Fuerzas militares conjuntas dan un golpe de Estado en Sudán y secuestran al primer ministro

La escalada de la tensión en las últimas semanas ha alcanzado su clímax este lunes con el golpe del ala militar
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El hilo que sostenía la situación de Sudán ha terminado por ceder. La tensión que enfrentaba ambos sectores del Gobierno no ha resistido la presión de un sector de la población que lleva tiempo pidiendo el restablecimiento de un Ejecutivo exclusivamente militar. Hace menos de una semana, las concentraciones tanto de un sector que aboga por la transición democrática, como los que prefieren la vía militar habían alcanzado un punto que ponía a Sudán al borde del estallido. El golpe de Estado perpetrado por el ala militar del Gobierno termina con las aspiraciones democráticas que motivaron la expulsión del dictador Omar al-Bashir.

“Los miembros civiles del Consejo Soberano de transición y varios ministros del Gobierno de transición han sido detenidos por fuerzas militares conjuntas”. Así anunciaba el Ministerio de Información a través de un comunicado oficial compartido a través de su cuenta de Facebook la detención del ala civil y la materialización de un golpe de Estado que ya intentaron a finales del mes pasado. En esta ocasión, las fuerzas militares conjuntas han conseguido hacerse con el control e incluso han secuestrado al primer ministro, Abdalá Hamdok, que actualmente se encuentra en paradero desconocido. No obstante, poco antes de ser arrestado, Hamdok hizo un llamamiento a la población a que “ocupe las calles” para “defender la revolución”.protestas-sudan

La asonada que se ha llevado por delante dos años de esfuerzos democráticos comenzó con el corte de las carreteras de acceso a la capital sudanesa, Jartum. Además, según informó el canal de televisión Al-Arabiya, el aeropuerto de la capital suspendió todos sus vuelos internacionales, a pesar de que el Gobierno no informó sobre ello. A diferencia del intento de golpe de Estado llevado a cabo a finales del mes pasado, ahora no ha habido una respuesta por parte de las fuerzas leales al régimen, si es que aún hay un sector que siga siendo leal a la voluntad democrática.

El Ministerio de Información sudanés informaba también en el comunicado emitido de que “después de su rechazo a apoyar el golpe, una unidad del Ejército ha arrestado al primer ministro y lo ha llevado a un lugar desconocido”, confirmando el secuestro del hasta ahora máximo mandatario del Gobierno de Sudán. No obstante, Abdalá Hamodk se encontraba en arresto domiciliario mientras los militares hacían presión para que firmara un comunicado favorable al golpe, que se ha negado a apoyar y lo que ha motivado su detención ante la preocupación de la sociedad internacional.

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AFP/ ASHRAF SHAZLY  -   El primer ministro de Sudán, Abdullah Hamdok (centro), y el general de división Malik Tayeb Khojali (izq.) inspeccionan una guardia de honor en El-Fasher, Darfur del Norte

El golpe, confirmado también por el portavoz de la oficina del primer ministro, Adam Herika, llega en un momento que se antojaba clave para el futuro de Sudán. De hecho, Jeffrey Feltman, enviado especial de Estados Unidos para el cuerno de África, se reunió el pasado fin de semana con representantes civiles y militares del Gobierno de Sudán para abordar, entre otros asuntos, la transición democrática en la que llevan trabajando desde hace dos años. Ese encuentro, no sólo no consiguió tranquilizar la situación de inestabilidad que atravesaba el país desde hace semanas, sino que ha precedido a un golpe que, según los observadores, era cuestión de tiempo ante la tensión acumulada entre ambas partes del Ejecutivo.manifestaciones-democracia-gobierno-sudan (1)

Feltman no ha tardado en pronunciarse a través de sus redes sociales. El enviado estadounidense dice que su país “está profundamente alarmado por los informes de una toma militar del gobierno de transición”, y que, además, “esto contravendría la Declaración Constitucional (que describe la transición) y las aspiraciones democráticas del pueblo sudanés”, aseguraba en su cuenta de Twitter. La Asociación de Profesionales Sudaneses, el principal grupo político prodemocrático de Sudán, reaccionó también al golpe pidiendo, al igual que hizo el primer ministro antes de ser secuestrado, a que la gente saliese a las calles para hacer frente a la toma del poder por la fuerza del ala militar del Gobierno.

Los cortes que ha sufrido la línea telefónica e Internet en todo el país han hecho más complicado aún el seguimiento de todo lo que está ocurriendo en Sudán, que vive sus días más complicados desde la formación del Ejecutivo interino en agosto de 2019. El pasado jueves ya se vivieron momentos de tensión en la multitudinaria manifestación en Jartum a favor del proceso democrático que congregó a decenas de miles de sudaneses que, al contrario de lo que parece haberle sucedido a un sector minoritario de la población, no han olvidado el espíritu que llevó a acabar con 30 años de dictadura. Esas concentraciones estaban también provocadas por la preocupante crisis económica que atraviesa el país que cuenta con un 400% de inflación.

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ARCHIVO/SUDÁN FILES  -  En esta foto tomada el 19 de agosto de 2019 el ex mandatario Al-Bashir se enfrenta a un juicio por corrupción en Khartoum

El intento de golpe de Estado de hace un mes puso sobre aviso a los civiles al frente del Gobierno. Incluso, el primer ministro Hamdok afirmó que era necesario “reformar los órganos militares y de seguridad”. En ese momento, se apuntaba a un sector de fieles al dictador Omar al-Bashir de organizar la revolución que fue frustrada cuando intentaron tomar las oficinas de la radio nacional en Omdurmán, ciudad adyacente a la capital. También se creía que algunos de los que formaron parte del operativo para acabar con el Ejecutivo formaban parte de la Hermandad Musulmana, organización considerada terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, entre otros, y que se ha visto vinculada en múltiples ocasiones con el Gobierno de Turquía.

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AFP/ ASHRAF SHAZLY  -   Manifestaciones masivas contra el expresidente Omar al-Bashir

Sudán afronta un momento de máxima complejidad en lo que debería ser una etapa de preparación hacia la democracia. Las elecciones, previstas en un principio para agosto de 2023, parecen ahora mismo un imposible, mientras el resto de los países esperan la evolución de los acontecimientos. La Unión Europea y Naciones Unidas han mostrado su preocupación acerca del golpe y han pedido la liberación inmediata de los pertenecientes al ala civil del Gobierno. Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ha pedido a “todas las partes interesadas y socios regionales que vuelvan a encaminar el proceso de transición”.

Estados Unidos advirtió hace semanas de que las sanciones impuestas a Sudán durante la dictadura de al-Bashir y retiradas con el golpe que dio pie al Gobierno interino volverían en el caso de que el poder fuese controlado exclusivamente por el ala militar. De momento, Washington ya ha anunciado que, en el caso de no regresar al proceso de transición hacia la democracia, cortarán todas las ayudas proporcionadas actualmente a Sudán. La situación del país sudanés puede terminar de colapsar en el caso de perder uno de los factores que mantenían a flote su depauperada economía. Por eso, las próximas horas marcarán en gran medida el futuro más próximo de un Estado que ve frustrados sus intentos democráticos.