Jürgen B. Donges: “Europa se ha quedado sin líderes, ahora solo tiene funcionarios”

El economista alemán ha intervenido en el programa de Atalayar en Capital Radio de este lunes 
Jürgen B. Donges  es uno de los economistas alemanes y europeos más prestigiosos

 -   Jürgen B. Donges  es uno de los economistas alemanes y europeos más prestigiosos

Las palabras del economista Jürgen B. Donges (Sevilla, 1940), que fue miembro del Consejo Alemán de Expertos Económicos y que ha asesorado a los gobiernos de los cancilleres Helmut Khol y Gerhard Schöder, siempre son escuchadas con mucha atención. Gran conocedor de los entresijos de las políticas fiscales y monetarias en Europa y profesor emérito de Economía Política de la Universidad de Colonia, es uno de los representantes más mediáticos del ordoliberalismo alemán. Donges fue invitado este lunes al programa de Atalayar en Capital Radio, dirigido por Víctor Arribas, para compartir su visión sobre la nueva crisis económica a la que se enfrenta la Unión Europea. 

¿Qué opina de la propuesta de un fondo de 500.000 millones de euros para la reconstrucción de Europa anunciado por Emmanuel Macron, presidente de Francia, y Angela Merkel, presidenta de Alemania? 

Me llama la atención que siempre que hay una crisis en la Unión Europea se piensa en crear nuevos mecanismos para movilizar recursos en vez de recurrir a los que ya tenemos. En este caso, un nuevo fondo de reconstrucción, pero ya tenemos disponibles otras herramientas, como el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), los fondos estructurales y de cohesión o el Banco Europeo de Inversión. Los gobiernos que necesiten apoyo pueden acudir a ellos y empezar a recibir financiación ya mismo. La nueva propuesta tardará un tiempo en ponerse en marcha y llevará aparejado un proceso de negociación. Austria, Países Bajos, Suecia o Dinamarca ya han dicho que no están de acuerdo con las transferencias del fondo de reconstrucción y apuestan por préstamos. Ahora habrá un debate con el que no se va a resolver nada mientras dure.

Otra vez vuelve el enfrentamiento de los países del norte contra el sur de Europa que ya hemos vivido en el pasado. Los países del norte son reticentes a entregar dinero a los del sur sin ligarlo a algún tipo de condicionalidad. 

Sí, ese es el tema que rodea la discusión acerca de los coronabonos. El problema fundamental es que, si mutualizamos por ley la deuda pública de la Unión Europea, tendremos un gran problema de cara a los contribuyentes. Yo, como contribuyente alemán, me pregunto por qué tengo que responsabilizarme de las deudas del Gobierno español sin haber tenido ninguna influencia sobre en qué y cómo se utiliza ese dinero. Es decir, somos una Unión Europea de países soberanos en materia presupuestaria. Ningún país miembro, ni siquiera España o Italia, están dispuestos a ceder su política presupuestaria a instituciones europeas. Si lo hiciéramos, sería otro cantar y se podría hablar de una mutualización de la deuda.  

No se trata de una lucha del norte contra el sur. Italia es un buen ejemplo de que si mutualizamos deuda se producen incentivos perversos para hacer políticas estructurales rigurosas y reformas estructurales. Allá por 1973, tras la crisis del petróleo, se dieron créditos de la UE muy específicos para los países en dificultades (como Irlanda o Portugal), eso se puede hacer ahora sin volver a crear nuevos mecanismos ni conflictos políticos.  

Donges
El economista alemán Jürgen B. Donges

¿Usted considera que la unidad de la Unión Europea está en juego en este momento? Populismos, nacionalismos, euroescépticos… ¿pueden aprovechar esta ocasión si no hay una repuesta eficaz de la UE para hacer frente a la crisis que viene? 

No lo creo. No veo en peligro a la UE, al menos aquí en Alemania. La UE es una institución que tiene prestigio entre la población como un proyecto de paz. La historia de esta institución muestra que las crisis la han ido forjando poco a poco. En los momentos de dificultad se ha puesto en cuestión la viabilidad del proyecto europeo y luego hemos visto que ha salido fortalecida. El problema no es la UE como tal ni sus instituciones, lo que yo echo de menos es un liderazgo político claro. Eso se acabó tras la época del canciller de la República Federal de Alemania, Helmut Kohl, y el presidente francés François Mitterrand. Ya no tenemos líderes de esa talla, solo funcionarios, que se reúnen y trazan planes, pero falta una visión de conjunto para situar a la UE en el mundo. A veces parece que Angela Merkel es la que manda, pero tampoco es una gran líder.  

La nueva interpretación del MEDE condiciona las ayudas económicas a fortalecer los sistemas sanitarios de los países en dificultades.  

Esa es una idea muy acertada. Hemos visto que no todos los sistemas sanitarios en Europa estaban bien preparados para hacer frente a la pandemia. Estas inversiones siempre son necesarias y mejoran la vida de las personas.  

¿Y eso no sería un rescate del sistema sanitario? ¿No se puede utilizar la palabra “rescate” en esta ocasión? 

Yo no entraría ahora en discusión sobre este término. Para mí es suficiente saber que los recursos del MEDE vayan a fortalecer la sanidad. El sistema sanitario español no ha colapsado, pero sí me parece adecuado destinar recursos para mejorarlo. Ya sé que los políticos siempre utilizan el lenguaje para distraer la atención de las cuestiones importantes, pero lo de menos es el nombre. Lo importante es que los fondos se destinen a fines concretos y que no se dirijan a financiar, por ejemplo, una renta mínima vital en España.  

Además de para el sector sanitario, se ha creado un nuevo fondo para el empleo. ¿Por qué los gobiernos no están utilizando ese dinero? 

No lo sé, pero tienen usted razón en que hay un nuevo sistema para prestaciones por desempleo. Es lógico que se pidan condiciones a cambio de los créditos que se entreguen. Tenemos que asegurarnos que los fondos lleguen a las personas que realmente lo necesitan. Dicho esto, los gobiernos también pueden utilizar su política fiscal para impulsar la economía. La normativa europea que limita el endeudamiento ha quedado suspendida. A mí lo que me extraña es que cuando leo los periódicos de España lo que se está debatiendo es la implantación de la renta mínima vital, como si eso fuera ahora lo esencial. Ahora hay que centrarse en impulsar el turismo o la automoción y no hay que esperar a que Bruselas mueva ficha. Desde Madrid se puede empezar ya a hacer políticas fiscales expansivas.  

Pero España tiene una deuda pública muy alta, está en el 104% del PIB.  

La de Grecia e Italia también está disparada. Pero ahora hay que actuar y hasta que llegue la recuperación económica hay que utilizar la política fiscal. La deuda va a subir, y, una vez que se haya hecho frente a la pandemia, hay que hacer un nuevo esfuerzo hacia la consolidación fiscal. Ahora se está viendo lo importante que es utilizar los tiempos de bonanza económica para cuadrar las cuentas públicas. Alemania lo ha tomado nota, pero España no. Ahora Alemania va a pasar de una deuda del 60% al 80% del PIB y eso la economía lo puede aguantar.