Líbano e Israel debaten los límites de sus fronteras marítimas

La primera ronda de negociaciones se ha llevado a cabo con éxito programando el segundo encuentro para el próximo 28 de octubre
El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri

AP/BILAL HUSSEIN  -   El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri

El diálogo y el consenso llaman a las puertas del conflicto histórico entre las fronteras marítimas de Israel y Líbano. Las delegaciones de ambos países, que oficialmente están en guerra, han celebrado este miércoles su primera ronda de contactos indirectos para intentar lograr un acuerdo sobre su frontera marítima.

Estados Unidos, una vez más, ha sido el observador directo de estas negociaciones. El encuentro se ha celebrado en la sede de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en la ciudad de Naqura, situada cerca de la Línea Azul, la frontera terrestre entre ambos países, cuestión que también será abordada próximamente en las conversaciones.

Este encuentro tiene características muy peculiares ya que, en el marco de las conversaciones preliminares, los negociadores se han sentado en la mesa, pero no se han hablado directamente. Así, han recurrido a un mediador para mantener el contacto. Tampoco se ha realizado ninguna fotografía oficial.

El jefe de Asuntos de Oriente Medio en el Departamento de Estado de Estados Unidos, David Schenker, presidió la reunión de esta jornada, mientras que el embajador de ese país en Argelia, John Desrocher, fue el mediador jefe, y el coordinador especial de la ONU para Líbano, Jan Kubis, el anfitrión del encuentro.

En la reunión, que ha durado una hora aproximadamente, Kubis y Schenker han podido establecer los primeros puntos del desacuerdo para ponerse a dialogar con las partes enfrentadas.  

Hay que recordar que Israel y Líbano están oficialmente en guerra y no mantienen relaciones diplomáticas. La frontera ha sido escenario de tensiones durante los últimos meses, en parte por la ausencia de un acuerdo para su demarcación.

En el caso de la frontera marítima, igualmente ausente de acuerdo entre ambos países, las tensiones han aumentado durante los últimos años a causa del descubrimiento de reservas de gas en el Mediterráneo oriental que tanto Líbano como Israel reclaman en sus aguas territoriales. La disputa se centra en una diferencia de pocos kilómetros (entre 5 y 6) respecto a por dónde debe discurrir la línea divisoria.

Tras el encuentro, el jefe de la delegación libanesa, Basam Yasín, ha expresado el deseo de Beirut de resolver la disputa marítima con Israel "en un periodo razonable de tiempo”. Así, ha manifestado que el encuentro en Naqura "es el primer paso en la marcha de mil millas en torno a la demarcación de las fronteras en el sur, fundamentadas en los intereses supremos del país". 

El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha destacado que estas conversaciones se centrarán únicamente en asuntos técnicos, mientras que fuentes del Ministerio de Energía israelí señalaron que "no será un proceso similar al mantenido con Emiratos Árabes Unidos (EAU)”, país con el que Israel firmó el mes pasado un acuerdo para normalizar sus relaciones.

La agencia oficial libanesa ANN ha confirmado la fecha de la próxima reunión el próximo 28 de octubre, que será la segunda entre estos dos países “sobre asuntos ajenos a temas bélicos y de seguridad en tres décadas”, según explica el Ministerio de Energía israelí.