Explosión cerca de una base de la coalición liderada por Estados Unidos en Siria

Un acuerdo entre EE.UU. y Rusia permite a la ONU prorrogar la misión de ayuda humanitaria en Siria
AFP/DELIL SOULEIMAN  -   Convoy de vehículos blindados estadounidenses cerca de la ciudad nororiental de Al-Qahtaniyah

AFP/DELIL SOULEIMAN  -   Convoy de vehículos blindados estadounidenses cerca de la ciudad nororiental de Al-Qahtaniyah

Siria arrastra una guerra civil desde hace más de 10 años, un conflicto que a pesar de no presentar la crudeza de años atrás sigue latente y aún no ha terminado. La población siria se sigue muriendo, no tanto por las bombas, pero por el hambre y la devastación que ha provocado está interminable guerra.

Uno de los enclaves del este de Siria donde las tropas estadounidenses se encuentran desplegadas en labores de ayuda a las fuerzas locales en la lucha contra el Daesh ha sufrido una explosión, que ha sacudido las inmediaciones de la base militar de Estados Unidos en la provincia de Deir al Zur en la zona del campo de gas de Konico. Esas zonas de Deir al Zur, entre las que destacan Al Bukamal y Al Mayadin, están controladas por las fuerzas gubernamentales sirias y es un punto de tránsito habitual de las milicias chiíes que apoyan a Damasco entre Irak y Siria.

PHOTO/AP  -   Los residentes caminan a través de la destrucción del barrio de Salaheddine, antes controlado por los rebeldes, en el este de Alepo, Siria
PHOTO/AP  -   Los residentes caminan a través de la destrucción del barrio de Salaheddine, antes controlado por los rebeldes, en el este de Alepo, Siria

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó en un comunicado la explosión y precisó que por el momento no se han reportado bajas. La ONG, con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, afirmó que fue causada por el impacto de un cohete que pudo haber sido lanzado por milicias apoyadas por Teherán desde sus posiciones al oeste del río Éufrates.

El incidente se produce en medio de las tensiones tras los ataques estadounidenses del mes pasado contra tres objetivos acusados por Washington de ser utilizados por grupos proiraníes en el este de Siria y el oeste de Irak. Asimismo, las fuerzas kurdas de Siria que han estado luchando contra el Daesh dijeron que habían frustrado un ataque con drones cerca de una importante base de la coalición internacional liderada por Estados Unidos en el este de Siria, en la zona del campo petrolífero de Al Omar, no muy lejos de la frontera con Irak.

PHOTO/AFP-Fuerzas rusas en Siria
PHOTO/AFP-Fuerzas rusas en Siria

Antes de la crisis del coronavirus la tensión y la escalada de violencia en la provincia siria de Idlib, último bastión rebelde y yihadista, entre Ankara y Moscú encendieron los temores de una guerra abierta que está causando un desastre humanitario. El acuerdo entre Recep Tayyip Erdogan y Vladimir Putin pretendía garantizar la protección de los civiles y establecer un “corredor de seguridad” de seis kilómetros en cada lado de la autopista M4, eje estratégico que cruza la región de Idlib. Pero las violaciones a este cese de las hostilidades han sido continuas, tanto por los grupos que apoya Turquía como por las fuerzas rusas.

Sin embargo, la comunidad internacional ha reaccionado con alivio al acuerdo de la ONU para prorrogar durante seis meses la misión de ayuda humanitaria para los civiles de Siria. De esta ayuda dependen millones de civiles que viven en el último bastión opositor y la expiración de la resolución que prorroga por seis meses -renovables bajo condiciones- el mecanismo de la organización para la ayuda humanitaria transfronteriza desde Turquía al norte de Siria, habría obligado a Naciones Unidas y sus socios humanitarios a detener sus operaciones sobre el terreno. Rusia había defendido durante meses que quería que estas operaciones transfronterizas se terminasen y que toda la ayuda se canalizase a través de Damasco, pero finalmente aceptó un compromiso con el resto de países que mantendrá el sistema en funcionamiento.

