Roberto Izurieta: “Las instituciones de EEUU son lo suficientemente fuertes para hacer frente a la intención de cualquiera de no reconocer el resultado”

Roberto Izurieta, profesor de la George Washington University, colaborador para la CNN y consultor político, analiza la campaña electoral estadounidense
Debate entre los dos candidatos presidenciales

 -   Debate entre los dos candidatos presidenciales

A menos de dos semanas para la celebración de las elecciones presidenciales estadounidenses y cuando se debería haber celebrado el segundo debate electoral entre los dos candidatos: el republicano Donald Trump y el demócrata Joe Biden, Roberto Izurieta, profesor de la George Washington University, colaborador para la CNN y consultor político, analiza en el programa de Atalayar de Capital Radio la actualidad electoral norteamericana.

¿Cómo ve la batalla electoral a día de hoy, cuando el segundo debate se ha tenido que suspender por la enfermedad de Donald Trump? ¿Cuál es su opinión de la marcha de esta campaña?

Todas las campañas son interesantes. Todas las campañas son importantes, pero sin dudas esta es la más importante de la historia moderna de los Estados Unidos. Lo que hemos visto estos meses es solo una muestra de lo que estamos pasando. Efectivamente los temas centrales son: la económica y la pandemia, que están relacionadas. El mismo presidente (Donald Trump) fue infectado con el virus. Con la pandemia uno no juzga cómo responden los países que tan fuertemente son golpeados por si alguien se vio infectado, porque esas cosas pasan. Lo que sí uno tiene el derecho a juzgar es si un país o un ciudadano ha sido absolutamente imprudente, ha negado las medidas básicas para protegerse y protegernos y, por lo tanto, ese es el gran debate en el que estamos. Porque si la pandemia no hubiera golpeado tan fuerte la economía, estaría mucho mejor y, sin dudas, tendríamos menos víctimas de esta primera y segunda ola. Todo esto es el contexto de la campaña, con todas estas variables.

Desde Europa, España concretamente, nos preguntamos si las encuestas que dan como ganador a Joe Biden se cumplirán o no. Porque hace cuatro años, las encuestas daban ganadora a Hillary Clinton y en el momento de la verdad resulta que los votos populares no fueron suficientes para que Hillary derrotara a Trump, que ganó en los estados clave. ¿Son fiables esas encuestas?

No soy encuestador, pero, en defensa de las encuestas, los escrutinios daban que Hillary Clinton ganaba, más o menos, por dos puntos. El problema es que las encuestas a nivel estatal, que son las que eligen a los delegados, no eran lo suficiente precisas, y las mismas encuestas, en general a nivel de los estados, son algo menos exactas, y estas daban un empate.

En este caso, estamos viendo una cosa distinta. La diferencia es más grande, y si bien técnicamente puede perder Trump por diez puntos y ganar el colegio electoral, matemáticamente, podría ser, pero no es muy probable. En otras palabras, la diferencia era como hace cuatro años, de tres, dos puntos; las posibilidades de que el colegio electoral termine cambiando ese resultado eran más probables que ahora con una diferencia de más de cinco, seis o siete puntos. Estamos votando en mitad de una pandemia, y mucho voto es por correo que ya se está dando. Y cada estado tiene que procesar el voto por correo y para promoverlo; tememos la posibilidad de que es bastante probable que el recuento dure bastantes días y Donald Trump ya ha dicho que no aceptaría ningún resultado que no sea favorable.

Cada estado tiene que procesar el voto por correo y para promoverlo; tememos la posibilidad de que es bastante probable que el recuento dure bastantes días y Donald Trump ya ha dicho que no aceptaría ningún resultado que no sea favorable.

¿Usted visualiza la posibilidad de que si Trump no gane las elecciones pudiera haber, en el país mas poderoso del mundo, un estallido social, provocado en parte por él?

Creo que, en los EEUU, las instituciones son lo suficientemente fuertes como para que no seamos arrasados por la intención de cualquier líder que decida no reconocer el resultado electoral. Dicho lo cual, sí hay preocupación sobre todo con ciertos mensajes ambiguos del parte del presidente. Que hagamos todo lo necesario para mantener el orden y la calma, mientras esas horas pasan, como sucedió con las elecciones con Bush, cuando duró el recuento casi un mes y el país, en calma, asistió esperando el resultado como corresponde. Esta elección tiene otra serie de amenazas. En un país donde se permite el uso de las armas, hay una cierta preocupación. Pero en última instancia, el orden y la ley se impondrán.

¿Hasta qué punto la situación económica, esos millones de parados, teniendo en cuanta que Trump ganó las elecciones de 2016 sobre todo prometiendo garantizar los salarios en estados industriales del norte, la mala gestión de la pandemia y la justicia racial, pueden perjudicar a la elección de Trump?

El resultado de unas elecciones es el resultado de múltiples variables. La gente tiene muchas razones para votar: la economía, la pandemia, los asuntos raciales, la seguridad médica, el carácter del presidente…Hay una serie de variables y cada votante asimila eso y toma en última instancia esa decisión. No hay un votante que diga que está 100% seguro. El gran debate está entre la economía y la pandemia. En casi todas las variables, Donald Trump pierde las intenciones de voto. La economía es el único que resulta bien, en gran parte, porque no acaba de verse todavía la relación entre el no haber actuado prudentemente y a tiempo para disminuir el impacto económico de la pandemia. Este es un argumento un poco mas complejo que para los votantes ha sido mucho más difícil de explicar.

