Irán sufre otro ciberataque a tres días del fin del embargo armamentístico

Las autoridades iranís han comunicado haber sufrido otro ciberataque en las inmediaciones de la Administración gubernamental
Alí Jamenei

PHOTO/Official Khamenei website/Handout via REUTERS  -   El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, pronuncia un discurso durante en Teherán, Irán, el 8 de enero de 2020

Los ciberataques a las instalaciones nucleares y administrativas iraníes no cesan. El martes pasado el país ha denunciado ser objeto de un gran ataque cibernético en varias de sus instituciones gubernamentales. Desde el Gobierno iraní no han querido acusar a un partido o país específico, pero han mostrado su desagrado manifiesto tras la explosión nuclear del pasado julio a raíz de otro ataque cibernético.

El Centro Maher para la Coordinación y Ayuda en Incidentes Electrónicos, afiliado al Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de Irán, confirmó que el ataque a gran escala tuvo como objetivo dos instituciones gubernamentales.

Como consecuencia, el ataque provocó la interrupción de la comunicación con las redes y servicios de varias de agencias de administración del Gobierno.

"Irán ha logrado recientemente repeler y frustrar la mayoría de los ataques cibernéticos a los que ha sido sometido", explicaban fuentes gubernamentales a través de un comunicado. 

También enfatizaron en que "los Estados Unidos de América e Israel siempre han apoyado estos ataques con el pretexto de causar sabotajes en las instituciones iraníes".

Y más ahora cuando el embargo de armas está a punto de levantarse según el acuerdo nuclear del 2015.

Este miércoles el presidente de Irán, Hasán Rohaní, recalcó que su país ya podrá comprar y vender armas a partir de este domingo, fecha en la que expira el embargo. 

“El próximo domingo anunciaremos las buenas noticias de que los diez años de cruel embargo de armas terminan", ha señalado.

Los ataques se produjeron después de varias advertencias

El centro Maher manifestó que algunas dependencias gubernamentales, después de recibir advertencias, tomaron la iniciativa de cortar temporalmente algunos servicios y realizar pruebas técnicas como medida de precaución. 

Las autoridades señalaron que los funcionarios gubernamentales recibieron advertencias previas de que el ataque podría producirse.

Todavía no han revelado el origen del ataque ni el alcance del daño causado por el mismo. Las declaraciones se produjeron para confirmar la información que estaban publicando distintos medios de comunicación sobre la paralización de actividades en ministerios e instituciones.  

El ataque provocó la interrupción de las redes y sistemas de varios puertos y la interrupción del sistema bancario. 

En febrero pasado Irán sufrió un ciberataque que provocó el cierre temporal de la red de internet en todo el país. Este ataque se define como el “más grande de su historia”.  

En julio también, el país fue testigo de una explosión masiva en su instalación nuclear de Natanz, que se cree que fue causada por un ciberataque o un boicot interno.

La lista de ciberataques aumenta en las instalaciones nucleares

El sabotaje sufrido a principios de julio en las instalaciones en Natanz sigue siendo un misterio. Su autoría aún no ha sido atribuida a ningún país, aunque ya se han identificado a los responsables. 

“Por lo que sabemos, han identificado a los culpables y conocen sus incentivos y métodos”, ha asegurado Behrouz Kamalvandi, portavoz de la OEAI.

En su momento las autoridades afirmaron que tan sólo se habrían producido daños superficiales, ya que no había material nuclear en el lugar donde se produjo el estallido. 

Sin embargo, poco después algunos de sus funcionarios alertaron de un "sabotaje cibernético" que estaba causando “daños considerables”, así lo confirmó a finales de agosto Kamalvandi.

El lugar donde tuvo lugar la explosión se encuentra en el centro del país, a unos 200 kilómetros de Teherán y se trata de una de las plantas de enriquecimiento de uranio más importantes del Gobierno iraní. 

Estados Unidos e Israel han declarado en varias ocasiones que estas instalaciones suponen una amenaza para el cumplimiento del pacto nuclear.