Irak espera completar este año la compensación por la guerra de Kuwait

Aún deben 2.500 millones de dólares que pretenden terminar de pagar a lo largo de este año, o a principios del siguiente como máximo
Atalayar_El primer ministro designado de Irak, Mustafa al-Kadhimi

PHOTO/ Oficina de Medios del Parlamento Iraquí via REUTERS  -   El primer ministro designado de Irak, Mustafa al-Kadhimi

Mohamed Saleh, asesor financiero del primer ministro de Irak, Mustafa Al-Kazemi, ha anunciado que la compensación restante por la invasión iraquí de Kuwait es de 2.500 millones de dólares. La cifra inicial era de 52.500 millones y esperan poder terminar de pagar lo que deben para finales de este año 2021, poniéndose como límite máximo los primeros meses del año que viene.

Saleh dio a conocer el montante pendiente de pago en unas declaraciones al periódico gubernamental Al-Sabah, en las que también dijo que las deducciones se están pagando actualmente a través del Fondo de Compensación de Naciones Unidas. No obstante, el objetivo en el tiempo de pago está sujeto a ciertos factores, como el precio de los barriles de petróleo, como ha señalado el asesor financiero del primer ministro, esperan que “todas las compensaciones restantes terminen dentro de un año o un poco más, dependiendo de la evolución de los precios del petróleo y las ganancias de un barril de petróleo iraquí”. Además, señaló que “existen ideas y propuestas para establecer un fondo soberano iraquí, en el que se depositan montos equivalentes a las indemnizaciones de la guerra de Kuwait, después del pago de estas indemnizaciones en los próximos meses, y se gestiona a lo largo de las líneas de los fondos generacionales”.

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AFP/AFP - Invasión de Kuwait de Irak

La Comisión de Compensación de las Naciones Unidas fue creada en al año 1991, tras la expulsión de las tropas iraquíes gracias a la intervención de Estados Unidos – en ese momento presidido por George Bush padre – en la región de Kuwait. Fue este comité el que ordenó el pago de 52.500 millones de dólares que sería percibidos por personas, empresas, agencias gubernamentales y otras organizaciones kuwaitíes, que fueron víctimas de la invasión iraquí. El dinero que lleva pagando Irak desde entonces sale de un impuesto que grava las ventas de petróleo iraquí y sus productos. Cabe también destacar que estos pagos tuvieron que verse suspendidos entre 2014 y 2018 debido a la crisis de seguridad que sufría el país y el control que tenía la organización terrorista ISIS en gran parte del territorio.

La guerra de Kuwait por la que ahora Irak se ve obligado a compensar al país invadido comenzó en 1990. El estado por entonces liderado por Sadam Husein reclamaba a los kuwaitíes dos mil millones de dólares por haberle robado, presuntamente, petróleo a través del bombardeo en el campo petrolero de Rumalia, en la zona sur de Irak. Kuwait rechazó todas las acusaciones, desembocando en un aumento de las tensiones que derivaron en la invasión por parte de las tropas iraquíes.

La invasión de Irak obligó al emir de Kuwait, Ahmed al Sabah, a huir a Arabia Saudí. Mientras tanto, desde Bagdad se anunció la caída del “régimen dictador”, “cómplice” de un “complot estadounidense-sionista”, que, según los iraquíes, tenía como objetivo impedir la recuperación económica de su país.

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AFP/AFP- Fuerzas internacionales en la ciudad de Salman, sur de Irak, 27 de febrero de 1991

La subida del precio del petróleo fue una de las consecuencias más importantes de una invasión que no tardó en ser condenada firmemente por la comunidad internacional. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) llevó a cabo una reunión con carácter de urgencia en la que exigían la retirada inmediata de las tropas de Sadam Husein. Ante la negativa iraquí, se comenzaron a aplicar sanciones desde todos los países de la comunidad internacional, incluido la todavía Unión Soviética, que era el proveedor del 80% del armamento de Irak.

George Bush ordenó el envío de tropas para acabar con la invasión que desde Irak consideraban “total e irreversible”. Por su parte el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó a los estados miembros a utilizar “todos los medios necesarios”. En tan sólo diez días, desde que comenzaron los primeros ataques aéreos bajo el nombre de la operación “Tormenta del Desierto”, Kuwait fue liberado y desde Bagdad aceptaron todas las resoluciones planteadas por parte de Naciones Unidas.

Aparentemente el conflicto había quedado ahí, hasta que, en el año 2003, Kuwait sirviese como puente a Estados Unidos, en esta ocasión bajo la presidencia de George W. Bush hijo, para acabar con el régimen de Sadam Husein, con el que su padre ya había lidiado 12 años antes.