopía y Sudán, y los enfrentamientos acontecidos entre abril de 2018 y abril y 2021

El que fuera primer ministro de Sudán, Abdalla Hamdok, antes de su dimisión tras el golpe de Estado de octubre de 2021, ya planteó negociar esta cuestión con su homólogo etíope. Sin embargo, el jefe del Consejo Soberano de Sudán, Abdel Fattah al-Burhan, cambió la posición de Sudán ante la zona en liza, reclamando la salida inmediata de los agricultores etíopes instalados en Al-Fashaga.

Unos movimientos que han provocado que los Ejércitos de ambos países se concentrasen en las zonas fronterizas ante el aumento de la tensión, una confrontación que hace empeorar, a su vez, su situación interna. Sudán con protestas constantes contra el Gobierno militar, y Etiopía con una guerra civil que todavía no parece capitular