Filipinas prohíbe el envío de trabajadores a Kuwait tras el asesinato de una asistenta

El caso es el último de una serie de abusos que padecen los trabajadores filipinos en Oriente Medio, el principal destino de los 3.000 que salen cada día del país asiático con un contrato temporal
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AFP/ NOEL CELIS  -   Trabajadoras filipinas regresan a casa desde Kuwait llegan al Aeropuerto Internacional de Manila.

Filipinas prohibió el viernes el envío de más trabajadores emigrantes a Kuwait después del asesinato de Jeanelyn Villavende, una empleada doméstica filipina, a manos de sus empleadores.

Se trata de una prohibición parcial, que afecta solo a los nuevos contratos para empleo doméstico, pero no a trabajos cualificados o a filipinos que ya se encuentran trabajando en el país árabe, explicó en un comunicado el secretario de Trabajo, Silvestre Bello.

"Esto debería ser un mensaje claro para las autoridades kuwaitíes. La prohibición parcial puede convertirse en total si no hay justicia para Jeanelyn Villavende", advirtió Bello a Kuwait, donde residen unos 200.000 filipinos.

Según el informe de la embajada filipina en Kuwait, Villavende recibió numerosos golpes y ya estaba muerta cuando la llevaron al hospital.

La fecha exacta de su muerte se desconoce, a la espera de la autopsia, y sus empleadores están detenidos como principales sospechosos.

Bello aclaró que también van a investigar a la agencia empleadora por su "inacción" ya que Villavende solicitó en septiembre su repatriación a Filipinas tras quejarse de maltratos y de que no le pagaban el salario acordado.

En febrero de 2018, Filipinas ya prohibió el envió de trabajadores a Kuwait después de que se encontrara el cuerpo de la filipina Joanna Demafelis en un congelador de la casa de sus empleadores, lo que provocó un conflicto diplomático que se resolvió un mes más tarde con el levantamiento de la prohibición.

El caso es el último de una serie de abusos que padecen los trabajadores filipinos en Oriente Medio, el principal destino de los 3.000 que salen cada día del país asiático con un contrato temporal, la mayoría como empleadas del hogar o trabajadores de la construcción.

En noviembre de 2018 otra empleada doméstica filipina murió por envenenamiento en Arabia Saudí después de haber interpuesto varias denuncias contra su empleador por maltrato.

Otra filipina fue repatriada en octubre de 2018 tras pasar cuatro años en una prisión en Abu Dhabi, después de que se le anulara una condena a muerte por haber matado a su empleador cuando este intentaba violarla a punta de cuchillo.

Unos 10 millones de filipinos son trabajadores emigrantes en el exterior y el envío de sus remesas representa en torno al 10 % del Producto Interior Bruto (PIB) para su país.