PHOTO/REUTERS - Edificios destruidos se ven en una calle desierta en Homs, Siria
PHOTO/REUTERS - Edificios destruidos se ven en una calle desierta en Homs, Siria

A medida que el régimen de Damasco recuperaba el control territorial del país, Moscú, su gran aliado, había forzado el cierre de todos los cruces fronterizos que se usaban desde 2014 para entregar ayuda a la población de Siria desde el exterior del país salvo uno, el de Bab al Hawa, que une Turquía con la provincia noroccidental de Idlib. Damasco y Moscú insisten en que la ayuda desde Turquía beneficia a los "grupos terroristas" que controlan Idlib y defienden que con los convoyes a través de las líneas del frente, es decir, desde el interior de Siria, deberían ser suficientes para atender las necesidades de la población.

El Consejo de la ONU, autorizó por primera vez una operación de ayuda transfronteriza a Siria en 2014 y se realizaba a través de cuatro puntos de entrada distintos. El año pasado, la ayuda se redujo a un único puesto de entrada desde Turquía, a una zona controlada por los rebeldes en Siria, como consecuencia a la oposición de Rusia y China a renovar los otros tres.

El aislamiento internacional al que está sometido desde que se inició la guerra en 2011 así como las sanciones internacionales no han hecho más que agravar la precaria situación económica que se vive en el país con el 80% de la población bajo el umbral de la pobreza. La pandemia provocada por la COVID-19 no ha hecho más que empeorar esta situación. El valor de la libra siria se ha desplomado en el mercado negro, acelerado también por la crisis financiera del vecino Líbano, cuyo sistema bancario ha servido durante mucho tiempo de columna vertebral para el suministro de dólares.

AFP/ AHMAD AL-RUBAYE  -   Combatientes chiíes iraquíes de la fuerza paramilitar Hashed al-Shaabi aseguran la zona fronteriza con Siria en Al-Qaim, fronteriza con la región siria de Deir Ezzor
AFP/ AHMAD AL-RUBAYE  -   Combatientes chiíes iraquíes de la fuerza paramilitar Hashed al-Shaabi aseguran la zona fronteriza con Siria en Al-Qaim, fronteriza con la región siria de Deir Ezzor

El precio del gasóleo se disparó en más de un 177% y el del pan en un 100%, según la agencia de noticias oficial Sana. El aumento coincidió con un decreto emitido el domingo por el presidente Bashar al-Assad que establece un aumento del 50% en los salarios del sector público y fija el salario mínimo en 71.515 libras sirias al mes (57 dólares al cambio oficial) desde 47.000 libras (37 dólares).

El litro de gasóleo para las industrias del transporte y la agricultura y el sector público se vende ahora a 500 libras sirias, frente a las 180 libras anteriores. El precio de la misma cantidad de gasóleo destinada a las panaderías ha aumentado de 135 a 500 libras sirias, según Sana.

Un funcionario de la empresa estatal siria de almacenamiento y distribución de productos petrolíferos, Mustafa Haswiya, dijo que el 80% de las necesidades de hidrocarburos de Siria se compraban en el extranjero mediante divisas. "Era necesario subir los precios para reducir la factura de las importaciones y asegurar la liquidez necesaria para seguir suministrando derivados del petróleo", dijo, citado por Sana. El precio del pan subvencionado se ha duplicado, pasando de 100 a 200 libras sirias.

En la actualidad los enfrentamientos en el terreno se han reducido prácticamente al mínimo. De hecho, un acuerdo negociado por Turquía y Rusia en marzo de 2020 congeló una ofensiva gubernamental sobre el enclave de Idlib, controlado por los rebeldes, que hubiese supuesto la perdida de muchas más vidas, sobre todo, civiles. El Gobierno de Bachar al-Asad controla más de dos tercios del país y ha conseguido legitimar un cuarto mandato de siete años en las últimas elecciones, con un resultado del 95,1% de los votos.