Irán desafía el acuerdo nuclear y Europa da un paso al frente

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Henar Hernández/Raúl Redondo

Pie de foto: El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohammad Javad Zarif, quien ha reconocido este lunes 1 de julio de 2019 que Irán había roto el límite establecido para sus reservas de uranio de bajo enriquecimiento para el acuerdo nuclear de 2015. AP PHOTO/EBRAHIM NOROOZI

El ministro de Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, ha comunicado que se ha superado el límite de la reserva de 300 kilos de su hexafluoruro de uranio enriquecido pactado en el acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA, por sus siglas en inglés). Esta acción, que de acuerdo con Zarif es coherente con las previsiones iraníes sobre el enriquecimiento de uranio, podría suponer en la práctica que el JCPOA se encuentra en peligro, según los analistas más comedidos, llegando hasta lo que se ha considerado como un punto y final a los cuatro años y medio de pacto por otro grupo de expertos.

El portavoz de la Agencia de Energía Atómica de Irán (AEIA, por sus siglas en inglés), Behruz Kamalvandí, ya había advertido el pasado 17 de junio de que en aquel momento empezaba “la cuenta atrás para que las reservas superen los 300 kilogramos de uranio enriquecido”, algo que se materializaría a finales de junio, si bien ha sucedido finalmente este 1 de julio.

Cabe recordar que el JCPOA establece que Irán debe exportar sus excedentes de uranio cuando estos sobrepasan los 300 kilos, con el fin de que no pueda desarrollar la bomba atómica. Con el mismo objetivo, el JCPOA también estipula que Irán se tiene que acoger a un límite en el almacenamiento de agua pesada, situado en las 130 toneladas. Kamalvandí aseguró, en este sentido, que, en los próximos dos meses y medio, este umbral se superaría y los consiguientes excedentes no serían exportados, porque se usarían “a nivel interno”.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés) ya ha confirmado que Irán ha excedido su capacidad productora de uranio enriquecido en dos kilos, hasta alcanzar los 302, superando los 300 pactados en el JCPOA. Por ello, la IAEA ha informado de esta situación al resto de países miembros del organismo, los cuales se espera que se pronuncien en las próximas horas.

Pie de foto: Proceso de enriquecimiento de uranio. 

Con la medida adoptada por Irán, el país deja de cumplir con uno de sus compromisos en el JCPOA, una decisión que posiblemente tiene que ver con una supuesta medida de presión por parte del régimen de los ayatolás para lograr el apoyo internacional ante las sanciones políticas y económicas impuestas por Estados Unidos después de que la nación norteamericana, presidida por Donald Trump, abandonase el pacto nuclear del JCPOA que se había rubricado con Irán y otras potencias internacionales; un acuerdo que fue promovido en su día por el expresidente norteamericano Barack Obama y el cual había sido siempre muy criticado por el propio Trump. 

Sanciones que han ido ahogando económicamente al país persa, sobre todo las relacionadas con el petróleo, principal fuente de riqueza iraní. EEUU llegó a retirar las exenciones a la compra del crudo de Irán de las que gozaban diversos países como China, Turquía, India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Italia y Grecia, lo cual no amilanó al Gobierno iraní, que anunció que iba a seguir comerciando con su preciado ‘oro negro’.

El presidente de Irán, Hasan Rohaní, ya había anunciado en el pasado las medidas de presión contra la comunidad internacional para intentar recabar apoyos de cara a su enfrentamiento con EEUU, intentando así que cesaran las sanciones impuestas. Hace casi dos meses, llegó el anuncio de la suspensión durante 60 días de los términos del referido acuerdo nuclear; mediante la cual, Rohaní advertía de que su país no iba a vender los excedentes de uranio enriquecido ni de agua pesada hasta que precisamente se retirasen las sanciones que pesan sobre su nación. 

Europa responde

Ante esta situación, Europa parece dar un paso al frente y toma protagonismo el nuevo mecanismo financiero propuesto, que podría ser suficiente como para significar la permanencia de Irán dentro del marco del acuerdo nuclear. Los tres países europeos firmantes del JCPOA, que son Alemania, Francia y Reino Unido, confirmaron que el INSTEX (Instrument in Support of Trade Exchanges) está por fin operativo. 

Este mecanismo, anunciado en enero pasado, está diseñado para posibilitar a las empresas europeas e iraníes comerciar sin flujos financieros directos, sobrepasando así la divisa del dólar y el sistema financiero de EEUU. En este caso, un sistema de contabilidad virtual compensa los saldos en un sistema de permuta para que los pagos se intercambien entre compañías de la Unión Europea que importan y exportan con Irán, sucediendo lo mismo en el lado persa, con el sistema STFI (Special Trade and Finance Institute). 

De esta manera, la postura europea da cierto aire a Irán y puede suponer un fuerte revés para la estrategia norteamericana en el plano de la diplomacia internacional. El Estado persa ve, así, cómo puede ir liberándose de la asfixia económica a la que estaba sometido. Un ahogamiento que había dañado seriamente su economía. Según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2019 se espera que la economía de Irán se contraiga un 6% y llegue a una inflación del 37,2%.