Expectativas de distensión tras la visita de Shinzo Abe a Irán

El primer ministro de Japón, mediador en Teherán
Shinzo Abe

TWITTER @AbeShinzo  -   El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y el presidente de Irán, Hasan Rohaní.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, llegó esta madrugada a Teherán para ejercer su rol de mediador entre Irán y Estados Unidos, con el objetivo de rebajar las tensiones en Oriente Medio. Para ello, Abe se ha reunido con las máximas autoridades: el presidente iraní, Hasan Rohaní, y el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.

Antes de iniciar su viaje de dos días a Irán, el primer ministro nipón aseguraba ante los periodistas que le esperaban en el aeropuerto que quería “hacer la mayor contribución posible para la paz y la estabilidad en la zona”, en un momento en que la comunidad internacional siente una “preocupación por la alta tensión en Oriente Medio”, un mensaje que también ha sido recogido en su cuenta oficial de Twitter.

Al llegar a Irán, Abe se desplazó hasta la sede de la Presidencia iraní, ubicada en el palacio de Saadabab, donde mantuvo un encuentro con Hasan Rohaní, que se mantuvo en su línea de hostilidad “a medias” contra Estados Unidos y sus socios. Así, lanzó un mensaje de advertencia: “No iniciaremos ninguna guerra en la región ni contra EEUU ni contra nadie, pero si se lanza una guerra contra nosotros, daremos una respuesta aplastante”, pero también manifestó su deseo de continuar con el acuerdo nuclear (JCPOA, por sus siglas en inglés), firmado en 2015. Esta pretensión iraní ya quedó reflejada con las palabras del ministro de Exteriores, Javad Zarif, que, en una cumbre celebrada también en Tokio con su homólogo japonés a mediados de mayo, afirmó que Irán seguía comprometido con el cumplimiento del acuerdo nuclear.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y el presidente de Irán, Hasan Rohaní. AFP

No obstante, cabe recordar que Hasan Rohaní comunicó, a principios de mayo, la decisión de reducir sus compromisos con el JCPOA y concedió al resto de países firmantes (Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania) un plazo de 60 días para que aceptaran las nuevas reglas de juego impuestas por Teherán. En esta línea, la agencia local de noticias ISNA comunicó que Irán había comenzado a detener algunos de sus compromisos con el acuerdo nuclear, tras una orden emitida por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país.

Entonces, Rohaní justificó su decisión en base al artículo 26 del pacto, que postula que “Irán tratará la reintroducción o la reimposición de las sanciones o la imposición de nuevas sanciones relacionadas con la cuestión nuclear como motivo para dejar de cumplir sus compromisos, de forma total o parcial, en virtud del JCPOA”. Ahora, tras el encuentro con Abe, el presidente iraní ha utilizado otro postulado del documento para sustentar la adopción de la medida. En concreto, se ha basado en el artículo 36 del JCPOA, que versa así: “Si Irán creyó que alguno o todos los miembros del acuerdo no estaban cumpliendo sus compromisos en virtud del JCPOA, Irán podría remitir la cuestión a la Comisión de Resolución”. 

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y el presidente de Irán, Hasan Rohaní. TWITTER @France24_es
El petróleo como punto de unión

Otro de los temas sobre la mesa en la reunión entre Abe y Rohaní ha sido la cuestión del petróleo. El 22 de abril, el Gobierno estadounidense anunció que ponía fin a las exenciones que había concedido a ocho países para que adquiriesen crudo iraní sin ser sancionados. Entre ellos, se encontraba Japón. Irán, lejos de replegarse, comunicó que seguiría exportando petróleo, una posición que podría haber sido “apoyada” por el Gobierno chino, el cual emitió una queja formal contra la decisión estadounidense, advirtiendo de que dicha medida contribuía a la volatilidad en Oriente Medio y en el mercado internacional de la energía.

En la rueda de prensa posterior a la reunión, Rohaní aplaudió “los esfuerzos de Japón para el desarrollo de vínculos mutuos, así como la cooperación regional e internacional” y, en concreto, “la voluntad de Japón de continuar comprando petróleo de Irán”, si bien Abe no se pronunció sobre esta cuestión.

la República Islámica no confía en Estados Unidos y la amarga experiencia anterior

Es necesario recalcar que el Gobierno japonés dejó de adquirir crudo iraní cuando el fin de las exenciones entró en vigor el pasado 2 de mayo, con un doble objetivo: por un lado, no comprometer sus intereses con EEUU y, por otro lado, no verse sancionado por la Administración Trump.

En cualquier caso, cabe destacar que al término del encuentro con Rohaní, el primer ministro nipón se ha mostrado convencido en su cuenta de Twitter de que estas conversaciones “serán el primer paso” en la consecución de “la paz en Oriente Medio y en el mundo”.

Encuentro con Alí Jamenei

Shinzo Abe también ha mantenido una reunión con el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, a la que también ha acudido Rohaní y el resto de miembros de la delegación nipona. Con los mensajes que ha lanzado Jamenei, es probable que la distensión que parecía que se vislumbraba en el horizonte tras la cumbre celebrada entre Abe y Rohaní se haya vuelto a estancar.

El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, se reúne con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe. TWITTER @MehrnewsCom

Si bien ha reconocido las buenas intenciones y la “seriedad” del primer ministro nipón, el líder supremo iraní ha declarado tajantemente que no considera al presidente estadounidense, Donald Trump, “una persona con la que merezca intercambiar mensajes”, así como que no tiene “ninguna respuesta para él” y que en el caso de que la tuviera, no le respondería. Jamenei ha denunciado que “la sinceridad es muy poco frecuente entre los altos cargos estadounidenses” y que, por eso, “la República Islámica no confía en Estados Unidos y la amarga experiencia anterior” que tuvieron cuando negociaron el JCPOA. En esta línea, ha criticado la hipocresía de la Casa Blanca: “EEUU no tiene, por ningún medio, la competencia para decir qué país debería o no poseer armas nucleares porque EEUU tiene miles de cabezas nucleares en su arsenal”.

Este miércoles, a modo de previa, los ministros de Exteriores de los dos países, Javad Zarif y Taro Kono también celebraban un encuentro a imagen y semejanza del que mantuvieron a mediados de mayo. Los temas a debate se articularon en torno a cuestiones bilaterales y regionales, entre ellas, la tensión en Oriente Medio, que se podría recrudecer con los últimos acontecimientos: un carguero japonés, el Kokuka Courageous, ha sido atacado en el Estrecho de Ormuz – el momento es interesante, pues ocurre justo durante la visita de Shinzo Abe a Irán. Asimismo, otro petrolero ha sido atacado en el golfo de Omán, el Front Altair, con bandera de las Islas Marshall y operado por la compañía noruega Frontline.