Fieles suben a monte Arafat de La Meca con mascarilla y desinfectante en mano

Cada grupo de personas está liderado por un guía cuya tarea es garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias impuestas para prevenir la propagación del coronavirus
La Meca, ciudad santa en Arabia Saudí, vacía a principios de abril

PHOTO/AFP  -   La Meca, ciudad santa en Arabia Saudí, vacía a principios de abril

Poco más de mil fieles musulmanes subieron hoy al monte Arafat, al este de La Meca, en autobuses, con la mascarilla puesta y desinfectante en mano, para realizar el ritual considerado como el momento culminante del "hach" (la gran peregrinación), esta vez menos concurrido por la COVID-19.

Desde el amanecer, cientos de peregrinos abandonaron sus hoteles para subir a los autobuses, no sin antes someterse a controles de temperatura, en dirección al monte Arafat, donde los musulmanes creen que el profeta Mahoma oró y pronunció su último sermón, el de despedida.

Cada grupo de 50 fieles, liderado por un guía cuya tarea es garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias impuestas para prevenir la propagación del coronavirus, llegaron a la mezquita de Namira, aledaña al monte, para escuchar el sermón desde el lugar donde el profeta acampó antes de pronunciar su última oración.

Dentro de la mezquita, cuya capacidad supera las 300.000 personas, poco más de mil peregrinos tomaron posiciones para escuchar el sermón del mediodía, separados por un metro y medio de distancia.

Cada peregrino tuvo que llevar de casa su propia alfombra para rezar para evitar más contagios, y las autoridades de La Meca les proporcionaron una bolsa con desinfectante, guantes y mascarillas para realizar el ritual en cumplimiento con las medidas preventivas.

Desde lo alto del "minbar", el imán pronunció un discurso traducido simultáneamente a nueve idiomas, entre ellos inglés y francés, eso sí, con la mascarilla bajada hasta la barbilla para que los fieles no se perdieran ninguna palabra del sermón previo a la oración del mediodía.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Interior de Arabia Saudí, Talal al Sahlub, indicó en declaraciones a la televisión estatal que arrestaron a 936 "infractores" que violaron las medidas preventivas o se colaron a La Meca para realizar un "hach" muy limitado, que normalmente acoge a más de dos millones de fieles pero que este año queda reducido a pocos miles.

Las autoridades de Arabia Saudí todavía no han proporcionado las cifras exactas de asistencia a la gran peregrinación, pero en los últimos meses anunciaron que serían "pocos miles" y con plazas reservadas solo a residentes en el país, el 70 % de los cuales extranjeros de más de 160 nacionalidades y el resto, nacionales saudíes.