PUBLICIDAD

Iberdrola

Frente Polisario: ¿qué armamento y capacidad militar tiene el ELPS?

El analista Jesús Manuel Pérez Triana arroja luz sobre el arsenal con el que cuenta el Ejército de Liberación Popular Saharaui
 Varias pick-up del Polisario equipadas de cañones antiaéreos

AP/Bernat Armangue  -   Varias pick-up del Polisario equipadas de cañones antiaéreos

Los denominados partes de guerra del Ministerio de Defensa de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), publicados regularmente, dan a entender que el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS) cuenta aún con un importante arsenal militar. 

Varias fuentes OSINT han sido capaces de trazar un inventario de los recursos militares con los que cuenta el Polisario. Las mayores pruebas de un despliegue importante se producen cuando desfilan en Tinduf los elementos armados del grupo insurgente. En tales actos se pueden contemplar hileras de tanques de la época soviética, principalmente T-55A o T-62, además de numerosos vehículos de combate de infantería o de transporte de personal BMP-1, EE-9, BRDM-2 o BTR-60PB. 

Sin embargo la falta de imágenes grabadas que acompañen los partes de guerra, en un tiempo en el que todo grupo armado inunda las redes con vídeos propagandísticos, hace dudar de las capacidades reales del ELPS. En plena era digital, mientras que llueven sin cesar vídeos de la invasión rusa en Ucrania, el Frente Polisario alega no difundir imágenes por temor a desvelar las posiciones de sus elementos armados. 

“Ellos dicen que si graban o suben a redes sociales, el enemigo les puede geolocalizar y que ello pondría en peligro a sus tropas”, explica el analista en Seguridad y Defensa, autor del blog Flanco Sur, Jesús Manuel Pérez Triana. 

PHOTO AP/ BERNAT ARMANGUE - Desfile de las fuerzas armadas de la RASD en el campamento de Tinduf
PHOTO AP/ BERNAT ARMANGUE - Desfile de las fuerzas armadas de la RASD en el campamento de Tinduf

Armadas esencialmente por Argelia, Cuba y Libia durante los años 70 y 80 del pasado siglo, las fuerzas de la RASD son descritas por Pérez Triana como pioneras en un modo de guerra que mezcla guerrilla con armamento pesado. “Mucho antes que Hizbulá y antes de popularizarse términos como el de ‘guerra hibrida’. Recibieron armamento puntero por parte de países del bloque socialista”, relata Pérez Triana. 

Con el fin de la guerra fría y el cambio de bando del líder libio Muamar El Gadafi, se interrumpe el suministro de armas al Polisario, que ve su arsenal pararse en el tiempo. “No hay constancia de que hayan seguido obteniendo material militar en la misma cantidad y calidad que en los 80”, sentencia Pérez Triana. 

De aquella época dorada el ELPS obtuvo el arsenal que los analistas holandeses Stijn Mitzer y Joost Oliemans enumeran en el blog OSINT Oryxs, junto con alguna que otra posible adquisición de los años 2010 que se atribuye a Argelia. 

Oliemans y Mitzer estiman que el ELPS posee alrededor de 100 carros de combate, la mayoría T-55A y en menor medida T-62 Obr.72, donados por Libia. El T-55 es el principal tanque soviético desde su puesta en servicio en 1946 hasta entrada la década de los 60. Fue junto con el T-62, su remplazo, uno de los tanques con más unidades producidas de la historia. 

AP PHOTO/ BERNAT ARMANGUE - Pick-up con cañones antiaéreos en el desierto del Sahara
AP PHOTO/ BERNAT ARMANGUE - Pick-up con cañones antiaéreos en el desierto del Sahara

En la categoría de los vehículos de combate de infantería y de transporte de personal, el inventario estima en 81 el número de estos vehículos, siendo el soviético BMP-1 de 1966 el más común de todos. Le acompañan algunos raros EE-9 Cascavel brasileños de la compañía Engesa, un vehículo blindado de 6 ruedas cedido también por Libia, que llegó a operar hasta 380 de ellos. 

En el apartado de la artillería, los analistas holandeses creen que el ELPS tiene un número impreciso de piezas de artillería remolcada de 122mm además de numerosos lanzamisiles Grad y Grad-P

Los medios antiaéreos son una parte importante del arsenal del ELPS. Serían principalmente sistemas de misiles SA-6, SA-8 y SA-9, en sus designaciones OTAN. De acuerdo con Pérez Triana, estos misiles fueron clave para las fuerzas del ELPS en su enfrentamiento con Marruecos del siglo pasado, “Permitieron derribar varios Mirage F1 en su día”.

Todo este arsenal quedaría totalmente obsoleto frente a las modernizaciones que han experimentado las fuerzas armadas marroquíes, en su escalada militar con Argelia, que permiten al reino magrebí acercarse cada vez más a los estándares de la OTAN y que le han valido el rango de “Major Non-Nato Ally”. 

“Los sistemas SA-8, por ejemplo, los hemos visto en manos de las fuerzas armenias en la reciente guerra del Nagorno-Karabaj –modernizados con algún añadido digital- y no pudieron hacer gran cosa contra los drones Bayraktar TB2 turcos que pilotan las fuerzas aéreas azeríes”, explica Pérez Triana para ejemplificar la obsolescencia del material del ELPS. En Siria y Libia los equipos soviéticos tampoco fueron capaces de hacer nada contra los nuevos drones, que quedan fuera de los radares de los SA-7, 6 y 8. 

REUTERS/ZOHRA BENSEMRA - Viaje munición explosiva en el desierto del Sahara
REUTERS/ZOHRA BENSEMRA - Vieja munición explosiva en el desierto del Sahara

“Un twitero polaco, que tuvo que hacer la mili en su día, publicó información del manual de instrucciones de los misiles SA-8 y desveló que el sistema del misil discrimina los blancos por debajo de una cierta velocidad y distancia. Una velocidad y distancia a las que el Bayraktar TB2 ya puede golpear con su armamento de forma eficaz. Lo estamos viendo también en Ucrania, los drones se escapan de los radares”, añade el experto en defensa. 

Por esta clara incapacidad de defenderse de medios aéreos, Pérez Triana explica que el ELPS no tendría a día de hoy la capacidad de desplegar sus recursos terrestres pesados o incluso medios. “Sin cobertura aérea, no puedes desplegar tus medios blindados sin que estén abiertamente expuestos". Por ello, se concluye que el arsenal del ELPS está condenado a seguir en los hangares y cocheras de las bases del ELPS, envejeciendo. “Es inviable usarlos. No pueden plantear una guerra mecanizada en este momento. Sin un plan de armas combinadas no es posible”. 

La incapacidad militar del ELPS le obliga a reducir su actividad bélica, como lleva sucediendo 20 años, y al Polisario a reestructurar su estrategia. Las armas dejan de ser una vía para el movimiento insurgente, que ya solo puede recurrir a la táctica de golpear débilmente y desaparecer en vehículo pick-up. Queda esperar, que ante un hipotético fin del conflicto, el arsenal del desierto no alimente más la inestabilidad que sufre el Sahel, unos pocos kilómetros más al sur de Tinduf.