Grecia refuerza su alianza con la Cámara de Representantes de Libia con la apertura de un consulado en Bengasi

Atenas considera que solo a través de la retirada de todas las fuerzas extranjeras del país “se podrá lograr la paz y la estabilidad” en la nación norteafricana
El primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis se reúne con el comandante de Libia, Jalifa Haftar, en el Parlamento de Atenas, Grecia, el 17 de enero

REUTERS/COSTAS BALTAS  -   Fotografía de archivo. El primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis se reúne con el comandante de Libia, Jalifa Haftar, en el Parlamento de Atenas, Grecia, el 17 de enero

La historia del conflicto de Libia cambió por completo el pasado mes de noviembre, después de que Turquía firmase con el Gobierno de Acuerdo Nacional un acuerdo marítimo. El control por los recursos ha convertido al conflicto que asola a la región en una guerra abierta por ver quien se hace con el poder del tan apreciado oro negro y de algunas de las rutas estratégicas que cruzan el Mediterráneo. Las autoridades del este del país lideradas por el mariscal Haftar cuentan con el apoyo de Jordania, Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Sudán, Rusia y Francia; mientras que el Gobierno de Trípoli, respaldado por los Hermanos Musulmanes y reconocido internacionalmente por Naciones Unidas o Italia, recibe ayuda militar de Turquía y Qatar. En este complejo escenario, el ministro de Asuntos Exteriores de Grecia, Nikos Dendias, ha mantenido una reunión con el presidente de la Cámara de Representantes de Libia, Aguila Saleh para pedir la “retirada de todas las fuerzas extranjeras del país para lograr la paz y la estabilidad”. 

Así, durante su encuentro Grecia ha destacado su participación en la operación Irini y ha afirmado que “está dispuesta a ayudar aún más”. El principal objetivo de esta iniciativa es aplicar el embargo de armas impuesto por las Naciones Unidas a Libia a través de medios aéreos, satélites y recursos marítimos. La guerra dialéctica entre Atenas y Ankara también se ha puesto de manifiesto en esta reunión en la cual el ministro griego ha acusado a Turquía de “tener responsabilidades históricas por lo que está sucediendo en la nación norteafricana”. “El envío de mercenarios sirios a Libia y la violación del embargo de armas son dos elementos que forman parte de la postura turca”, han explicado a través de un comunicado oficial. 

No obstante, las relaciones greco-libias han protagonizado gran parte de esta reunión. “Llegamos a un acuerdo sobre la posibilidad de que un consulado griego opere en Bengasi, lo que facilitaría las transacciones comerciales. Libia quiere sustituir los productos turcos por otros productos procedentes de Europa y especialmente de Grecia”, han anunciado. 

El ministro de Asuntos Exteriores de Grecia, Nikos Dendias
PHOTO/AFP - El ministro de Asuntos Exteriores de Grecia, Nikos Dendias

Por otro lado, ambos líderes han manifestado su intención de delimitar las zonas marítimas entre ambas naciones, “No en el ámbito de la ilegalidad como es el caso del llamado memorando Sarraj-Turquía, sino en el marco del derecho internacional”, han señalado.  Para concluir el ministro griego transmitió al presidente de la Cámara de Representantes de Libia la decisión adoptada por el presidente del parlamento heleno de “reactivar el Comité de Amistad entre Grecia y Libia”. Asimismo, Dendias ha hecho hincapié en la necesidad de resolver la crisis libia a través del proceso de Berlín.

El secretario general de la ONU ha mantenido una conversación telefónica esta semana con el mariscal Haftar para debatir sobre los últimos acontecimientos en Libia. El máximo representantes de la ONU ha reafirmado el pleno compromiso de Naciones Unidas con el diálogo para alcanzar la paz en el marco de la Comisión Militar Conjunta Libia 5+5.

El aumento de tensiones entre Turquía y algunos miembros de la Unión Europea – como Grecia o Francia – ha llegado hasta el Parlamento Europeo. Los principales líderes del Viejo Continente examinarán el distanciamiento entre Ankara y la OTAN, así como las intervenciones de Ankara en el conflicto de Libia.  En el marco del acuerdo firmado en noviembre entre el GNA y la nación euroasiática, el país presidido por Erdogan ha intensificado su presencia en Libia, con el envío de cientos de mercenarios y decenas de cargamentos de material militar y con el fin de aumentar su presencia en el Mediterráneo Oriental y tener acceso directo a los yacimientos petrolíferos del país. Este acuerdo ha envenenado aún más las aguas del Mediterráneo y ha abierto una nueva herida en las relaciones diplomáticas de este estado con países como Grecia, Chipre o Egipto, quienes en los últimos meses han denunciado en reiteradas ocasiones “las actividades ilegales” de Turquía en la zona.