Irán reconoce un daño significativo en el complejo nuclear de Natanz

La infraestructura de enriquecimiento de uranio sufrió un sospechoso incendio la semana pasada
Foto proporcionada por la Organización de Energía Atómica de Irán muestra un almacén después de haber sido dañado en las instalaciones de Natanz

AFP PHOTO/HO/ATOMIC ENERGY ORGANIZATION OF IRAN  -   Foto proporcionada por la Organización de Energía Atómica de Irán muestra un almacén después de haber sido dañado en las instalaciones de Natanz

La República Islámica de Irán ha admitido un grave contratiempo en la instalación de Natanz, en la provincia central de Isfahán, uno de sus principales sitios nucleares, después de que un oscuro incidente provocara un incendio y un daño considerable en la edificación.

La planta de enriquecimiento de uranio es de gran importancia para Irán y ha supuesto un duro golpe porque este infortunio podría suponer un retraso en la evolución de centrifugadoras avanzadas, como reconoció la Organización de Energía Atómica de la nación persa. Aunque se confía en superar este contratiempo con nuevos desarrollos. “El incidente podría retrasar el desarrollo y producción de centrifugadoras avanzadas a medio plazo. Irán reemplazará el edificio dañado con uno más grande y equipo más avanzado", explicó Behrouz Kamalvandi, portavoz de la entidad rectora del programa nuclear iraní, en palabras recogidas por la agencia estatal de noticias persa. "El incidente ha causado un daño significativo, pero no hubo víctimas", añadió el representante de la institución. 

El máximo organismo de seguridad nuclear de Irán dijo el viernes que la causa del incidente en Natanz ya se había determinado y que sería anunciada más adelante. Algunos funcionarios iraníes señalaron que el incendio del jueves pudo haberse ocasionado por un sabotaje cibernético y diversas autoridades advirtieron que Teherán tomaría represalias contra cualquier responsable de estos ataques. 

Sobre el asunto, la agencia Reuters logró hablar con tres funcionarios iraníes que no quisieron revelar su identidad y que dijeron el viernes que creían que el fuego surgió como resultado de un ciberataque, pero no ofrecieron pruebas claras sobre ello. 

La planta de enriquecimiento de uranio combustible de Natanz, el principal complejo de procesamiento de uranio de Irán, es una de las numerosas instalaciones del país persa que está bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), encuadrado en la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Una imagen satelital de Planet Labs Inc., que ha sido anotada por expertos del Centro James Martin para Estudios de No-proliferación en el Instituto Middlebury de Estudios Internacionales, muestra un edificio dañado después de un incendio y una explosión en el sitio nuclear iraní de Natanz
PHOTO/Centro James Martin para Estudios de No-proliferación en el Instituto Middlebury de Estudios Internacionales vía AP - Una imagen satelital de Planet Labs Inc., que ha sido anotada por expertos del Centro James Martin para Estudios de No-proliferación en el Instituto Middlebury de Estudios Internacionales, muestra un edificio dañado después de un incendio y una explosión en el sitio nuclear iraní de Natanz

El programa atómico de la República Islámica de Irán lleva mucho tiempo estando bajo la atenta mirada de la comunidad internacional. Sobre todo, a raíz del contencioso que hubo con el pacto nuclear suscrito en 2015 entre la nación persa y Estados Unidos, Francia, Rusia, China, Reino Unido y Alemania (JCPOA, por sus siglas en inglés) por el que se limitaba el programa atómico iraní, principalmente en lo referente a la materia armamentística. 

El Gobierno estadounidense de Donald Trump se salió en 2018 del acuerdo tras denunciar irregularidades cometidas por Irán e impuso al país de Oriente Medio una serie de sanciones diplomáticas y económicas, entre las que destacaban las relativas al petróleo, principal fuente de financiación del Estado iraní. 

El presidente Hasán Rohaní respondió con firmeza amenazando con no respetar los principales puntos del JCPOA, principalmente en lo referente al enriquecimiento de uranio y al tratamiento de agua pesada, y también con bloquear el estrecho de Ormuz, principal zona de paso del comercio petrolero mundial. 

