Irak: división entre el rechazo a Estados Unidos y el rechazo a toda la presencia extranjera

La ‘marcha del millón de hombres’ ha mostrado el repudio del pueblo a la presencia de Estados Unidos, pero algunos manifestantes han rechazado la movilización por estar demasiado vinculada a Irán
La ‘marcha del millón de hombres’ (‘million-man-march’) en Bagdad, Irak, el 24 de enero de 2020

PHOTO/QASSEM ABDUL-ZAHRA via AP  -   La ‘marcha del millón de hombres’ (‘million-man-march’) en Bagdad, Irak, el 24 de enero de 2020

La ‘marcha del millón de hombres’ (‘million-man-march’) ha ilustrado un nuevo episodio de polarización en Irak, país que lleva sumido en el caos desde el pasado mes de octubre, cuando estallaron las protestas sociales fundamentalmente por dos motivos: la inoperancia del Gobierno y la acuciante injerencia extranjera sobre las políticas internas del país.

El clérigo chií Muqtada al-Sadr, líder de la coalición ‘Sairún’ (‘Marchemos, en español’) -que resultó ganadora de las últimas elecciones legislativas de mayo de 2018- llamó este viernes al pueblo a manifestarse en contra de la presencia de tropas estadounidenses, que, actualmente, se eleva hasta los 5.200 efectivos. “Las fuerzas de ocupación violan los cielos, la tierra y la soberanía de Irak todos los días”, declaró el influyente líder vinculado a Irán. 

Según el comandante de las fuerzas policiales iraquíes, Ja’afar Al-Batat, más de un millón de personas acudieron a la marcha, en declaraciones al medio Al Masdar News. Desde dicha publicación aseguran que “si bien no se ha publicado ningún número oficial, la marcha en sí es probablemente una de las más grandes en la historia de Irak”. 

Un funcionario de la Administración Pública del país, Asad al-Hashemi, aseveró en Al Jazeera que la protesta ha sido “un referéndum convocado por el pueblo iraquí, que considera que la presencia de fuerzas estadounidenses en el Estado es un peligro para ellos y para la región”. “Estados Unidos es la razón de la corrupción y todas nuestras desgracias”, apostilló. Otra joven que participó en la marcha explicó que el único objetivo es “liberar a nuestro país de estas cadenas de opresión”, porque “hemos sido reprimidos y heridos por los propios intereses de EEUU en la región”. 

La marcha ha tenido lugar tan solo un día después de que el presidente iraquí, Barham Saleh, se reuniera con su homólogo estadounidense, Donald Trump, con motivo de la celebración del Foro Económico Mundial de Davos. Durante dicho encuentro, el mandatario del país de Oriente Medio reivindicó su neutralidad y soberanía en el polvorín en el que se ha convertido la zona. “La escalada del conflicto regional está amenazando nuestra soberanía. Estamos verdaderamente en el ojo de la tormenta […] Y la soberanía de Irak es crucial para Oriente Medio”, advirtió al respecto. También estuvo sobre la mesa la demanda crucial de los iraquíes: la salida de EEUU del país, aunque no se consiguió avanzar sobre esta materia.

Cabe recordar, en este punto, que, a raíz del ataque estadounidense del pasado 3 de enero -el cual acabó con la vida del general iraní Qassem Soleimani y del vicepresidente de las milicias iraquíes pro-iraníes Abu Mahdi al-Muhandis-, el Parlamento iraquí aprobó el primer paso para aprobar la salida definitiva de las tropas extranjeras de su territorio, incluyendo las estadounidenses. La moción fue posteriormente remitida al primer ministro, actualmente en funciones, Adel Abdul Mahdi y, hasta el momento, la cuestión sigue atascada. 

Sin embargo, el consenso entre el pueblo iraquí sobre la presencia de EEUU en el territorio nacional no parece tan claro como parecía haber reflejado la ‘marcha del millón de hombres’. Algunos manifestantes de la Plaza Tahrir, emplazamiento que se ha convertido en el símbolo de las protestas sociales durante estos cuatro meses, ya han rechazado la iniciativa de Al-Sadr, porque consideran que “desvía la atención del problema real”, que es, básicamente, el deterioro del estado de bienestar, la corrupción generalizada del Gobierno y la mala gestión económica.

“La marcha de este viernes tenía un propósito político, por lo que no tenemos ninguna relación con ella […] Nuestras demandas son claras y nuestra posición es más fuerte que la de ellos”, ha asegurado una joven manifestante en Al Arabiya. “Para los manifestantes de Tahrir, la marcha estuvo demasiado vinculada al enemigo regional de EEUU, Irán, que durante algunos años ha aumentado su influencia en Irak”, exponen desde la publicación.

En esta línea, otro ciudadano iraquí ha aseverado que la solución no es solo que las fuerzas estadounidenses se vayan, si no que la clave es que todas las influencias extranjeras abandonen el país: Irán, Israel o Reino Unido, entre otras. “Queremos que todos los que tienen una mano en los asuntos de Irak se vayan […] Los rechazamos a todos, no se trata solo de que EEUU se vaya. Todos deberían irse”, ha concretado. 

Manifestantes en Irak contra toda la presencia extranjera
PHOTO/AFP - Manifestantes en Bagdad, Irak, pisotean las banderas de Estados Unidos, Israel y Reino Unido

Mientras tanto, la represión policial sigue aumentado con la utilización de munición real y gases lacrimógenos. Las protestas de este viernes han dejado un saldo de, al menos, seis manifestantes muertos y otros 54 heridos. En total, desde que la tensión social estallara en el pasado octubre, cerca de 600 personas han muerto y alrededor de 20.000 han resultado heridas.