Informantes en Irak y Siria ayudaron a Estados Unidos a acabar con Soleimani

Un nuevo ataque contra las milicias iraquíes pro-iraníes ha sacudido Irak este viernes
El coche que se afirma que pertenece a Qassem Soleimani y Abu Mahdi al Muhandis, en el Aeropuerto Internacional de Bagdad, Irak, el 3 de enero de 2020

PHOTO/AHMAD AL MUKHTAR via REUTERS  -   El coche que se afirma que pertenece a Qassem Soleimani y Abu Mahdi al Muhandis, en el Aeropuerto Internacional de Bagdad, Irak, el 3 de enero de 2020

Una información publicada en exclusiva por la agencia Reuters ha revelado este viernes que existen “fuertes indicios de que una red de espías dentro del aeropuerto de Bagdad estaba involucrada en filtrar detalles de seguridad delicados” a Estados Unidos sobre la llegada del general iraní Qassem Soleimani a Irak. 

Según la investigación, en la que se cita a funcionarios de seguridad iraquíes, el alto rango militar de la República Islámica viajó de Damasco a Bagdad en un Airbus A320 de Cham Wings, una aerolínea privada siria con una flota de tan solo cuatro aviones. 

Esto es relevante porque los sospechosos de haber filtrado datos a la inteligencia estadounidense son dos empleados de seguridad del aeropuerto de Bagdad y dos empleados de la compañía siria, uno de ellos con base en el aeropuerto de Damasco y otro con un puesto entre el personal de cabina. Reuters explica, en este sentido, que es altamente probable que estos cuatro -ahora investigados- formaran parte de un grupo más amplio de personas que mantenían contactos con el Ejército de EEUU. 

Un avión de Cham Wings, una aerolínea privada siria, es fotografiado despegando del aeropuerto de Arbil, el 28 de septiembre de 2017
AFP/SAFIN HAMED - Un avión de Cham Wings, una aerolínea privada siria, es fotografiado despegando del aeropuerto de Arbil, el 28 de septiembre de 2017

“Los hallazgos iniciales del equipo de investigación de Bagdad sugieren que el primer aviso sobre Soleimani vino del aeropuerto de Damasco”, mientras que la célula de Bagdad tenía la labor de “confirmar la llegada del objetivo y los detalles de su convoy”, aseguran las fuentes consultadas por Reuters. 

La Agencia de Seguridad Nacional de Irak se hizo cargo del análisis del ataque tan solo unos minutos después de que se produjese, a las 12:55 A.M. del 3 de enero. Soleimani y los cuatro soldados de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC, por sus siglas en inglés) perecieron al instante, así como Abu Mahdi al-Muhandis, vicepresidente de las milicias iraquíes pro-iraníes Hashd al-Shaabi, también denominadas Fuerzas de Movilización Popular (PMF, por sus siglas en inglés). 

Cerraron el aeropuerto de la capital iraquí y llevaron a cabo decenas de interrogatorios a todo el personal del turno de noche que se encontraba trabajando en el momento de la ofensiva. Al frente de la investigación, se colocó a Falah al-Fayadh, jefe de las PMF y asesor de Seguridad Nacional desde 2018, cargo que ya había ocupado con anterioridad y del que fue despedido por “mal comportamiento político” por el entonces primer ministro Haider al-Abadi. 

Falah al-Fayadh, asesor de Seguridad Nacional iraquí y jefe de las PMF
AFP/HAIDAR MOHAMMED ALI - Falah al-Fayadh, asesor de Seguridad Nacional iraquí y jefe de las PMF

Cabe destacar, en este punto, que Al-Fayadh tiene mucho en juego con la investigación. Sus milicias han sido fuertemente golpeadas en los últimos tiempos. Ahora han sufrido la pérdida de Al-Muhandis, por la que han anunciado que se cobrarán venganza, pero desde hace dos meses, también están padeciendo el azote de otras facciones y países enemistados con Irán. Por un lado, el del terrorismo yihadista de Daesh, grupo contra el que combatieron desde su fundación en 2014. El 2 de diciembre, la organización liderada por Abu Ibrahim al-Hashimi al-Qurayshi perpetró un atentado en la ciudad de Diyala, al este de Irak, dejando un saldo de dos personas muertas y cinco heridas, todas ellas miembros de las PMF.

