Fernando Alonso y su duro aprendizaje en Marruecos de cara al Rally Dakar saudí

El piloto asturiano prosigue en el Rally de Marruecos la preparación junto a su copiloto, Marc Coma
El Toyota de Alonso, en el inicio de etapa

Toyota Gazoo Racing  -   El Toyota de Alonso, en el inicio de etapa

Dunas, calor, condiciones de conducción extrema y retos derivados de la navegación por un territorio inhóspito y falto de referencias, es a lo que se está enfrentando Fernando Alonso, a bordo de su Toyota Hilux y con la compañía del catalán Marc Coma como copiloto, en el Rally de Marruecos, enmarcado en el Mundial de Cross Country; como episodio previo preparatorio de cara a la gran cita y principal objetivo del Rally Dakar, que en su próxima edición de 2020 se correrá por primera vez en la historia en Oriente Medio, en territorio de Arabia Saudí. 

El Dakar es la principal atracción de los rallies ‘raid’ o de campo a través. Es considerada la prueba de motor más dura, exigente y peligrosa del mundo y en su edición de 2020 llegará por primera vez a Asia, en concreto a la región de Oriente Medio, entre el 5 y el 17 de enero. África, América y Europa ya fueron escenarios por los que discurrió el Dakar; ahora serán las dunas y valles de Arabia Saudí los que llevarán al extremo a todos aquellos ‘valientes’ que pondrán al límite sus cuerpos y mentes en esta dura competencia. 

Alonso se enfrenta ahora en terreno marroquí a auténticos ases del volante y expertos en ‘raids’ como Carlos Sainz, Nasser al-Attiyah, Stéphane Peterhansel, Giniel de Villiers o Nani Roma. No obstante, por ejemplo, el francés Peterhansel, a sus 54 años, es conocido como ‘monsieur Dakar’ al ser el piloto más laureado del Dakar con 13 victorias (seis en categoría de motos y siete en la de coches); también, el español Carlos Sainz acumula dos campeonatos en coches en las ediciones de 2010 y 2018, o el qatarí Al-Attiyah, conocido como el ‘señor de la arena’, cuenta ya con tres victorias en coches, incluida la de la última edición, ganada con el equipo Toyota Gazoo Racing. Mientras, el español Nani Roma también es doble vencedor del Dakar (una en categoría de motos y una en la de coches) y el sudafricano De Villiers campeón en coches de la edición de 2009.

Alonso y Coma encaran en Marruecos 2.500 kilómetros de exigente recorrido, con casi 1.700 de tramos especiales. Todo ello plagado de dunas y de un duro y complicado terreno. 

El bicampeón de Fórmula 1 había acumulado ya previamente más de 300 kilómetros de tests por la costa del océano Atlántico y el mar Mediterráneo dentro del plan ideado por su equipo, el Toyota Gazoo Racing, para su puesta a punto destinado a competir en el Rally Dakar. Es consciente de que pelear en Marruecos con los Al-Attiyah, Peterhansel o Sáinz es muy complicado ahora, pero tratará de ir adquiriendo la experiencia necesaria para poder estar a un nivel más equiparable al de estos en el Rally Dakar. “Sé que no estaré al nivel de los mejores, pero, al mismo tiempo, espero seguir aprendiendo, completar muchos kilómetros y ver qué sentimientos tengo”, explicó un Alonso ya enfrascado en la disputa competitiva en la prueba alauí y dando a entender que ahora la lucha no puede ser ‘de tú a tú’ con otros ‘gigantes’ de los rallys extremos a motor.

"Serán ocho o nueve días de coches, incluyendo pruebas, y muchos kilómetros, muchos más de lo que he hecho hasta ahora”, expresó Alonso, para quien esta prueba significará tener una “idea más clara y concreta” de cómo se siente en relación con las posibilidades que ve de poder abordar el Rally Dakar. 

El piloto español Fernando Alonso
AFP/JEAN-FRANCOIS MONIER - El piloto español Fernando Alonso

Alonso se lanzó a esta aventura tras terminar su etapa en la Fórmula 1, ya descafeinada por la imposibilidad de luchar con los mejores ante la falta de un coche competitivo; y con el claro objetivo de convertirse en un piloto completo capaz de correr en diversas competiciones de motor muy diferentes a la F1.

