Líbano declara el estado de emergencia sanitaria

Tras las celebraciones de Navidad y Año Nuevo el país se topa con un descontrol de la pandemia
Atalayar_Soldados Libaneses

AFP/ANWAR AMRO  -   Soldados libaneses, con máscaras y guantes, hacen guardia en el aeropuerto internacional de Beirut

Líbano ha declarado el estado de emergencia sanitaria y ha impuesto un toque de queda como medidas para hacer frente a la propagación de la COVID-19. Este toque de queda se instaurará desde el 14 de enero hasta el 25 del mismo mes y está sujeto a prorroga. 

Asimismo, esta medida será aplicada por las Fuerzas Armadas Libanesas, aunque algunas profesiones y negocios quedarán excluidos. El consejo decidió también el cierre de bancos e instituciones gubernamentales durante 10 días. Formando parte del bloqueo total declarado en el Líbano desde el 7 de enero. 

Se ha tomado esta decisión tras la pérdida de su capacidad de los hospitales para tratar a los pacientes contagiado de COVID-19. Las ambulancias los transportaban de un sitio a otro en busca de camas vacías en los departamentos de emergencia. 

El director del Hospital Universitario Rafic Hariri (RHUH), Dr. Firass Abiad, estimó el numero de pacientes en 30.000 que contrajeron el virus entre el 3 y el 10 de enero, con 120 muertes. 

El primer ministro interino del país, Hassan Diab dijo durante la reunión del Consejo Supremo de Defensa que habían llegado a la etapa de peligro extremo. “Algunas personas en el Líbano piensan que la COVID-19 es una mentira. Nos enfrentamos a una terrible situación de salud”, continuó. “La enfermedad se ha salido de control por la terquedad de la gente y su insubordinación a las medidas de precaución y prevención.”

“Nuestro deber es proteger a las personas de sí mismas. O controlamos la situación con un bloqueo total y estricto, o podríamos encaminarnos hacia un modelo libanés peor que el italiano ".

El ministro de Salud, Hamad Hassan, no asistió a una reunión del comité ministerial encargado de combatir la enfermedad, manifestándose contra el fracaso del Gobierno en implantar un bloqueo total durante el periodo de Navidad y Año Nuevo. Causando así cierta inquietud sobre la decisión del consejo.

El cuerpo médico está de acuerdo al creer que el aumento de infecciones se debe a la politización de la COVID durante las celebraciones de Navidad y de Año Nuevo.

Según el Observatorio de Crisis de la Universidad Estadounidense de Beirut el fracaso del Estado en la gestión de la crisis de la COVID-19 forma parte de un patrón profundamente arraigado en la gestión deficiente de las crisis en el Líbano.

Pero el gobernador de Baalbek El Hermel, Bachir Khdor, afirmó a Arab News que hizo todo lo que pudo y que tomó medidas más extremas. Pero algunas personas cooperan y otras sin embargo “me ridiculizaron”. Añadió que “no podemos dedicar un policía para cada ciudadano, y no podemos irrumpir en las casas para asegurarnos de que no tengan reuniones familiares.”

“Creo que la gente debería alarmarse y ser consciente de la gravedad de la situación, viendo la televisión y viendo los hospitales llenos de pacientes, y señalando que cada ciudadano conoce al menos una persona que contrajo el virus o murió por él”, añadió.

Hasta el momento, se han reportado 222.391 casos de contagio de coronavirus en El Líbano, de las cuales 1.629 han fallecido, según las cifras ofrecidas por la Universidad Johns Hopkins.

En las últimas 24 horas, las autoridades sanitarias libanesas han confirmado 3.095 nuevos contagios de COVID-19 y 23 muertes a causa del virus.