En los estados del “cinturón del acero”, Biden con Obama ganó hace ocho años, pero Trump consiguió meter la cabeza en Ohio y parece que se ha ido extendiendo. Si Ohio cae del lado de Joe Biden, es posible que eso ocurra también en otros estados de similar corte: como Wisconsin, Michigan, Pensilvania…

Yo sí temo que demoraremos algunos días para tener resultados, pero esa noche tendremos mucha información y sobre todo en estos estados que están en la costa oeste. Todo lo que es Florida, Pensilvania, Ohio, dependiendo de cómo estén dándose esos resultados, siempre que se contabilice bien el voto por correo. Ahí está el problema: los estados que tienen experiencia por el voto por correo ya procesaron los votos (no los contaron, los procesaron, confirmaron que eran legítimos) cuando se cierran las elecciones, en uno, dos o tres horas tienes el resultado. Pero hay otros estados que al cierre de las urnas comienzan a procesar el voto y ahí esta el problema, Pero todos los cálculos se podrán hacer.

En pleno proceso electoral pisan el acelerador para tener un nominado, con lo cual los demócratas sienten que le robaron a una, y le impusieron a otra. Siendo además un cargo vitalicio.

En Florida, Arizona, Pensilvania… Biden está por delante, pero con márgenes todavía muy ajustados. Los candidatos están haciendo campaña donde el resultado parece más ajustado…

Efectivamente. A ver qué pasa en Ohio, Wisconsin, Michigan… Pensilvania yo creo que va a estar en el lado de Biden y sobre todo qué pasa en Florida.

¿Hay menos indecisos que en el año 2016? Esos indecisos, que no salían en las encuestas, dieron la victoria a Trump en su momento.

Sí, hay menos indecisos. La incertidumbre de estas elecciones no está dada por el nivel de indecisión. Los ciudadanos tienen claramente definido quiénes son estos candidatos. Además, es un referéndum sobre Trump. Aquí quien vota por Trump, sabe exactamente a quién está votando y qué tipo de prescindencia tendrá. El problema está en todos estos elementos relacionados con la pandemia, el voto anticipado, el voto por correo. Por ejemplo, yo voté hace una semana, un mes y medio antes. Y con todo el debate sobre el Supremo. Obama cuando nominó para la Corte Suprema a su candidata, quedaban diez meses y medio para las elecciones y los republicanos dijeron, no, no se pude votar en un proceso electoral. Y ahora, en pleno proceso electoral pisan el acelerador para tener un nominado, con lo cual los demócratas sienten que le robaron a una, y le impusieron a otra. Siendo además un cargo vitalicio.

Algo similar está pasando en España con la reforma que el Gobierno quiere imponer al Poder Judicial con lo que el Gobierno de España está actuando a lo Trump…

La democracia funciona, y hay prosperidad económica en un sistema liberal en la medida que existe independencia de los poderes del estado. Si se rompe esa independencia a través de romper el balance que existe, estamos entrando en otra clase de económica. En una economía que llamo “subdesarrollada”.

¿Podemos pensar que no ha habido injerencia externa? ¿Rusia no ha interferido en la campaña, o es que no nos estamos enterando...?

Personalmente pienso que esa amenaza está latente. Esas intenciones son reales y, sin lugar a duda, estoy seguro de que están cometiendo actos una serie de agentes externos de interferencia. Sí pienso que, gracias a la investigación de Müller, hemos perfeccionado los sistemas a través de los cuales nos protegemos de esa amenaza. Pero esa va a ser una lucha constaten, pero como lo es la lucha contra la delincuencia. Siempre las fuerzas del orden, la Policía, deben tener mejores niveles de investigación y de prevención que los delincuentes, por lo que es una lucha constante. Pero esta vez no van a decidir las elecciones, puede que estén causando más ruido que nueces. Va a ser un ruido, pero no a un nivel que esa interferencia pueda alterar el resultado.

Ahora Biden y el mismo Sanders han sido muy claros de que en el caso de Venezuela Maduro es un dictador, y  tenemos que trabajar, dentro de las fuerzas del orden

Lo que parece que no está influyendo es la política exterior. Por ejemplo, la firma importantísima como los Acuerdos de Abraham. Eso, de cara al electorado americano, teniendo en cuenta la importancia que tiene para la región y para la estabilidad, ¿parece que no importa?

Yo creo que es por la siguiente razón: los ciudadanos norteamericanos-israelíes, ven el papel de Trump con ciertos grupos neonazis, que los ha tratado con cierta ambigüedad y no con la firmeza que hay que tratar con estos grupos racistas, se que se mueve entre dos posiciones. Están los acuerdos y luego su comportamiento con estos racistas. Estos grupos son peligrosos y crean una preocupación entorno a las minorías. El intento de secuestro a un gobernador de los EEUU por fanáticos, neonazi… todo eso es preocupante.

¿Cuál de los candidatos puede ser más interesantes para América Latina?

Hay muchos gobiernos en América Latina que son muy amigables con Trump. Yo creo que con Biden tendremos una política exterior mas ortodoxa, basada en el profesionalismo desde el Departamento de Estado. Entonces será en esa línea. En el caso de Venezuela a mí sí me preocupaba sobre todo en las primarias, viejos comentarios de Sanders, que llegó a decir cosas demasiado benignas sobre Fidel Castro y Maduro. Por el contrario, ahora Biden y el mismo Sanders han sido muy claros de que en el caso de Venezuela Maduro es un dictador, y  tenemos que trabajar, dentro de las fuerzas del orden, para apoyar solidariamente al pueblo de Venezuela para conseguir un cambio, para la vuelta de la democracia y la recuperación económica en un situación desastrosa, que afecta a gran parte de la política en América Latina.