Irak se ve inmerso en una profunda crisis mientras Irán corta su suministro de energía

La tensión en el país iraquí ha llevado al ministro de Electricidad a dimitir
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AFP/ AHMAD AL-RUBAYE  -   Cables sueltos procedentes de un generador que suministra electricidad a los hogares en un barrio de Bagdad, para complementar la pobre red eléctrica pública

La crisis social y política en la que lleva tiempo sumido Irak se ha intensificado en los últimos días. El sur del país se ve golpeado por las altas temperaturas, las protestas generalizadas y los apagones constantes en toda la región. Irán, quien habitualmente aporta más de un tercio del gas y la electricidad de todo el país iraquí, ha reducido de forma drástica la cantidad de energía que proporcionan a Irak. Algunos medios locales apuntan a que esta reducción está ligada a los millones que Bagdad debe de facturas impagadas a Teherán, teniendo como consecuencia lo que está siendo un caos en el país iraquí.

El ministro de Electricidad de Irak, Majed Mahdi Hantoosh, presentó su renuncia esta semana debido a la situación que atraviesan y la complejidad de la crisis, que desde la capital de Irak ven complicada de superar. Miles de hospitales, hogares y negocios se están viendo afectados por cortes que se prolongan una media de 18 horas diarias, haciendo prácticamente imposible el buen funcionamiento de las infraestructuras de todo el país, según un funcionario del Ministerio de Electricidad de Irak en unas declaraciones al medio The Independent.

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PHOTO/AP - Manifestantes ondean banderas y sostienen un cartel del Teniente General Abdul-Wahab al-Saadi durante una protesta en la Plaza Tahrir, en el centro de Bagdad, Irak, el martes 1 de octubre de 2019

Ayad Khalaf, de Al-Karkh Distribution, ha hablado sobre las dificultades a las que se enfrenta el Ejecutivo iraquí: “El Gobierno iraquí está en una situación muy mala, debido a la corrupción y la planificación aleatoria y la continua dependencia de Irán para su producción de energía”. A lo que también añadió que “la dimisión del ministro” no es la solución. El descenso del suministro de energía ha dejado cuatro líneas eléctricas transfronterizas de Irán a Irak mostrando una producción nula, y las importaciones de gas también han caído a niveles insignificantes.

Sólo la provincia de Basora requiere de un mínimo de 4.000 MW (megavatios), pero en estos momentos, según un informe elaborado por Associated Press, tan sólo recibe 830. El descenso de las aportaciones energéticas no se ve reducido únicamente a esa provincia, en todo el país, el suministro de energía sigue estando muy por debajo de la cantidad requerida. La demanda generalmente se ubica entre 20.000 y 30.000 GW (gigavatios), pero el país recibió solo 12.500 esta semana.

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PHOTO/REUTERS  -   Una vista del caos de cables de la distribución de electricidad de un generador en Najaf, Irak

Las previsiones de cara a los próximos meses no son buenas y el pesimismo se apodera de gran parte de la sociedad iraní. Sajad Jiyad de The Century Foundation, explicaba que estos cortes energéticos, junto a las altísimas temperaturas hacen cada vez más difícil lidiar con los problemas derivados de la pandemia de la COVID-19: “Es el comienzo de un verano de descontento que se remonta a 2018. Creo que tendremos más protestas muy pronto, especialmente si tenemos otro confinamiento a causa de la COVID-19. Si la gente se queda atrapada en casa sin poder, solo generará más ira”.

Lo realmente preocupante de la situación que atraviesa Irak actualmente es que, pandemia a un lado, es un espejo de lo que ocurrió en el año 2018 entre los dos mismos actores. En esa ocasión, también fueron los problemas de impago los que provocaron que Irán cortase el suministro de energía al país iraquí de la misma forma que está sucediendo actualmente. En ese caso, las protestas se extendieron a todo el país y provocaron una paralización de toda la actividad en el territorio nacional. Hace tres años, las consecuencias fueron mucho peores y es por ello por lo que esperan no se repita de la misma manera. El Gobierno que ocupaba el cargo en ese momento fue derrocado y las manifestaciones acabaron con cientos de personas disparadas por la policía y las milicias. Desde Irak esperan poder restablecer cuanto antes el servicio energético habitual y evitar que la tensión y el riesgo vuelvan a las calles de Bagdad.