Joe Biden llama “asesino” a Putin y afirma que “pagará un alto precio” por interferir en las elecciones de 2020

Un informe publicado por la Oficina del Director Nacional de Inteligencia estadounidense concluye que tanto Rusia como Irán intentaron interferir en el resultado de las votaciones
Combinación de imágenes de archivo del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y del presidente ruso, Vladimir Putin

PHOTO/AFP  -   Combinación de imágenes de archivo del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y del presidente ruso, Vladimir Putin

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos del pasado noviembre siguen dando de qué hablar. Un informe publicado por la Oficina del Director Nacional de Inteligencia estadounidense concluye que tanto Rusia como Irán intentaron interferir en el resultado de las votaciones que dieron como ganador al demócrata Joe Biden.

“Evaluamos que el presidente Putin y el Estado ruso autorizaron y llevaron a cabo operaciones de influencia contra las elecciones presidenciales de 2020 en Estados Unidos con el objetivo de denigrar al presidente Biden y el Partido Demócrata, apoyando al expresidente Trump, socavando la confianza pública en el proceso electoral y exacerbando las divisiones sociopolíticas en Estados Unidos”, así de contundente se muestra este informe de 15 páginas al señalar al más alto cargo del Kremlin. 

Los servicios de inteligencia estadounidenses acusan directamente a Andrii Derkach, un político ucranio que actuó de parte de Putin, de intentar desacreditar al entonces candidato Biden. Una de las estrategias clave de Moscú, según el informe, fue utilizar apoderados vinculados a la inteligencia rusa para difundir afirmaciones y narrativas engañosas entre ciertos medios de comunicación e individuos estadounidenses, "incluyendo algunos cercanos al expresidente Trump y su Administración".

Fotografía de archivo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, participan en su primer debate de la campaña presidencial de 2020
REUTERS/JONATHAN ERNST - Fotografía de archivo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, participan en su primer debate de la campaña presidencial de 2020

Aun así, el documento establece que, a diferencia de las elecciones de 2016, no existen evidencias de “esfuerzos cibernéticos rusos para acceder a la infraestructura electoral”. Rusia ya había sido acusada de interferir en las elecciones de 2016, cuando piratas informáticos al servicio del Kremlin accedieron a los ordenadores del Partido Demócrata, y pusieron a disposición del público correos electrónicos que dañaron gravemente la imagen de la candidata demócrata Hillary Clinton.

En una entrevista concedida a la cadena de televisión ABC news, el presidente Joe Biden, al ser preguntado por las consecuencias del informe, ha afirmado que Vladimir Putin “pagará el precio de su interferencia en las elecciones estadounidenses". Pero la respuesta más sorprendente se deriva de una segunda cuestión que presenta el entrevistador al preguntarle si cree que el presidente ruso es un asesino, a lo que el presidente ha contestado de manera tajante: “Si, eso creo”.

No existe respuesta aún del presidente ruso Vladimir Putin. La primera reacción a este documento proviene de la embajada rusa en Washington que ha catalogado estas acusaciones de “infundadas” y denuncia que no se han aportado hechos ni pruebas concretas de tales afirmaciones. Asimismo, recriminan a Estados Unidos que siga practicando la "diplomacia del megáfono", con el objetivo principal de mantener una imagen negativa de Rusia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantienen una reunión bilateral en la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, el 28 de junio de 2019
REUTERS/KEVIN LAMARQUE - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantienen una reunión bilateral en la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, el 28 de junio de 2019

Desde Rusia lamentan que esta actitud por parte de Estados Unidos “difícilmente se corresponda con su propuesta de diálogo de expertos, igualitario y mutuamente respetuoso, en busca de soluciones a los problemas más acuciantes”. “Las acciones de Washington no conducen a la normalización de las relaciones bilaterales” concluyen desde la Embajada.

Asimismo, Irán también aparece como otra de las grandes potencias que ha intentado interferir en las elecciones estadounidenses “Evaluamos con alta confianza que Irán llevó a cabo una campaña de influencia durante las elecciones estadounidenses de 2020 para socavar las perspectivas de reelección del del expresidente Trump”. Al contrario que Rusia, el objetivo de Irán era evitar un segundo mandato de Donald Trump, el cual durante su presidencia había decidido retirarse de manera unilateral del acuerdo nuclear con el país persa e imponer duras sanciones económicas.

Los expertos en inteligencia también han acusado a la milicia chií libanesa Hizbulá, Venezuela y Cuba de intentar intervenir en los comicios presidenciales, aunque fue una acción "a menor escala que las realizadas por Rusia e Irán". Por su parte, la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, ha señalado que la "maligna" influencia extranjera "es un duradero reto" al que se enfrentará Estados Unidos.

El líder supremo ayatolá Alí Jamenei se dirige a la nación en un discurso televisado para conmemorar el aniversario de la muerte en 1989 del ayatolá Ruholá Jomeini, líder de la Revolución Islámica de 1979
PHOTO/Oficina del Líder Supremo iraní vía AP - El líder supremo ayatolá Alí Jamenei se dirige a la nación en un discurso televisado para conmemorar el aniversario de la muerte en 1989 del ayatolá Ruholá Jomeini, líder de la Revolución Islámica de 1979

Siguiendo la línea de la directora de Inteligencia Nacional, el presidente del Comité de Inteligencia del Senado, el demócrata Mark Warner, afirmó que, aunque Estados Unidos ha reforzado sus defensas contra la injerencia extranjera, "el problema de los actores extranjeros que tratan de influir en el electorado estadounidense no va a desaparecer y, dadas las actuales divisiones partidistas en este país, puede encontrar un terreno fértil en el que crecer en el futuro."

Para concluir, el informe, descarta que China tratará de influir en estas últimas elecciones. Los servicios de inteligencia establecen que el gigante asiático “priorizó la estabilidad en su relación con Estados Unidos y no consideró que el resultado de las elecciones fueran lo suficientemente ventajosas para China como para arriesgarse a un contragolpe”. Añade que seguramente Pekín continúe ejerciendo presión a través de métodos tradicionales, como medidas económicas, para conseguir dar forma a la política con Estados Unidos independientemente del ganador.