Por otro lado, el de Israel. Este viernes, un nuevo ataque ha sacudido su red. Según ha informado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, “aviones no identificados atacaron vehículos y depósitos de armas de al-Bukamal, causando una gran explosión. Al menos ocho combatientes iraquíes de Hashd al-Shaabi fueron asesinados”. 

Aunque la autoría todavía no se ha confirmado, los medios locales apuntan al país encabezado por Benjamín Netanyahu como responsable de la ofensiva. “La zona cerca a Al Bukamal [ubicada en la franja fronteriza entre Irak y Siria] ha sido utilizada como blanco varias veces en los últimos meses. La mayoría de los ataques se han atribuido a Israel, que no comenta estas informaciones”, indica el analista Arutz Sheva. 

Miembros de la fuerza paramilitar Hashd al-Shaabi corean consignas anti-estadounidenses durante una protesta por los asesinatos de Qassem Soleimani y Abu Mahdi Al-Muhandis, el 6 de enero de 2020 en Karrada, en el centro de Bagdad
AFP/AHMAD AL-RUBAYE - Miembros de la fuerza paramilitar Hashd al-Shaabi corean consignas anti-estadounidenses durante una protesta por los asesinatos de Qassem Soleimani y Abu Mahdi Al-Muhandis, el 6 de enero de 2020 en Karrada, en el centro de Bagdad

En este sentido, una información publicada en exclusiva por Middle East Eye este jueves ya revelaba que Hashd al-Shaabi están “perdidas, distraídas y son incapaces de atacar efectivamente a las fuerzas del gigante norteamericano en Irak, tras la pérdida de dos líderes clave la semana pasada [en referencia también a Soleimani]”.

El informe estaba basado en las declaraciones de ciertos líderes chiíes, quienes han asegurado que “lo que sucedió fue una sorpresa y una pesadilla. Perder a los dos hombres al mismo tiempo fue una sorpresa para todos nosotros”.
Otra fuente consultada por la publicación explicaba que “las facciones se centraron en dos ejes: Al-Muhandis y Soleimani, quienes daban confianza y establecían metas y objetivos para ellas. El problema ahora es que la relación con ambos hombres era personal y directa […] En ausencia de ambos, las PMF perdieron el equilibrio y la brújula que determinó su destino”.

Miembros de las milicias apoyadas por Irán en Irak, conocidas como Fuerzas de Movilización Popular, agitan banderas iraquíes
AP/ANMAR KHALIL - Miembros de las milicias apoyadas por Irán en Irak, conocidas como Fuerzas de Movilización Popular, agitan banderas iraquíes
El rol de la Unión Europea

El primer ministro de Irak, Adil Abdul-Mahdi, y el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, han mantenido una conversación telefónica este viernes en la que han analizado la crisis actual, así como “las vías de cooperación para alcanzar la calma y evitar la escalada”, según ha señalado la Oficina de la Presidencia iraquí en un comunicado. 

La llamada ha tenido lugar tan solo unas horas de la reunión de los titulares de Exteriores comunitarios, al término de la cual está previsto que emitan un comunicado conjunto en apoyo de la soberanía iraquí, una reclamación que el presidente del país de Oriente Medio, Barham Saleh ya les transmitió este jueves a los embajadores de Alemania, Francia y Reino Unido en un encuentro.

Estados Unidos sigue presionando a Irán

A pesar de la mano tendida a la cooperación que el presidente estadounidense Donald Trump ofreció a Irán hace dos días, sus acciones parecen no orientarse hacia la distensión. Durante su discurso de este miércoles, el mandatario anunció “sanciones punitivas adicionales” en represalia por la ofensiva iraní lanzada contra las bases iraquíes de Al Asad y Erbil. Este jueves, sin ofrecer más detalles, ha asegurado que ya se han implementado. “Ya está hecho, lo hemos aumentado. Fueron muy graves, pero ahora ha aumentado sustancialmente”, ha declarado.