Irán está construyendo una instalación nuclear subterránea en Natanz

Las instalaciones de Natanz, que explotaron el pasado mes de julio, incluyen una ampliación subterránea
Iran nuclear

PHOTO/WANA  -   Fotografía de archivo. Vista del reactor nuclear de agua en Arak, Irán, el 23 de diciembre de 2019

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha confirmado que Irán inició la construcción de una planta subterránea de montaje de centrífugas en Natanz después de sufrir un incendio y varias explosiones el pasado mes de julio. El ataque fue considerado por Teherán como un sabotaje internacional. 

Durante las actividades de reconocimiento por parte de la OIEA, a través de imágenes por satélite han localizado unas obras de instalaciones subterráneas para centrifugadoras avanzadas. 

Desde agosto, Irán ha estado reconstruyendo las instalaciones y remodelando una carretera al sur de Natanz. Los analistas del Centro James Martin Center para Estudios de No Proliferación creen que se está aprovechando el espacio de un antiguo campo de tiro dentro de la planta de enriquecimiento, así lo han mostrado las imágenes de la empresa Planet Labs. La imagen satelital muestra un lugar despejado en el que parece haber equipos de construcción realizando excavaciones.

 “Esa carretera va también a las montañas, por lo que podría ser que estuviesen excavando algún tipo de estructura conectada por un túnel”, dijo Jeffrey Lewis, experto del instituto que estudia el programa nuclear iraní. El analista también ha querido recalcar la posibilidad de que “quizás vayan a enterrar los residuos allí”.

Ali Akbar Salehi, director de la OIEA en Irán, dijo el mes pasado en la televisión estatal que la destruida instalación estaba siendo sustituida por una nueva “en el corazón de las montañas alrededor de Natanz”. Por ahora no está clara la profundidad esta nueva instalación y, aunque la explosión de mediados de verano ha retrasado el montaje de nuevas centrifugadoras, Lewis advirtió que el programa de la ONU continuará acumulando más material e información independientemente de que expire el Acuerdo Nuclear.

Rafael Grossi, director general (OIEA), dijo por su parte el martes que los inspectores estaban al tanto de la construcción. Irán ya había informado a los inspectores del organismo, que siguen teniendo acceso a sus instalaciones a pesar del fracaso del pacto nuclear.

“Esto supone que han empezado, pero no está terminado. Es un proceso largo”, apuntó Grossi. Además, añadió que Irán también está acumulando grandes cantidades de uranio de bajo enriquecimiento, pero aparentemente no lo posee en cantidad suficiente para fabricar un arma nuclear.

Irán uranio
PHOTO / REUTERS  -   Técnicos de la Organización de Energía Atómica de Irán en una sala de control en la Instalación de Conversión de Uranio en Isfahan, Irán
Las instalaciones de Natanz y el fin del pacto nuclear

La principal instalación iraní de enriquecimiento de uranio se encuentra en Natanz. En largos espacios subterráneos, las centrífugas giran rápidamente para enriquecer el uranio con hexafluoruro.

Natanz se convirtió en un foco de los temores occidentales sobre el programa nuclear iraní en 2002, cuando las fotos satelitales mostraron que se construía una instalación subterránea a unos 200 kilómetros al sur de Teherán. 

En 2003, la OIEA visitó Natanz donde Irán alojaría las centrífugas para su programa nuclear, bajo 7,6 metros de hormigón. De esa manera se protege el sitio de ataques aéreos. Además el sitio está rodeado de artillería antiaérea.

Anteriormente se había atacado a Natanz con el virus informático Stuxnet, que se cree fue creado por Estados Unidos e Israel. Irán aún no ha dicho a quién considera el sospechoso del sabotaje de julio.

Según el pacto nuclear de 2015, Estados Unidos, China, Francia, Inglaterra, Rusia y Alemania acordaron limitar la producción de uranio iraní a cambio de un levantamiento de todas las sanciones de Naciones Unidas, nacionales y de otros organismos multilaterales. Tras esta decisión Irán se comprometió a realizar un uso "exclusivamente pacífico" de la energía nuclear.

Pacto nuclear 2015
AFP - Sesión de negociación con el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán Javad Zarif sobre el programa nuclear de Irán en Lausana el 20 de marzo de 2015

Donald Trump en 2018 se retiró unilateralmente del acuerdo y, acto seguido, intensificó las sanciones económicas contra Irán. Debido a ello, la república islámica abandonó gradual y públicamente esos límites acordados en el pacto. Esto provocó una escalada de tensión que llevó a los dos países al borde de una guerra a principios de 2020.  

Irán ahora enriquece uranio con hasta un 4,5% de pureza y, según el último informe de la OIEA, tiene una reserva de 2.105 kilogramos (2,32 toneladas). Los expertos estiman que 1.050 kilogramos (1,15 toneladas) de uranio poco enriquecido es material suficiente para volver a enriquecerse hasta niveles de grado de armas de 90% de pureza para un arma nuclear.

Se estima que el llamado “tiempo de ruptura”, el tiempo necesario para construir un arma nuclear, ha disminuido de un año a tres meses. Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos, aunque los países occidentales temen que Teherán pueda usarlo para buscar armas atómicas.