Jordania comienza su programa de vacunación contra la COVID-19

Ammán ha comenzado a inyectar la vacuna de Sinopharm y de Pfizer-BioNTech respectivamente
Atalayar_Jordania Covid

AFP/KHALIL MAZRAAAWI  -   Carretera vacía durante el cierre de un coronavirus COVID-19 en la capital de Jordania, Amman

Jordania ha comenzado su campaña de vacunación contra la COVID-19. Su objetivo es que uno de cada cuatro de sus 10 millones de habitantes reciban la vacuna, apuntando que se vacunará entre el 20 y el 25 por ciento de la población. 

Sin embargo, sólo 200.000 personas se han inscrito desde que se abrió el registro en diciembre. "Hacemos un llamamiento a la gente para que venga a nuestros centros para tomar las dosis", dijo a periodistas en Ammán Wael Hayajneh, un alto funcionario de salud.

El gobierno dice que su prioridad es administrar las vacunas gratuitamente entre los jordanos y los residentes extranjeros, alcanzando aproximadamente una cuarta parte de los 10 millones de habitantes del país. 

Ammán ya aprobó la implementación de la vacuna Pfizer y la China, Sinopharm, en 29 centros de vacunación en todo el país. Nathir Obeidat, el ministro de Salud, dijo que el gobierno de Jordania estaba en conversaciones con los fabricantes de AstraZeneca y Johnson & Johnson. 

También había apuntado, anteriormente, que el programa de vacunación dará prioridad a los grupos más vulnerables, incluidos los ancianos, los que padecen enfermedades crónicas y el personal médico.

Las dosis llegaron al país el sábado y el lunes con 3.800 toneladas de la vacuna anti-COVID-19 fabricada por el laboratorio chino Sinopharm, así como la europea y estadounidense Pfizer-BioNTech.

Asímismo, se espera que el programa de vacunación ayude a recuperar la debilitada economía jordana que ha decaído un 3% en el último año. 

Wael Hayajneh, jefe del departamento de epidemias y enfermedades transmisibles del ministerio de Salud, dijo que Jordania estaba entre los "primeros 40 países en ser vacunados" contra el nuevo coronavirus.

Los casos de contagios en Jordania han disminuido drásticamente desde su pico en noviembre. Esto ha sido gracias a que las autoridades reintrodujesen restricciones al movimiento que se habían frenado durante el verano. El martes, registró 1.176 casos y 33 muertes. 

El gobierno ordenó el martes, por mediación del  rey Abdullah II, la reducción de las restricciones restantes a la movilidad y realizó un esfuerzo para reabrir colegios y universidades que llevan casi un año cerradas.