Irán amenaza con complejos subterráneos de misiles a lo largo de sus costas

El régimen de los ayatolás continúa con su estrategia beligerante y de desestabilización en Oriente Medio
El comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán Ali Reza Tangsiri

PHOTO/ARCHIVO  -   El comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán Ali Reza Tangsiri

La República Islámica de Irán sigue instalada en la amenaza constante y en la tarea de desestabilizar la región de Oriente Medio. En esta línea, ha anunciado la disposición de estructuras subterráneas equipadas con misiles a lo largo de las costas propias de cara a lanzar una clara advertencia a sus rivales sobre el poderío armamentístico del país. 

Alí Reza Tangsiri, jefe de la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán (cuerpo de élite del Ejército persa), fue el encargado de emitir un serio aviso a sus contrincantes en el plano internacional tras las declaraciones efectuadas al medio Sobh-e Sadegh y a la agencia de noticias Tasnim. En palabras del encargado de la Marina persa, la nación iraní cuenta con una extensa red de complejos de misiles a lo largo de toda la costa. Según el propio comandante, estas infraestructuras están situadas por todas partes en el golfo Pérsico y en el de Omán y suponen un toque de atención para los enemigos políticos de la nación. 

Alí Reza Tangsiri, comandante de la Armada desde agosto de 2018 cuando reemplazó a Ali Fadavi, resaltó que estas edificaciones militares pueden ser una auténtica “pesadilla” para sus rivales (léase, sobre todo, Estados Unidos o Arabia Saudí, por ejemplo). "El enemigo sabe que el Ejército y la Guardia Revolucionaria tienen ciudades de misiles subterráneas a lo largo del golfo Pérsico y las costas de Makrán (la costa iraní en el mar de Omán), pero esta información no es exacta", aclaró el mando castrense. En ese contexto, el propio comandante declaró que “todas las costas están armadas" con ciudades militares subterráneas que "están dispersas" por toda la costa sur del país. "Estamos presentes por todas partes en el golfo Pérsico y el golfo de Omán y en lugares que ni siquiera pueden imaginar. Somos su pesadilla", aseveró. Además, indicó que la Armada controla el paso de todos los buques que entran en el estrecho de Ormuz. "Tenemos misiles de largo alcance y nuestros enemigos deben esperar para oír más noticias sobre los misiles de largo alcance y buques que ni siquiera pueden imaginar", resaltó.

 Pie de foto: Una imagen tomada de las imágenes obtenidas de la agencia de noticias estatal Iran Press el 9 de febrero de 2020 muestra el lanzamiento del nuevo misil Raad-500
AFP/HO/IRAN PRESS - Una imagen tomada de las imágenes obtenidas de la agencia de noticias estatal Iran Press el 9 de febrero de 2020 muestra el lanzamiento del nuevo misil Raad-500

La amenaza llegó hasta tal punto que Alí Reza Tangsiri llegó a decir que en caso de que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos cometan un error en Oriente Medio, serán perseguidas hasta el golfo de México incluso.

La escalada de tensión regional crece con la postura de confrontación de Irán, un país sobre el que están puestas las miradas y al que se señala por poner en riesgo la seguridad regional y mundial con su actitud. El enconamiento de posiciones con el régimen de los ayatolás se recrudeció principalmente tras la salida de EEUU del pacto nuclear suscrito en 2015 con el país persa y con otras potencias como Francia, Rusia, Reino Unido, China, y Alemania (JCPOA, por sus siglas en inglés) por el que se limitaba el desarrollo nuclear iraní, sobre todo, en materia armamentística. El Ejecutivo estadounidense de Donald Trump se salió del acuerdo en 2018 tras denunciar incumplimientos por parte de Irán y le impuso sanciones políticas y económicas por ello; entre las que destacaban sobremanera las relacionadas con el petróleo, principal fuente de financiación del Estado iraní. 

La nación persa no se amedrentó y, por boca de su presidente Hasán Rohaní, amenazó con incumplir en gran parte sus compromisos relativos a su programa atómico (destacando los relativos al enriquecimiento de uranio y el tratamiento de agua pesada) y con bloquear el estrecho de Ormuz (principal zona de paso del comercio petrolero mundial).

El presidente de Irán, Hasán Rohaní
AFP/LUDOVIC MARIN - El presidente de Irán, Hasán Rohaní

En el marco de este ambiente enrarecido, se sucedieron incidentes relacionados con buques cargueros en aguas del Golfo y ataques a infraestructuras petrolíferas y aeroportuarias en Arabia Saudí (gran rival regional de Irán y principal representante de la rama suní del islam contrapuesta a la chií patrocinada por la nación iraní); agresiones de las que se responsabilizó al régimen de los ayatolás y a agentes al servicio de este; como es el caso de los hutíes, milicias chiíes que luchan en la guerra de Yemen para socavar el Gobierno internacionalmente reconocido de Abd Rabbuh Mansur al-Hadi y que se enfrentan a una coalición árabe liderada por el reino saudí. 

Esta combinación de imágenes de folletos creados y puestos a disposición por la oficina de las Fuerzas Armadas iraníes muestra un misil golpeando un barco objetivo durante un ejercicio militar iraní en el golfo de Omán
AFP/HO/Oficina del Ejército iraní - Esta combinación de imágenes de folletos creados y puestos a disposición por la oficina de las Fuerzas Armadas iraníes muestra un misil golpeando un barco objetivo durante un ejercicio militar iraní en el golfo de Omán

El embargo supuso un gran golpe para las arcas iraníes, muy afectadas también actualmente por el frenazo económico establecido a raíz de la actual crisis sanitaria de la COVID-19. Situación excepcional que llevó incluso a la Unión Europea a actuar dando asistencia al país iraní a través del mecanismo INSTEX, el cual sirvió para proveer de material sanitario evadiendo las sanciones norteamericanas gracias a la realización de transacciones sin utilizar dólares. 

El varapalo financiero llevó a Irán a aproximarse a otros socios para obtener cierto respiro económico, y eso produjo el acercamiento a Qatar y Turquía, dos países que también están en tela de juicio. La monarquía del Golfo también sufre un embargo desde 2017 decretado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahréin, que le acusan de apoyar el terrorismo transfronterizo; mientras, la nación euroasiática presidida por Recep Tayyip Erdogan se metió de llenó en las guerras civiles de Libia y Siria para obtener beneficios geoestratégicos y económicos (prospecciones de gas y petróleo) en el Mediterráneo.

Buque de la Marina iraní en el norte del océano Índico y cerca de la entrada del Golfo, Irán, el 17 de junio de 2020
PHOTO/WANA vía REUTERS - Buque de la Marina iraní en el norte del océano Índico y cerca de la entrada del Golfo, Irán, el 17 de junio de 2020

Irán también es señalado por una intromisión permanente en los asuntos internos de otros países. Mucho se ha informado ya sobre la injerencia en la actividad estatal de naciones vecinas a través de la acción de grupos chiíes afines que cooperan con el Estado persa. En esta estrategia es vital la participación de las Fuerzas Quds (división internacional de la Guardia Revolucionaria) que opera junto con estas fuerzas chiíes en favor de los intereses iraníes. 

Estos grupos chiíes son conocidos y están emplazados en países clave. Como es el caso de Líbano, con las milicias de Hizbulá; Yemen, con los rebeldes hutíes; Siria, con las guerrillas afganas de Liwa Fatemiyoun; Irak, con las Fuerzas de Movilización Popular; o Palestina, con las milicias de Hamás.