Esta foto, publicada el 5 de noviembre de 2019 por la Organización de Energía Atómica de Irán, muestra máquinas centrífugas en la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz en el centro de Irán
PHOTO/Organización de Energía Atómica de Irán vía AP - Esta foto, publicada el 5 de noviembre de 2019 por la Organización de Energía Atómica de Irán, muestra máquinas centrífugas en la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz en el centro de Irán

En este escenario se sucedieron incidentes relacionados con buques cargueros en aguas del Golfo y con ataques a infraestructuras petrolíferas y aeroportuarias en Arabia Saudí (gran enemigo de Irán en la región y estandarte de la rama suní del islam, contrapuesta a la chií defendida por el régimen de los ayatolás). Estas ofensivas fueron atribuidas por la comunidad internacional a la acción de Irán y de agentes pro-iraníes, como los rebeldes hutíes, milicias chiíes que actúan en la guerra de Yemen para derribar el Gobierno reconocido internacionalmente de Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, que, a su vez, es defendido por una coalición internacional abanderada por el reino saudí. 

Por lo tanto, Irán es visto en el plano internacional como un elemento desestabilizador que amenaza la seguridad regional y mundial. Más aún cuando se aproximó a Turquía y Qatar buscando nuevos socios comerciales tras el embargo que le afecta decretado por EEUU. En este sentido, sobre la monarquía del Golfo también pesan sanciones por el embargo instaurado en 2017 por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahréin, que le acusan de apoyar el terrorismo transfronterizo. Mientras, por su parte, la nación euroasiática se inmiscuye en las guerras civiles de Libia y Siria buscando un mayor posicionamiento en el Mediterráneo dentro de su nueva política expansionista que trata de mejorar la posición geoestratégica del país y sacar también réditos económicos a través de las prospecciones de gas y petróleo. 

El portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán, Behrouz Kamalvandi
AFP/ATTA KENARE - El portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán, Behrouz Kamalvandi

La situación financiera iraní se ha visto agravada también por el parón de la actividad económica obligado por la crisis sanitaria de la COVID-19. Ante lo cual reaccionó incluso la Unión Europea surtiendo de material médico a Irán a través del mecanismo INSTEX, implantado para sortear las sanciones norteamericanas mediante transacciones que evitan el uso de dólares. 

La instalación afectada de Natanz es vista como una amenaza por naciones como Estados Unidos e Israel. Esta cuestión hace pensar sobre la posibilidad de que la infraestructura haya sido atacada. 

Imágenes por satélite publicadas recientemente mostraron que el daño de lo que las autoridades iraníes atribuyeron a un incendio en la instalación nuclear de Natanz fue mucho más extenso de lo que se había revelado con anterioridad.

Iran International, medio de comunicación iraní con sede en Londres, mostró a través de imágenes satelitales al edificio dañado con graves desperfectos los cuales indican que hubo una gran explosión.

Las autoridades iraníes hablaron primero de un incendio en un "cobertizo industrial" en su instalación de enriquecimiento nuclear de Natanz, pero analistas estadounidenses y europeos dijeron que parecía ser un sitio donde centrifugadoras avanzadas, dispositivos que giran a una velocidad extrema para convertir el uranio en combustible nuclear.

No se trata de un hecho aislado, junto al incidente de Natanz se produjeron dos accidentes industriales reseñables el sábado, que junto con incendios y explosiones en otros sitios han alimentado la especulación de que el país está siendo blanco de una campaña de sabotaje organizada (unos sucesos que dejaron muertos incluso). 

En este sentido, se especula supuestamente con la intervención de Israel, país muy interesado en que Irán no desarrolle un programa militar nuclear por considerarse un posible blanco a atacar por parte iraní. Desde el Estado hebreo no se ha confirmado ninguna actuación, pero también se deja claro que Israel tiene una estrategia clara de no permitir que el país persa tenga armas nucleares. Benny Gantz, socio de Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, señaló que no todos los incidentes en Irán están relacionados con Israel y, al hilo de los últimos accidentes relacionados con determinadas infraestructuras vitales, indicó que "todos esos sistemas son complejos y tienen restricciones de seguridad muy altas” y que no estaba seguro de que los iraníes siempre sepan cómo mantenerlos. Mientras, Gabi Ashkenazi, ministro de Asuntos Exteriores hebreo, reseñó que era mejor no detallar las acciones de su país frente a Irán, como recogió el medio The Guardian, dejando la puerta abierta a todo tipo de interpretaciones.