El campeón español ya dijo que quería convertirse en “el mejor piloto de todo” y va camino de ello después de haberse coronado vencedor en los primeros meses de 2019 de las 24 Horas de Daytona, las 1.000 Millas de Sebring, las 6 Horas de Spa, las 24 Horas de Le Mans y del mundial del Mundial de Resistencia (WEC, por sus siglas en inglés), organizado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA, por sus siglas en inglés), con el equipo japonés de Toyota, con el que se alzó con el triunfo en cinco de las ocho carreras disputadas en la temporada 2018-2019. La única espina de este año fuera del ‘circo’ de la F1 fueron las 500 Millas de Indianápolis, donde no logró ni clasificarse para la carrera después de una nefasta gestión técnica de su anterior equipo, McLaren.

En la jornada de este lunes del Rally de Marruecos, Alonso y el resto de las participantes han hecho frente a 363 kilómetros en total, divididos en tres sectores. La cuestión de la navegación ha sido clave más que nunca, sobre todo en los últimos 200 kilómetros de la etapa, debido a la mayor complejidad, derivada de que los pilotos recibieron sus cuadernos de navegación tan solo cinco minutos antes de comenzar la etapa, imposibilitando realizar las anotaciones previas habituales, lo que condujo a varios errores de orientación, ante la falta de anotaciones adicionales hechas por los participantes. 

Fernando Alonso acabó sufriendo en esta tercera etapa una rotura en su suspensión delantera tras un golpe en el paso por un gran socavón durante el primer sector. Toyota tuvo que poner en marcha las labores de remolque para la reparación de la suspensión afectada y dar la opción a Alonso de tomar parte en la jornada del martes. 

Y es que el proceso de aprendizaje y aclimatación a lo que es un 'raid' o prueba de motor de campo a través está siendo duro para Alonso, como era lo esperado. Ya en el primer día, el asturiano también sufrió un pinchazo, el impacto de su chasis contra una roca y una importante pérdida de tiempo; a pesar de lo cual, no mostró preocupación. 

Alonso y su equipo consideran estas jornadas y estos kilómetros previos como preparatorios de lo que sí será el objetivo principal, Arabia Saudí y el desafío del Dakar. "Día 1 en el Rally de Marruecos con altibajos en algunos momentos de la etapa, como casi todo el mundo, pero muy contento con el feeling del coche y la experiencia. Ahora, a preparar una buena etapa mañana”, publicó Alonso en sus cuentas de Twitter e Instagram tras la primera etapa. La segunda jornada ya fue menos accidentada y con un ritmo de carrera con menos altibajos para la dupla Alonso-Coma (quien también se estrena como copiloto, tras haber ganado cinco veces el Dakar como piloto de categoría de motos).

El campeón español mantiene así la actitud positiva que siempre ha tenido durante su carrera, incluso cuando le han venido mal dadas en la Fórmula 1 durante muchos años. Alonso siempre ha valorado cada pequeño paso adelante dado en cualquier Gran Premio de la F1, a pesar de que estuviese lejos del podio y de los primeros puestos. 

El piloto español Fernando Alonso conduce su Toyota Hilux
AFP/CHRISTIAAN KOTZE - El piloto español Fernando Alonso conduce su Toyota Hilux

La mentalidad ahora es clara, la de aprender y progresar poco a poco para poder estar a un nivel competitivo más cercano al de los corredores que lucharán por todo en enero en el Rally Dakar. Y es que esta competición no dejar de ser una carrera de fondo en la que un mal día te puede hundir con la pérdida de mucho tiempo, pero en la que, en otra jornada, puedes encaramarte a los más alto si los rivales han atravesado por dificultades. 

De hecho, varios participantes se plantean como un éxito incluso acabar el Rally Dakar, ya que han sido muchos los que se han visto obligados a abandonar en diversas ocasiones por problemas físicos propios o mecánicos del coche; o incluso, en los casos más extremos, varios competidores han muerto. Hasta 25 corredores han perdido la vida durante la celebración de la prueba desde que comenzó a disputarse en 1979, año en el que ya hubo un fallecido, el motociclista Patrick Dodin, debido a una caída durante el recorrido.

Caídas, atropellos, accidentes varios, paros cardíacos, deshidratación, incluso disparos y la activación de minas, han sido las causas que han provocado la muerte de los pilotos que dieron la vida corriendo en el Dakar.

Razón de más para llevar a cabo una preparación exhaustiva y específica, como la que está experimentando Fernando Alonso en el Rally de Marruecos.